A Félix B. Caignet: un homenaje

Félix B. Caignet
En la palabra dramaturgia se encierran todos los “pequeños” nodos de un compendio mayor que es el hecho artístico per se. Y sobre tal particular bien conocía y defendía cada precepto Félix B. Caignet, no por casualidad considerado el padre de la radionovela latinoamericana tras su clásico “El derecho de nacer”.
El ilustre santiaguero regaló a la radio el espectáculo “Las aventuras de Chelín, Bebita y el enanito Cloriflor” que se transmitió por la CMKD y, según refiere la crítica especializada, es considerado el primer programa radial en el mundo de carácter seriado-episódico.
Luego, Caignet sorprendió en la propia CMKD con la aventura detectivesca “Las aventuras de Chan Li Po”, la cual tuvo una aceptación notable en todo el país y, de alguna forma, dejó dispuesta las condiciones para sucesivos triunfos como el que alcanzó su obra “El derecho de nacer”.
Este clásico, considerado referente tanto de radio como telenovelas, u otro cualquier dramatizado, se ha convertido en mira para los más jóvenes creadores del género que tienen su obra como regla de oro e intentan seguir su tempo discursivo.
Y es que Caignet supo poner las fichas sobre la mesa de juego: mantener ocultos los secretos de la narrativa hasta el final de la historia, relacionar protagonistas buenos y personajes negativos y mantener personajes secundarios como ejes y veladores de los suspensos o piezas motoras para el adelanto o retraso de líneas temáticas paralelas.
Aún así, el maestro tenía también sus referentes y expresaba su admiración por los escritores y artistas que hacían reír, pues consideraba este logro una tarea difícil. Según él, hacer llorar se tornaba más fácil siempre que se supiera o pudiera engarzar bien las líneas del drama o quedaran bien establecidas la “cadena de dolor”, tal y como la llamaba.
Sin dudas, Félix B Caignet, es hoy un nombre al que necesariamente es preciso acudir como referente de buena escritura. Su trabajo supo entretener a la par de no descuidar las características de sus personajes que se perpetúan y renacen en otros nuevos que hoy llenan pantallas y se escuchan desde el más alejado dial citadino o serrano.
