Los musicales en la radio y la televisión (1950 – 1959) Parte V

La difusión del cha cha chá resultó una misión compleja para los medios

A la memoria de Manuel Villar Fernández, historiador de la música en la radio y la televisión cubanas, Premio Nacional de Radio, mi maestro durante 20 años
en Memorias de Radio Rebelde.


Durante los primeros años del cha cha chá no hubo una difusión entusiasta en los medios, logró entrar en principio cuando lo confundieron con el danzón cantado. Hasta un concurso para parejas de danzón convocó Pumarejo en Escuela de Televisión y se habló del renacer del baile nacional. Pero cuando comprendieron que era un nuevo género, llovieron las críticas.

Las cosas empezaron a cambiar hacia 1955, ante el empuje de la juventud y la creciente popularidad de la Orquesta Aragón con sus imparables “Rico Vacilón” y “El Bodeguero”.

La Televisión Popular de Humberto Bravo
El técnico Humberto Bravo se había distinguido desde la fundación de la televisión en Cuba por sus inteligentes producciones. Cuando se retira el patrocinador de Cabaret Regalías El Cuño, se reorganiza en el mismo horario el Casino de la Alegría, bajo la dirección de Bravo.

Pero las ideas de Humberto iban más allá de aquel modelo, su tesis era hacer una televisión popular y planteaba:
“La televisión cubana tiene que llegar al pueblo cubano. Tiene que estar en los solares, en los bohíos, despertar aquella emoción popular lograda en la radio por Amado Trinidad, Eddy Chibás, Félix B. Caignet y tantos otros. Mientras esto no se consiga nuestra televisión solo será un medio publicitario1.

Al conocer Amadeo Barletta que las ideas innovadoras de Humberto Bravo no tenían buena química con los códigos de Goar Mestre, invita al joven a desarrollar sus proyectos e innovaciones como Director General de Telemundo.

El 1 de febrero de 1955 comienza una nueva programación en el Canal 2 con el tema musical “De Cuba traigo un son”, del maestro Mario Fernández Porta, pero con texto de Humberto.

Múltiples son las novedades principalmente desde exteriores. Uno de los programas premiados por la crítica ese año fue Noches de Ambar Motors (martes 9:00 p.m.) donde en una ocasión al edificio de la planta penetró de verdad un carro de bomberos y se llevó a Las Mulatas de Fuego, que estaban al aire interpretando un número “incendiario”.

El programa estratégico del proyecto fue Show del Pueblo2 (lunes, 8:30 p.m.), con la orquesta del maestro Rafael Ondina y artistas de lujo, incluyendo a María de los Ángeles Santana, Luis Carbonell, Bobby Collazo y Martha Jean Claude.  

La gustada sección Música de ayer y hoy tuvo a Carlos Robreño en el guion e Ibrahim Urbino como animador. Para interpretar temas de siempre invitaron a artistas de la talla de Esther Borja y el Trío Matamoros, mientras para la música del momento se escuchó a talentos juveniles como la trovadora Cony Tornés y el Cuarteto D´Aida.

Cuando la Asociación de Anunciantes de Cuba (AAC) efectúa el importante survey de agosto, la programación de Telemundo queda en el penúltimo lugar, por debajo de la CMQ-TV, CMBF-TV y Televisión Nacional, superando solo al deprimido Canal 11. ¡Increíble!
Se definían los programas de mayor teleaudiencia en este orden:
Casino de la alegría
Viernes a las 8
Jueves de Partagás
Garrido y Piñero con Benny Moré
El Show de Pepe Biondi
Aquí ellos hacen de todo

Y otros muchos de la CMQ, sin la sombra de un espacio de la programación de Humberto Bravo.
Pumarejo cuestiona el survey y Escuela de Televisión pasa a Telemundo.

Las cifras del “sacrosanto” survey decretaban el injusto desplome de la Televisión Popular y la  expulsión de Humberto de Telemundo.

Gaspar Pumarejo condenó la legitimidad de la encuesta y, sobre todo, el tipo de programa de los Mestre, saturados de mensajes negativos en las novelas, noticieros de crónica roja y programas de participación, donde en no pocos casos se humillaba a los competidores.

Cuando el panelista Raúl Dubreull, que representaba a los anunciantes, trató de justificar las dificultades y castigos para obtener ciertos premios, Pumarejo lo paró en seco: “¡Yo quisiera ver al señor Dubreull subiendo el palo ensebado para ganarse un peso!”3.

La oratoria de Pumarejo se impone pero la dirección de Radio Televisión Nacional S.A. le exige moderar sus ataques a la CMQ. Barletta, en cambio, le ofrece la programación vacante que dejaba Humberto Bravo para insertar las emisiones de Escuela de Televisión.

Además, el mafioso calabrés le ofrece reforzar sus humorísticos con el ingreso de Cachucha (M. Bustamante) y Ramón (Idalberto Delgado), pirateados a la CMQ. El escritor Francisco Vergara, guionista también del Casino de la Alegría, además del actor y animador Otto Sirgo, pasarían al equipo pumarejiano. Así comienza la alianza Pumarejo-Barletta en esta guerra del aire.

Cambó y la nueva programación de Televisión Nacional
El cardenense Ángel Cambó, presidente de Radio Televisión Nacional S.A., a pesar de mantener estelares como El Show de Olga Guillot y El Profesor Ritmo, se ve obligado a redimensionar la programación.

Bajo la dirección de Julio Gutiérrez crea Fiesta de Cha Cha Chá. El maestro Ernesto Lecuona atiende el nuevo espacio Parece que fue ayer. El productor musical Héctor Beltrán lleva a primeros planos el programa Festival RCA Víctor y para convocar a los aficionados surge: Yo quiero ser una Estrella4.

José Antonio Alonso y sus estrellas nacientes
El excelente profesional de la animación José Antonio Alonso, artífice de la histórica Corte Suprema del Arte, que tantos artistas aportó al país, había estado un tiempo en Telemundo compartiendo la conducción de un show junto a María de los Ángeles Santana. Pero regresaba a la CMQ en este ajedrez de empresarios.

Uno de las primeros aficionados en convertirse en “estrella naciente” por esta vía fue José Corrales, no como actor sino cantando en inglés “Love is a many splendore thing”, acompañado por la estelar pianista Numidia Vaillant.

Luego, definitivamente al frente de la preparación y selección de aficionados quedaría la maestra Isolina Carrillo. Entre los jóvenes iniciados estarían: Charles Alden Knight, Pablo Milanés, Bertha Dupuy, Pedrito Calvo, el Trío Morgado (Los Príncipes), Los Embajadores del Rey (Cuarteto del Rey) y otros muchos.

Notas y referencias:
1  Citado por el autor en el capítulo “Rico Vacilón: 1955”, en La música en la Radio y la Televisión (libro inédito).

2 Como el Show del Pueblo se hacía muchas veces en la misma calle, en una ocasión había llovido y la bailarina Themis Prieto se cayó dañándose la rodilla. Recordaba la artista que tuvo deseos de romper a llorar no del dolor sino por vergüenza. Pero el conductor, en este caso el mejicano Carlos Amador, fue tan amable y solidario que tuvo la voluntad de reincorporarse a bailar. Fue ovacionada por el público que se aglomeraba frente al Palacio Aldama, atraído por el espacio televisivo.

3 Gaspar Pumarejo Sunch: Intervención en La Mesa Redonda sobre el survey de agosto, celebrado el 20 de septiembre de 1955 (Archivo personal del autor).

4 Con esta nueva programación en el Canal 4 surge el espacio Charlas, donde para la educación musical intervenía como conferencista María Álvarez Ríos. Luego se le vería también por el Canal 7 en La Música en el Mundo.





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