17 de octubre de 2026

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Editorial envivo del ICS

Se abre un libro en el Pabellón Cuba

La serie radial Se abre un libro, producida por Radioarte en homenaje al 40 aniversario de la AHS, fue presentada en el Pabellón Cuba reafirmando el valor de los dramatizados.

Estaba listo todo en el Pabellón Cuba para la cita pactada: la presentación de la serie radial Se abre un libro. En el Salón de Mayo el público aguardaba expectante, con la solemnidad de un espacio que tantas veces ha sido testigo de la creación joven. En la mesa: Yasel Toledo Garnache, presidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), y Manuel Ramírez Heras, destacado director radial.

De repente, un actor pidió permiso para hacer una reunión familiar y entonces ocurrió lo inesperado: el salón se convirtió en cabina radial por unos minutos. Actores y actrices prestaron su voz, pero también su entrega a una historia que enaltece a la radio. En la interpretación cada gesto y cada entonación transmitían pasión, como si defendieran a alguien muy cercano.

La escena narraba la disputa de una familia por proteger a la añosa señora que tanto les había acompañado: la radio. Esa figura entrañable, única, necesaria, eterna, se volvió protagonista en medio del dramatizado. El público, sorprendido, se convirtió en oyente privilegiado de un instante irrepetible.

Luego vino la explicación sobre lo sucedido: era en realidad la antesala a la presentación oficial de la serie radial Se abre un libro, producida por Radioarte en homenaje al 40 aniversario de la AHS.

La propuesta dramatizada, bajo la dirección de Manuel Ramírez y la asesoría de Dairón Bejerano Lima, reúne cuentos de jóvenes escritores miembros de la organización. El proyecto nació a partir de la participación de Manuel en varios de los eventos de la asociación, en uno de los cuales, en conversación con el presidente nacional, surgió la idea de promocionar la obra literaria de estos jóvenes.

Se abre un libro busca acercar la literatura juvenil al público a través del lenguaje sonoro, reafirmando la vigencia de los dramatizados radiales en Cuba. De esta manera, la literatura llega a más personas, aprovechando la fuerza de la radio como medio cercano y popular.

El cuento Romerillos en el cantero, con la participación especial de la actriz Tamara Castellanos, fue uno de los que dio vida a la serie. Su autora, la periodista y escritora Yeilén Delgado Calvo compartió su vivencia.

«Escuchar este cuento fue, de cierta manera, como volver a la radio, porque hace muchos años que la radio no me acompaña en mi espacio doméstico, aunque sí en lo profesional, porque soy periodista. Pero cuando lo volví a escuchar, me situé de nuevo en el escenario de la casa de mis padres en mi infancia, donde el espacio de la novela, el dramatizado Alegrías de sobremesa y la radio en sí, acompañaba todo el día a mi madre en las tareas domésticas. Y me pregunté, al escuchar el cuento ¿cuánto habrá influido la radio en mis maneras de narrar o en ese deseo de contar historias? Por eso fue una sorpresa muy bonita el resultado, desde lo emocional y, por supuesto, también desde lo profesional como escritora».

La directora de Radioarte, Vivian Myrie García, habló con gratitud y emoción, reconociendo al presidente de la AHS y a los artistas involucrados a quienes llamó una familia escogida que se comprende perfectamente.

Igualmente, subrayó que sin los artistas no puede existir la obra y destacó la presencia, esa mañana, de estudiantes del Centro de Estudios de la Radio y la Televisión, quienes -dijo- estaban ahí por ser ese un lugar donde aprenden y «se hacen grandes”.

García agradeció también a los escritores, recordando que sin un buen guion no hay nada, y convocó a más voces apasionadas para enriquecer la creación; al tiempo que defendió la radio como un medio eterno, inseparable de la vida cotidiana.

«La radio es compañía”, afirmó e invitó al público a disfrutar nuevas obras con excelencia en guion y realización, y pidió un aplauso para los jóvenes artistas que, pese a sacrificios y ausencias, logran “resultados descomunales”.

Vivian reconoció, además, el trabajo silencioso del colectivo de Radioarte a quienes describió como “hormiguitas” que sostienen la producción con esfuerzo constante.

Su intervención fue una convocatoria apasionada a defender la radio, a vivirla como espacio de creación y compañía, y a valorar tanto a los artistas visibles como a los equipos invisibles que hacen posible cada dramatizado. Dejó igualmente abierta la invitación para asistir a la presentación del segundo regalo radial que hace Radioarte a la AHS en la celebración de su próximo aniversario: Mis muchachos, los Saíz.

Allí, en el corazón del Pabellón Cuba, se reafirmó que la tradición de los dramatizados sigue viva, capaz de transformar un salón en cabina y un instante en eternidad.

Autor

  • Yoamaris Neptuno Domínguez

    Licenciada en Comunicación Social, profesora instructora de Teatro, educadora popular, promotora cultural y gestora de proyectos. Es especialista en Política Cultural Artística del Consejo Nacional de las Artes Escénicas y se desempeña como asistente de dirección en la Televisión Cubana, además de colaborar con programas radiales y publicaciones digitales. Egresada del Centro de Estudios de la Radio y la Televisión como asistente de dirección, colaboradora de radio y televisión y del Curso de Actuación en Radio.

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