Rosana Thompson Casamayor y su búsqueda del horizonte
Rosana Thompson
Nacida el 10 de enero, Rosana Thompson Casamayor es una guantanamera, orgullosa de su tierra, que encontró en la televisión su vida. Su trayectoria de poco más de tres décadas a través del periodismo y la pequeña pantalla validan el compromiso y entrega que caracterizan su desarrollo profesional sobre el cual accedió a conversar con En Vivo.
¿Cuántos años ejerciendo el periodismo en televisión?
“Soy literalmente una mujer de televisión. Me gradué de periodismo en la Universidad de oriente en 1992, y en el propio año, en el mes de septiembre, comencé a ejercerlo en el telecentro Solvisión de mi natal Guantánamo. Allí, desde el primer momento, me incorporé al departamento informativo del telecentro y me inicié como reportera. Sabes que Guantánamo es un territorio montañoso, así que subí y bajé esas lomas, aprendiendo de verdad lo que es hacer periodismo, cruzando ríos, conociendo excelentes personas, tocando la realidad de mi pequeña «aldea», como la bautizara el poeta Regino Eladio Boti.
Aproveché todas y cada una de las oportunidades que me ofrecieron en Solvisión (que fueron muchas) y así pude conducir espacios noticiosos, realizar transmisiones en vivo, filmar, dirigir y realizar documentales. En general, aprendí muchísimo y agradezco a mis compañeros de aquella etapa. Luego comencé a trabajar en la revista Buenos días, de la cual soy fundadora, estuve un pequeño período en Cubavisión Internacional hasta que regreso a la vida de reporteros desde el departamento de ese mismo nombre, en el que continúo trabajando hasta hoy y donde he vivido los momentos más lindos de mi carrera”.
¿Cómo defines tu relación con la tv?
“La televisión es mi vida. Honestamente, no concibo mi existencia desligada de ella. A veces me siento cansada o desmotivada y confieso que he pensado en cambiar; pero intento imaginarme la vida fuera de allí y realmente no lo logro. Muchos suelen decir que es como un vicio y creo que no les falta razón. Tal vez la explicación a esto tiene que ver con que la mayor parte de mi vida adulta la he entregado a este trabajo y en este medio (son más de 30 años), y a pesar de insatisfacciones por lo que decimos o por lo que no decimos yo, por lo menos, sigo eligiendo al periodismo cada día. Es una profesión que involucra mucho a la gente y eso lleva al público a ser un ente activo. Tal y como decía un queridísimo profesor de la universidad de oriente: en materia de periodismo todo el mundo se siente en el derecho de decir qué hay que hacer y cómo hacerlo. Igual, ya hoy no existe la forma tradicional de asumir el hecho noticioso con la irrupción brutal de las redes sociales.
Sin embargo, lo cierto es que el periodismo me ha permitido vivir y contar como espectadora de primera fila los acontecimientos más importantes de mi país en los últimos 25 años. Incluso, muchísimas veces, interactuar con los protagonistas de importantes sucesos; y eso, indudablemente, es un privilegio que agradeceré siempre a la televisión”.
El momento de tu carrera que más te haya marcado hasta hoy
“Han sido muchísimos pero, si tengo que escoger uno solo sería, sin dudas, la cobertura en el sudeste asiático tras el paso de un tsunami que arrasó la región en 2004.
A principios del 2005 se decidió enviar una brigada médica a la zona y un equipo de prensa los acompañó. Fuimos a Sri Lanka e Indonesia y creo que vivir esa experiencia no se compara con nada. Nuestro objetivo era contar lo que ocurría allí y reflejar la labor de los médicos cubanos.
El equipo de la televisión estaba compuesto por Teresa Cantillo, la editora; Pablo Rodríguez, el cámara ( ya fallecido); Ricardo Bejerano, el técnico y yo. Cargábamos la pesadísima técnica de aquella época ( Betacam SX) lo cual hacía mucho más engorrosa la movilidad y el desplazamiento en una zona devastada, vivimos en casas de campaña, junto al personal de la salud, salíamos a grabar en la mañana y editábamos en la noche. Conocimos personas maravillosas.
Trabajamos en condiciones muy difíciles y experimentamos también momentos tristes y de incertidumbre. El tsunami en el sudeste asiático dejó una cifa de más de 280 mil muertos, miles de desaparecidos y personas sin hogar. Creo que ninguna otra cobertura posterior ha sido tan lacerante y aleccionadora como esa”.
¿Qué concesión nunca harías en lo profesional?
“En mi vida personal soy muy leal. Los que me conocen, lo saben. Para mí la lealtad es una máxima en la vida. No me gusta la superficialidad ni el «hacer para parecer». Por eso intento ser lo más auténtica que pueda en mi día a día y, por supuesto, en mi trabajo. Creo que transgredir eso sería una concesión que nunca haría. Bien sé que corren tiempos muy complicados. Se trastocan con demasiada frecuencia algunos valores, las personas suelen confundir lo moderno con lo fatuo, lo correcto con lo popular y hasta lo real con inteligencia artificial, bien que lo sé, por eso intento y recalco: intento, cada día ser fiel a lo más puro de aquella Rosana que salió de Guantánamo hace más de 30 años”.
¿Eres una mujer realizada?
“Creo que ahí tendría que hacer una pequeña explicación. Soy muchas mujeres en una: soy madre, periodista, amiga, hija… soy muchas y cada una tiene sus expectativas y sueños. Yo podría decirte que soy una madre realizada. Tengo dos hijos maravillosos y muy hermosos que me hacen feliz cada día. Estudiaron sus carreras, viven la vida que escogieron y son mi mayor orgullo.
Soy una hija realizada porque amo a mi madre profundamente, la cuido y comparto con ella la vida, tengo amigos excelentes que quiero y me quieren y me hacen sentir realizada. He amado mucho y me han amado. Ahora, como profesional, siento que nunca dejaré de aprender, creo que el reto de la cuartilla en blanco es un desafío para toda la vida, no acaba nunca. Una persona que admiraba mucho decía que salía cada mañana a tratar de alcanzar el horizonte y eso era un reto porque la obligaba a caminar sin detenerse, aunque los tiempos fueran difíciles. Eso trato, salgo a intentar poder alcanzar el horizonte”.
Agradecimientos que nunca podrían faltar en tu vida
“A mi madre. Suelo decir que ella es una parte de mi corazón, mi pulmón derecho, mi cordura y mi fe. Le agradezco infinitamente a ella; pero también- y mucho- a todas las mujeres valientes, resolutivas que nos trajeron hasta aquí”.
Con la certeza de que aún queda mucho por investigar, descubrir y develar, esta profesional inteligente y sagaz se ha adentrado en temas tan complejos como la inversión extranjera y sus desafíos, el perfeccionamiento empresarial o análisis sobre resultados de la gestión económica en determinado sector de la sociedad cubana. El camino lo dictó el periodismo y su voluntad no de dejar página en blanco como único modo posible de alcanzar el horizonte.