Debemos tener mucho cuidado para sustituir una palabra por otra porque corremos el riesgo de usar palabras que no existen en nuestra lengua o la empleamos de forma inadecuada.
antonomasia
Hay palabras que no existen, pero de tanto repetirlas parecen reales. Una de ellas es autonomasia, sin embargo, la que sí existe es antonomasia y quizás por su parecido usamos la primera, pero esto es incorrecto.