Tamara Sotolongo, 25 años de entrega radial
Tamara Sotolongo
El pasado 6 de abril, la casa productora de radio novelas Radio Arte, arribó a su onomástico 42. A propósito de la efeméride, la Revista En Vivo conversó con Tamara Sotolongo, radialista con un marcado desempeño en la productora.
En sus 25 años de experiencia en radio, Tamara ha tenido la capacidad de crecer profesionalmente en diferentes esferas. Asesora, dirige y escribe pues conoce que los variados desempeños acercan más al especialista a las intrígulis del mundo maravilloso de consolas y micrófonos, y a la fidelidad del ejercicio.
Para esta mayabequense con residencia en la capital, la radio es estilo de vida y pasíón, la cual no se puede sustraer toda vez que formó parte de ella.
Al hablar sobre el arte de escribir expresó: “de todos mis vínculos con la radio, escribir es el que más placer me ofrece, pues tengo la oportunidad de edificar historias que con posterioridad se llevan a la realidad toda vez que se producen en un estudio con sonidos, efectos, música, intervención de actores, y ambientación epocal».
Además, agregó: «escribir me da la oportunidad de asaltar el mundo de lo inesperado con temáticas, unas veces de ficción, documental o con un sustrato histórico propiamente dicho”.
Sotolongo se refirió de igual manera a la dirección de programas y sus aportes al conocimiento. Sobre esto aseguró: “dirigir tiene un extra que ofrece a cualquier profesional vinculado con la radio, la oportunidad de unir todos los factores, especialidades o elementos para entrar a los hogares o a los móviles y dejarle a los oyentes un producto digno, sea de música, información, humor, contenidos curiosos o atractivos. Para ellos, hay que partir de un buen guión que es la esencia de cualquier material radial o televisivo”.
Con un buen guión- enfatizó- un director saca obras excelentes y con uno no tan bueno, debe buscar la forma de que el material llegue al oyente con los elementos necesarios para su disfrute”.
Por su parte como asesora- acotó Tamara: «en el caso de los dramatizados pongo mucha atención en la extensión de la obra, la cantidad de personajes por capítulos, el ajuste a la ficha técnica y de costo y otros detalles que resultan importantes para llevar a feliz término la producción de la serie o novela”.
En el caso de los unitarios, me guio por los planes temáticos para cubrir las efemérides más transcendentales del ámbito nacional y foráneo. A partir de ahí, se producen esos hitos de la historia recreados de la manera más atractiva posible: con una música adecuada y con efectos sonoros que logren una ambientación apropiada para los oyentes; los consumidores por excelencia”.
Tamara ha dejado su impronta en varias emisoras de la capital, así como en la casa productora de radio novelas Radio Arte, colectivo del que forma parte desde 2010 como asesora de los históricos dramatizados.
En estos 16 años ha transitado por casi todos sus espacios pues se desempeña de igual forma como aseora de Novela Cubana y Memoria Viva; y ha acompañado procesos de programas infantiles, de ciencia y de cuentos. Además, ha aprendido a través de sus escritores, quienes contribuyen a que esas historias las viva cada vez que se acerca a sus guiones o proyectos.
En esta entrevista la radialista habló de su entrada al medio al que agradece su profesionalidad y relaciones humanas: “Llegué a la radio hace 25 años y, desde entonces, esta me ha ofrecido los caminos para superarme y las herramientas imprescindibles para ser una excelente profesional: cursos de asesoría, locución, guión, dirección habilitación y evaluación».
«La dinámica radial es encantadora porque conoces músicos de todos los géneros, especialistas de todas las ramas del conocimiento humano y te acercas a especialidades de las cuales no tenías elevados saberes cómo la medicina y otras ramas de la ciencia, tecnología, culinaria, deporte o la historia”, explicó.
Igualmente, Tamara aseguró que, además de emoción, «la radio es también estrés al pensar que muchas cosas pueden estropearse en el camino, aunque al final todo salga gracias a las pericias del equipo acompañante”.
A si vez, la también directora de espacios infantiles, se refirió a los requerimientos que no se pueden violentar en el medio de comunicación.
«En Radio Arte, por ejemplo, cuando encargo una obra pacto con el escritor los términos, objetivos, puntos de vista, argumento de la obra y todos los elementos que necesito sean llevados a ese guión; pero cuando la propuesta parte del escritor, investigo, voy a las fuentes, contrasto bibliografías, me documento antes de llevar el guión a producción».
Además, aseveró: «el asesor siempre debe tener un extra en los niveles de información y estar bien preparado en la parte gramatical como en la cultura general integral”.
Una de las premisas fundamentales de la radio desde la perspectiva de Sotolongo consiste en emocionar y conectar al espectador con la obra propuesta, para lo cual debe lograrse funcionalidad en armonía y equrlibrio con todas las especialidades.
«Deben existir niveles de sonidos adecuados, bocadillos atractivos y tenerse en cuenta la misión educativa del medio, desde el punto de vista del conocimiento de la historia. Es prioridad también expresar discursos, diálogos y bocadillos en términos asequibles al consumidor, pero sin cruzar la delgada línea existente entre lo vulgar y lo culto», añadió.
En Radio Arte se trabaja en colectivo y se toman decisiones de conjunto. Además, la casa productora posee escritores muy talentosos como es el caso de Cary Cruz, Joaquín Cuartas, Lourdes Margarita Barreiro y Niurky Pérez, quienes representan un compromiso para cualquier asesor que deba convertir en dramatizado sus historias, manteniendo el respeto hacia sus obras y logrando el interés del oyente.
Para Tamara Sotolongo estos 25 años en la Radio Cubana, de ellos 16 en Radio Arte, han sido de aprendizaje, de dar y recibir, de socializar con actores, con miembros del equipo técnico, con los niños que le acompañaron mientras hizo el infantil en Radio Cadena Habana y con todas aquellas personas que pusieron su granito de arena para que esta radialista pudiera ser, a la vuelta de un cuarto de siglo, más objetiva y dotada de un pensamiento más dinámico y apegado a los nuevos tiempos.