Bailando en Cuba ahora sí se disfruta

Este programa sorprendió este domingo a sus públicos con un cambio muy agradable en la visualidad y la propuesta de mensajes plenos de cubanía

El público que asistió este domingo 29 de enero en el teatro Astral, de La Habana, así como los televidentes pudieron disfrutar de un espectáculo musical y danzario de una calidad superior respecto a emisiones anteriores. El teatro ubicado en municipio Centro Habana se conviertió nuevamente en la esquina más musical de toda Cuba, engalanado en esta ocasión para promover el baile popular que proviene de la música cien por ciento cubana.

Bailando en Cuba sorprendió a sus seguidores con un cambio total en la visualidad del programa gracias al empleo efectivo de toda la infraestructura que debe respaldar a una producción televisiva de este tipo.

El despliegue en todo el teatro de nueve cámaras y utilizando múltiples ángulos, tiros de cámaras, planos, movimientos con grúas, desplazamientos (traveling) y la cabeza caliente sobre el escenario, posibilitaron la puesta en pantalla de imágenes reveladoras del goce de bailarines, espectadores y jurado.

Otra vez la dirección para la televisión estuvo a cargo de Manuel Ortega, quien contó con el apoyo técnico del grupo de trabajo de la unidad remota de televisión en alta definición Duaba, con la producción de la empresa RTV Comercial. Gracias al trabajo en equipo, bien coordinado,  en el horario estelar de la noche del domingo tuvo lugar un show de excelente factura.

Luego de las ejecuciones de las primeras ocho parejas, de las 16 en competencia, el prestigioso  jurado compuesto por los maestros y coreógrafos Litz Alfonso, Susana Pous y Santiago Alfonso, tuvieron que determinar las cuatro parejas salvadas y la misma cantidad que pasó a la zona de peligro. Pasan a la siguiente fase las parejas 8, 7, 6 y 1.

Luego de ver las coreografías, sobrevino el momento que le sacó a los duetos la estirpe del auténtico bailador cubano, una mezcla de varios ritmos autóctonos dio la posibilidad de apreciar el verdadero sentido danzario que debe dominar todos los ritmos con movimientos limpios y el sabor característico de los bailarines en la Mayor de las Antillas.

Esperar al próximo domingo para regocijarse con las presentaciones de las ocho parejas restantes, con la expectativa de ver quienes continúan, y disfrutar de un buen show televisivo es todo lo que podemos hacer, con el agradable antecedente de cuanto se pudo apreciar en la pequeña pantalla el 29 de enero, cuando se logró el objetivo: entretener y disfrutar Bailando en Cuba.

Foto-Reportaje

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