Radio Cubana: vital de cara a su centenario

Para la directora de comunicación Mirta Ramos, las relaciones públicas son herramienta fundamental

Mirta Ramos, además de Directora de Comunicación de la Radio Cubana, pudiera ser considerada como una suerte de historiadora de ese medio masivo que tuvo sus inicios en la Isla a partir de 1922. Como toda buena comunicadora se apasiona cuando habla sobre el tema y, aunque no es el propósito fundamental de esta conversación, aprovecha la oportunidad para rememorar algunos aspectos de lo que, desde la teoría, se ha dado en llamar “etapa artesanal de la radio”.

 

Un viaje a los orígenes

La actual Dirección de Comunicación de la Radio Cubana tiene como antecedentes la labor realizada por Mirta Ramos desde 1989, al frente de las relaciones públicas y la publicidad dentro de la radiodifusión. A partir de ese momento comienza a pensarse –desde la presidencia del Instituto Cubano de Radio y Televisión (Icrt)– convertir al medio radial en un sistema con un repertorio de trabajo propio y que desde el Organismo central se mantuvieran vínculos estrechos con todas la emisoras del país.

Según Mirta, entonces las acciones de comunicación se llevaron hasta los municipios donde se designó una persona responsable de las relaciones públicas luego de un proceso de capacitación previo, atendiendo siempre a los planes centrales del Icrt.

“Se tomó como música identificativa de la Radio Cubana a “La guantanamera”, con un arreglo de la Orquesta del Icrt y se grabó una veintena de menciones en la voz del locutor Manolo Ortega. Algunas de ellas se mantienen todavía en las emisoras”, recuerda.

En su opinión, el eslogan: “Radio Cubana, sonido para ver”, resume parte del sentido de pertenencia institucional que poseen, hasta el día de hoy, los radialistas cubanos.

Vínculos con los públicos internos

Muchos son los reconocimientos instituídos desde el medio radial. El Micrófono de la Radio Cubana fue el primero que comenzó a otorgarse a los radialistas pioneros y forjadores que vivieron la etapa fundacional de las transmisiones radiofónicas en la Mayor de las Antillas.

“Queríamos rescatar la cubanía de la emisora 2LC, fundada el 22 de agosto de 1922 por el compositor y director de orquesta Luis Casas Romero junto a sus hijos. A esa emisora se le reconoce como la pionera por sus transmisiones continuadas, todos los días, a una misma hora, con una identificación propia y un esquema de programación definido. Incluso, en publicaciones de la época, se recoje que Luisito (el hijo de Casas Romero) fue el técnico de radio más joven del mundo, pues comenzó su trabajo con solo 14 años”, advierte Mirta.

Otro reconocimiento que reviste gran impotancia para la comunicadora es el Maestro de radialistas. Rinde homenaje a aquellas personas muy prestigiosas con vocación docente o que han servido de ejemplo para los nuevos realizadores del patio.

El lauro Nueva generación está destinado a quienes se encuentran en la mitad de su carrera profesional pero todavía no tienen una hoja de vida tan extensa como para otorgarles el Premio Nacional de la Radio, máximo galardón de ese medio en Cuba.

Más cercano en el tiempo se instituyó el Reconocimiento al Mérito Periodístico, dirigido a estimular a los profesionales de la prensa con una obra de consagración al medio radial. Mientras tanto, desde el 26 de septiembre de 2017 se celebra el Día de los técnicos de la Radio Cubana, en honor a aquel novel técnico de la 2LC.

Para Mirta las relaciones públicas constituyen una herramienta comunicativa fundamental y, dentro de ellas, el contacto directo, cara a cara, con los trabajadores del medio radial ocupa un lugar protagónico en su agenda de trabajo. Considera que, en ocasiones, esa labor puede llegar a ser más efectiva que cuando la comunicación se supedita solamente a las nuevas tecnologías. Por eso, cada año desde el departamento que lidera se preparan tarjetas de felicitación personalizadas en ocasión de fechas especiales como el Día del Locutor.

Al respecto, recalca con orgullo que el Premio de Comunicación Institucional otorgado en el año 2018 por la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales lo recibió la Radio Cubana.

Intercambio con las audiencias

Cada 19 de marzo se celebra en Cuba el Día del Oyente. Para Mirta resulta muy estimulante ver cómo las audiencias acuden a ese llamado y manifiestan su satisfacción con la iniciativa.

De igual manera, la comunicadora ha tenido presente el vínculo con las comunidades. Así han nacido varias peñas como: “Honrar, honra”, que tenía lugar en hoteles de la Habana Vieja, como resultado de un convenio de colaboración entre la Radio Cubana y el Ministerio del Turismo; “Cita con el amor”, que se desarrollaba los últimos viernes de cada mes en el patio del Museo de Artes Decorativas. A lo largo de cinco años, Mirta fue la anfitriona –junto al locutor Julio Alberto Casanova–, de la peña “Estamos en el aire”, cuyo escenario era el Hotel Vedado. Allí acudían locutores, artistas, colectivos de programas, integrantes de la Sociedad Cultural José Martí y radioyentes.

“Este tipo de espacios tienen mucho atractivo para las audiencias y demuestran cómo el pueblo conoce a la gente de la radio, sus locutores y las identificaciones tímbricas de sus espacios”.

Como esas peñas hace un tiempo no se realizan por no contar con el lugar adecuado, la idea de Mirta es trasladarlas a un sitio céntrico como el Pabellón Cuba, en cuyo edificio aledaño radican las emisoras Radio Ciudad de La Habana, CMBF, Radio Musical Nacional y Radio Enciclopedia.

Hacia el centenario de la radio

Uno de los grandes retos desde de la comunicación institucional radial es celebrar un espacio bautizado como el gran diálogo interno nacional, dirigido al rescate del sentido de pertenencia hacia un medio que, en algunos países, resulta hoy preterido ante el desarrollo tecnológico.

“Es importante que entre todos tracemos el camino para que la radio avance. Todos los especialistas deben opinar y sus opiniones, ser tenidas en cuenta”, subraya.

La Dirección de Comunicación de la Radio Cubana se alista para celebrar el centenario de las primeras transmisiones radiales continuadas en la Isla. Para la ocasión se estrecharán las relaciones con emisoras de centros estudiantiles, en especial, con la radio base de la Facultad de Comunicación Social de La Universidad de La Habana.

Aunque el 2022 parece lejano en el tiempo, ya se dan los primeros pasos de una campaña comunicativa cuyo propósito será mostrar a Cuba y el resto del mundo que nuestra radiodifusión existe, está viva y puede ser atractiva.

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