lun. Ene 20th, 2020

Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

¡Quedan los artistas!


Héctor Quintero, Premio Nacional de Teatro 2004, fue un artista polifacético que cultivó todos los géneros, incluido la música

Por Paquita armas Fonseca

Ha pasado algún tiempo desde que en una de mis andanzas en búsqueda de vegetales me encontré con Héctor Quintero y extrañé su pelo bien cuidado. Le comenté que si aquel afeitado total era algo de moda y por su rostro vi que no, pero un gesto suyo me indicó que de ese tema no se hablaría. Y entonces me preguntó si había visto un programa televisivo transmitido la noche anterior. Como mi respuesta fue afirmativa se entabló una charla que duró mientras escogíamos alguna zanahoria, remolacha, pepinos y malangas. Antes de despedirse se brindó para traerme en su carro a la casa, pero yo debía esperar por otros productos que llegarían y  además vivo muy cerca de ese centro de ventas.hector-quintero

Cuando el carro arrancó un joven vendedor me preguntó acerca de quién era porque sólo lo había visto en televisión, diciendo poemas. Le comenté que era un importante escritor y director de teatro. El muchacho me dijo que donde se podía ver algo suyo y le contesté que estuviera pendiente de las carteleras. Un tiempo después vio la película El premio flaco y para mi asombro me dijo que el creía que aquello era teatro. Escuché a aquel sencillo vendedor y se afianzó en mí la certeza de que el arte puede y debe llegar a todos los públicos.

También ese día aprehendí la popularidad de Héctor Quintero. No fui su amiga, pero muchas veces cruzamos algún comentario especialmente de la televisión.

Merecedor del Premio Nacional de Teatro 2004, nació bajo el signo de libra el primero de octubre de 1942 y fue un artista polifacético que cultivó todos los géneros, incluido la música. Jacarandoso y jovial no fue ajeno a polémicas acerca de perjuicios que ocasionó a partir de  decisiones o aptitudes que adoptó en algún momento. Tuvo, tiene, sus enemigos como casi todas las personas de vida pública.

En esta oportunidad no quise escribir sobre sus virtudes (y defectos) como artista. Preferí circular entre un grupo de hombres y mujeres del teatro, el cine, la literatura, la televisión, la radio y la critica dos  preguntas

1)¿Qué o cuáles obras suyas resistirán el paso del tiempo?

2) ¿Benefició o perjudicó a su obra teatral ser un hombre tan vinculado a los medios difusión?

He aquí sus respuestas:

1.-Contigo pan y  cebolla y El premio flaco.

2.-Considero que sí benefició a su obra su vínculo con otros medios. ( Humberto Arenal)

1. De su autoría, Contigo pan y cebolla y El premio flaco (¿en ese orden?). Personalmente reclamo un lugarcito de corazón y memoria para su trabajo como narrador en el cuento orquestal Pedro y el lobo, de Sergio Prokófief, en la deliciosa versión de nuestra Sinfónica Nacional, dirigida por el maestro Manuel Duchesne Cuzán.
2. Héctor Quintero es un profesional. La cuestión no está en vincularse con los medios, sino en cómo se asume ese vínculo, en qué se les concede y qué se les exige, en si se sucumbe o no se sucumbe a su poder promocional, o, mejor aún, en cuánto y cómo se contribuye a que sus frutos (los de esos medios) nos resulten
complacientes o sean también cada vez mejores. Aunque complacientes y buenos ni son ni tienen por qué ser calidades incompatibles que se excluyan entre sí. (Luis Toledo Sande)

1) Creo que Contigo, pan y cebolla y El premio flaco son y serán sus éxitos indiscutibles en materia de dramaturgia pero nadie ha podido superar los éxitos teatrales que tuvo cuando todavía en Teatro estudio llenó la sala como nadie con Algo muy serio, que luego repitió en temporadas larguísimas en el teatro musical. Te sigo esperando y Sábado corto, ambas son también reflejo muy característico de unos años específicos en Cuba y Mambrú se fue a la guerra y Si llueve te mojas como los demás todavía se representa mucho por los teatristas aficionados. Particularmente estuve muy tocado cuando hizo una obra de la que él mismo perdió el rastro y que se llamó La última carta de la baraja (que luego musicalizó con el título de El caballero de Pogoloti.).Persistirá su particular manera de retratarnos como nación, de definirnos como cultura, de dibujarnos quasi exactamente como somos.

2) En los medios también marcó pauta sobre todo cuando hizo el espacio de telenovela también suyo. Agradezco sobremanera que una persona como él haya existido y continúe entre nosotros para siempre a través de su monumental legado, que es su incomparable obra. (Juan Carlos Cremata)

 

1) Contigo pan y cebolla sin dudas entra en los anales de lo más relevante de nuestra dramaturgia.

2) No creo que los medios hayan lastrado su obra. (Lourdes de los Santos)

1) Me parece que todas sus obras,  aportaran algo al conocimiento del carácter del cubano del siglo veinte: como vivió, de qué reia, con qué lloraba, de qué se burlaba, con qué soñaba. Pero habrá algunas obras imprescindibles para quien nos quiera conocer: Contigo pan y cebolla, Te sigo esperando, Sábado corto, Para el año que viene.
2) Creo  decir algo conocido, y es que por supuesto su vinculo con los
medios de comunicación  hicieron  aún mas populares sus personajes, y conociéndolo como le conocí, sé que se retroalimentaba con la reacción del gran público que le proporcionaban los medios, más allá de la mágica pero reducida audiencia de una sala teatral. (Julio Acanda)

1) Contigo pan y cebolla y El premio flaco, que fueron las dos obras suyas, ambas de la década del 60, que lograron definir su estilo y captaron una atención mayoritaria. Ambas han resistido el paso del tiempo, y una prueba de ello es el hecho de que Cremata haya decidido llevarla al cine recientemente y alcanzara una buena recepción con la película.

2) No fue su presencia en los medios lo que debilitó el impacto de Héctor Quintero en las dos últimas décadas, sino que justamente no alcanzara a producir en ese período (salvo Te sigo esperando) obras de fuerza similar a las que concibió en los 60. Aquello que fue su marca de estilo, el costumbrismo, pudo haberlo explotado mucho más y mejor como dramaturgo precisamente en un período donde esta forma de acercamiento artístico era ideal para reflejar las vicisitudes del pueblo cubano en esos momentos. (Rafael Grillo)

1) Héctor era un costumbrista, su teatro siempre nos remitirá a la vida cotidiana de la época.  Pienso que Contigo pan y cebolla y El premio flaco nunca serán olvidadas. Ya son piezas clásicas.

2)Él siempre estuvo vinculado a todos los medios, era un artista total. Todos los medios se beneficiaron con él. Creo sin exagerar que fue nuestro Moliere, que manejo la comedia como nadie y fue escritor, director, actor, animador, declamador, y todo lo hizo bien.

Lo conocí con 19 años y ya era el mismo ser simpático, imaginativo y talentoso. (Maité Vera)

1)Tanto Alberto Luberta (padre) como yo opinamos que las obras de Héctor Quintero que resistirán el paso del tiempo son: en primer lugar Contigo pan y cebolla y en segundo lugar El premio flaco.

2) El haber estado tan vinculado a los medios de difusión ni le perjudicó ni le benefició, él era el excelente dramaturgo Héctor Quintero en cualquier medio. (Caridad Martínez)

1 y 2) Esto es muy difícil de pronosticar. Pero, al menos Contigo pan y cebolla y El premio flaco han sobrevivido varias décadas. Pienso que la divulgación de su obra por nuestros medios de difusión ha hecho que se le sobrevalore como autor. Hay otros autores cubanos teatrales más importantes pero menos conocidos por el gran público, que no han sido suficientemente divulgados. (Mario Naito)

1 y 2)…¿Y ahora quién defiende el Teatro Musical en Cuba?…¿Está condenado a morir a destiempo como Héctor? En mi opinión para nada experta, la obra de Quintero resistirá a el paso del tiempo porque a pesar de ser profundamente cubana, más que en personajes y conflictos se asienta en los profundos sentimientos humanos, imperecederos y universales…Mientras  exista el amor incondicional, desinteresado valiente y una persona permanezca junto a otro, incluso si no hay pan, ni cebolla, mientras tras algún premio flaco aflores miserias humanas, bajas pasiones y el empecinamiento de algunos en seguir creyendo en la bondad, estará allí la obra de Héctor, necesaria tal vez como nunca en estos tiempos,

Héctor no miró por sobre el hombro ningún medio, trató con igual respeto el teatro, el cine el radio, la televisión, la literatura, los enaltecía con su presencia y su hacer, pienso que más que el beneficiarse él con los medíos los medios se beneficiaron con él, porque era un ARTISTA y como dice ese poema que tanto le gustaba declamar:“…quedan los artistas…”

Seguirás por siempre con nosotros…quedan los artistas. (Cary Cruz)

 

 

 


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