Cuando la maternidad es adeudo y compromiso
la maternidad
Las madres representan sensibilidad y compromiso incondicional, son la luz que guía a los hijos en sus logros y decisiones y proyectos, contribuyendo a su crecimiento y bienestar. Desde el nacimiento, estos seres se transforman en el primer caudal de afecto, protección y amor .
Por ello, este segundo domingo de mayo cuando los cubanos celebramos el Día de las Madres, nos acercamos a un hijo que ha cruzado su detino con la orientación vocacional de su madre, en un abrazo íntimo de ejemplo, respeto y reconocimiento mutuos. En Vivo conversó con el director de audiovisuales Alberto Luberta Martínez, hijo de la reconocida radialista, Caridad Martínez.
Sobre su mamá Luberta confesó:
“Mi madre fue la primera persona que vio mi talento para escribir. A los 13 años hice una historia en forma de guion de radio, se la enseñé y ella la elogió como si yo fuera el escritor de radio más grande del mundo. Sin embargo, nunca me impuso sus criterios profesionales, solo me aconsejaba y me motivaba a escribir».
Para él, según confesó, su madre fue um apoyo total y estuvo a su lado en cada momento, no sólo cómo madre sino también cómo maestra y amiga. “Recuerdo –dijo Alberto- que comencé a visitar los estudios de grabaciones de Radio Progreso y mi madre se percató que mi camino estaba entre escribir y musicalizar .
A partir de entonces, puso todo su empeño en ayudarme, aunque cuando pasé de la radio a la televisión, no conté de inmediato con su apoyo» confesó. Sin embargo, aseguró luego el realizador, después confesó que se había equivocado, lo que también habla de su grandeza.
Además, confesó, las relaciones de Alberto Luberta con su madre no se limitaron al ámbito laboral pues en la casa siempre hubo espacios para canalizar las emociones y encontrar soluciones a los porblemas en común.
“Conversábamos, hacíamos chistes en un verdadero ambiente familiar en el cual ella siempre, estuvo y estará. Esa es una de las grandes razones por las que, cuando la recuerdo, lo hago con alegría y orgullo, evocándola como la persona noble y humilde que fue», expresó.
Igualmente, el director de telenovelas, se refirió a la presencia de su progenitora en sus ejercicios creativos.
«Con ella me sentaba todos los días a trabajar. Aprendí de su manera de dirigirse a los actores, de cómo solicitar al colectivo y lo importante en cada escena. Cuando le daba una nota a un actor y este no encontraba el modo correcto de interpretarla, ella lo llamaba aparte, conversaban y de ese diálogo muchas veces salía la solución…. ¡Eso nunca lo olvidaré!. Su experiencia y forma de hacer como directora, la trasladó a mi mundo de musicalizador, casi sin proponérselo”, explicó.
Luberta destacó también de su madre la disciplina y el respeto por los medios, y su forma de predicar con el ejemplo e inculcar los valores humanos.
«Cuando fue transmitido el último capítulo de la novela Entrega, recuerdo que mi mamá subió las esclaeras de mi casa, y me abrazó con fuerza. Tenía lágrimas en los ojos, como muestra de orgullo y admiración por el hijo y por la obra. Eso lo recordaré siempre”, concluyó.