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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Apuntes para una historia del canal 2

La Época de las Perplejidades...
canal 2

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A la memoria de Erick Kaupp y Carlos Lechuga.

La calle 23 veía alzarse un majestuoso edificio copia fiel del Radio City en Nueva York propiedad de Nelson Rockefeller. El emporio de los medios de difusión masivos en Cuba ganaba altura. Varios  nombres se  barajaban como posibles padres de la televisión cubana: Gaspar Pumarejo, Amado Trinidad y Goar Mestre. Pero nadie imaginó que  Pumarejo tuviera la fuerza suficiente para usurparle a Mestre el 24 de octubre de 1950  la paternidad del devenido más masivo de los medios (1).

El golpe de estado del 10 de marzo de 1952 frustró el anhelado “Sueño de Martí” (2). En medio de la conmoción, Manolo Alonso, vendió la Unión Radio Televisión Canal 4 a la Ambar Motors. El millonario italiano representaba a Oldsmobile, Chevrolet y Cadillac. Mestre a la Buick. Barletta juró desplazarlo en la venta de automóviles y  el negocio de los medios de difusión masivos. El viejo zorro –fiel exponente de la mafia junto al dueño del Sevilla Biltmore Amleto Battisti – subestimó al dueño de CMQ. Sin embargo, el 18 de febrero de 1953 inscribió su nombre en la historia de la TV cubana al inaugurar en la intersección de las calles 23 y P “Telemundo”.

El soberbio representante de la “Cossa Nostra”…

Amadeo Barletta llegó a Cuba en 1939. Un cálculo estimado del valor de quince de sus empresas arrojaba la cifra de cuarenta millones de dólares. Muy joven viajó con un tío a Puerto Rico y después a República Dominicana. Allí fue nombrado cónsul italiano y acusado de conspirar en la sublevación desatada en marzo de 1935 para asesinar a Rafael Leónidas Trujillo (3).

La participación del representante de la burguesía tradicional obedeció a intereses clasistas. Barletta perdió la primacía como principal suministrador en dominicana de los vehículos de la General Motors Company, importados por su empresa Santo Domingo Motors. El privilegio obtenido durante el gobierno de Horacio Vásquez fue transferido  por Trujillo a uno de sus allegados, Manuel Alfaro, encargado de la Packard. Barletta poseía también la Dominican Tobacco Company –  con capital mayoritario perteneciente a la Penn Tobacco de Filadelfa – para la fabricación de cigarros con tabaco rubio. Trujillo quiso comprarle parte de la corporación y ante la negativa impuso un fuerte gravamen arancelario a la importación del tabaco Barley (rubio).

Durante la conspiración encabezada por Oscar Michelena Pou – banquero y dueño del Ingenio San Luis – Barletta estuvo seis semanas en prisión. Pero Mussolini amenazó a Trujillo con enviar un acorazado y una flotilla de buques  a rescatarlo. El Departamento de Estado, a través de Cordell Hull y Sumner Welles, ejerció grandes presiones hasta su liberación (4).

En 1939 se trasladó a Cuba, donde fue agente de la General Motors y  cónsul de Italia. Los representantes de los Países del Eje (Roma – Berlín – Tokio)  fueron expulsados de este territorio por decisión del senado, cuando se les declaró la guerra en 1941.  A  italianos, alemanes y japoneses – integrantes de la nombrada lista negra – se sometió  a una furibunda persecución y muchos estuvieron encarcelados en el “Presidio Modelo” (5). Barletta  viajó a Argentina junto a su esposa Nely Ricard y regresó en 1946. Al llegar, encabezó otra vez la General Motors y durante más de una década disfrutó los placeres tropicales desde su mansión en el Country Club, asentamiento de la burguesía habanera.

Los vínculos políticos de Barletta fueron evidentes, aunque potenció la imagen de un hombre enrolado sólo en el mundo de los negocios. Una de sus mayores influencias, la obtuvo al adquirir la licencia para convertir el Banco Internacional de la Habana en Banco Atlántico S.A. La organización financiera intervino en disímiles operaciones fraudulentas.  Los vínculos de Barletta  con Carlos Prío Socarrás y  Fulgencio Batista fueron excelentes. La presencia de  Batista en la boda de su hija Nelia, con Miguel Morales Abreu – Marqués del Valle Siciliana – el 29 de Octubre de 1953, constituyó una muestra de ello.

Un mundo en televisión…

El  dueño del canal 4 inauguró “Telemundo” en el edificio de Ambar Motors. Una parte del personal técnico y artístico procedía del canal 4. El día de su apertura se inauguró un mural del escenógrafo y escultor Álvarez Moreno que se mantiene en el lugar. Barletta se  adueño también del periódico “El Mundo”, donde poseía el 90 % de las acciones. Aunó en sus páginas a sobresalientes periodistas de la época como Raúl Roa, Carlos Lechuga, Luis Gómez Wangüemert, Emilio Roig y Manuel Bisbét – primer embajador de Cuba en la ONU – quienes imprimieron gran objetividad a la publicación (6). En el diario “El Mundo” y en “Telemundo” Barletta permitió ciertas libertades editoriales, con el objetivo de ganar adeptos y aumentar su capital. Aunque siempre se cuidó de que ambos medios no adquirieran el estigma de subversivos y quienes proyectaron una evidente filiación revolucionaria fueron excluídos.

El espacio informativo por excelencia del Canal 2 era “El mundo en televisión”. Salía al aire a las siete de la mañana y lo conducía uno de los grandes locutores en la historia de Cuba Pablo Medina. Después de su muerte al estudio 3 tuvo su nombre y en la entrada se colocó una tarja para rendirle homenaje. “El Mundo en Televisión” fue dirigido durante mucho tiempo por Carlos Lechuga (en la imagen de la derecha), quien después del año 59 se dedicó a la labor diplomática. El programa era una copia del espacio “Today” de la NBC y fue transmitido  desde la redacción del periódico “El Mundo” durante mucho tiempo. Entre las más renombradas figuras del Canal 2 se encontraban los locutores Ibrahim Urbino, Ramón Hernán, Eva Rodríguez, Nela del Rosario, Frank Medina, Pablo Medina –ya mencionado –y  realizadores como Manuel Rifat, Jesús Cabrera, Luciano Mesa, entre otros.

La programación incluía las “Estampas infantiles de Chichí”. Sanabria era su conductor y realizó también con Roblán el espacio de corte humorístico “En la calle y sin llavín”. Una gran teleaudiencia alcanzó  “El bar melódico” de Osvaldo Farrés – renombrado compositor de la época.

“El lobby del canal 2” no era realizado desde los estudios de Telemundo. Utilizaba como escenografía un fotomontaje que  se mantiene en el propio lobby. El montaje fotográfico incluía una cámara con la inscripción de CMQ que se contraponía a la enconada rivalidad proyectada entre Mestre y Barletta. Erick Kaupp aseguraba que las contradicciones irreconciliables eran parte de un show para obtener publicidad. En Telemundo cerca del treinta y cinco por ciento de la programación se dedicaba a la publicidad y todos los espacios estaban impregnados por ella. La “Escuela de Televisión” – productora fundada por Gaspar Pumarejo- se convirtió en la principal suministradora de programas a Telemundo.

“Telemundo Pregunta” era una copia del espacio “Ante la Prensa” de CMQ, ideado por Goar Mestre. Mestre  lo diseñó sobre la base de uno similar perteneciente al canal NBC. Salía al aire a las diez y treinta de la noche. En el comparecían personalidades, sobre todo del escenario político. “Telemundo Pregunta” y “Ante la Prensa” trascendieron desde el 1 de enero de 1959 por el uso magistral de la televisión por Fidel.

Las transmisiones de pelota realizadas desde el estadio del Cerro (Latinoamericano) suscitaban pasión. En la narración deportiva sobresalían Rubén Rodríguez y Eddy Martin, junto al periodista Pedro Galiana. En estos programas “Telemundo” superaba al resto de sus competidores. Erick Kaupp asumió la dirección de las transmisiones desde sus inicios en el canal 4. Para rivalizar con las transmisiones deportivas de “Telemundo”, CMQ contrató a Roberto Miranda, decisión donde a Mestre le salió el tiro por la culata. Miranda trabajaba en la postproducción del canal 4. Cuando finalizaba la transmisión del béisbol y el director iba saliendo colocaba un cartel que rezaba: “Productor, Alberto Miranda” –quien estaba a cargo de la salida al aire de un espacio recibía este calificativo. Los cazatalentos de Mestre con celeridad abordaron a Miranda a quien ofrecieron una suma privilegiada para que abandonara el canal 2 y comenzara a dirigir las transmisiones desde el canal 6, por lo que “Telemundo” mantuvo el liderazgo.

“Cocina al Minuto”, fue un programa que marcó una época. Salía al aire desde el estudio 1 de “Telemundo”. Era dirigido a las amas de casa: mayoría en el país. Nitza Villapol con gran maestría guiaba al televidente hacia la materialización de recetas de cocina.

El diseño de programación de Telemundo a finales de los años cincuenta  declinó. Incluía espacios como “La primera página” o “Crónica social”, que resaltaban los dones y la capacidad para despilfarrar de personajes de la gran sociedad. La televisión cubana ofrecía la imagen de vivir en un país pletórico de felicidad y  bienestar social.

Último minuto…

La revolución cubana fue un hecho histórico trascendental. Para Eric Hobsbawn a partir de 1959 el mundo cambió. “Dos madrugadas no olvidaría jamás Fulgencio Batista Zaldívar: la que aprovechó para asaltar el poder el 10 de marzo de 1952 y aquella en que lo abandonó con las prisas de la derrota. Había llegado a Columbia de madrugada y de madrugada se fue” (7). La huída de “El hombre”, simbolizó el fin de la cruenta tiranía y el nacimiento de una nueva alborada.

Wayne Smith aseguró escuchar la noticia en la radio de su auto en la madrugada, algo improbable (8). Los testimonios apuntan a que Telemundo ofreció la primicia en el programa “El mundo en TV”, donde Carlos Lechuga fue el primero en llamar a Batista en los medios masivos “asesino y tirano”. Alejandro Vilela señala que Radio Reloj se aproximó a corroborar la huída. A través de una planta de radio de la policía – con un receptor en la emisora – conocieron que el carro donde se movía Batista (número 1) estaba alrededor de las dos de la madrugada en el aeropuerto de Columbia. Sin embargo, no se atrevieron a comunicarlo  por falta de evidencias. Lisandro Otero en sus memorias “Llover sobre mojado”, dice que recibió la información alrededor de las dos y media de la madrugada a través de un amigo periodista. Lisandro ofreció la noticia en un servicio informativo  del Canal 12 (9). Alrededor de las nueve de la mañana CMQ interrumpió la Novena Sinfonía de Beethoven para dar la información. Radio Rebelde – fuera del aire el 31 de diciembre por problemas técnicos –  la ofreció a través de un boletín especial donde alertaba al pueblo de los peligros venideros.

Earl Smith, embajador de Estados Unidos en Cuba (1957 – 1959), conocía sobre la huída de Batista. El 31 de diciembre lo anunció en un mensaje a Roy Rubbottom (Secretario de Estado Adjunto para Asunto Interamericanos), donde subrayaba que sería en las próximas veinticuatro horas acompañado de varios colaboradores cercanos. Ese día Barletta orientó preparar un «remoto» para partir rumbo a Santa Clara en la mañana siguiente. En ese momento Telemundo duplicaba en su alcance al resto de los canales (de 5 a 10 Kilowatt), por eso la señal llegaba hasta la antigua provincia de Las Villas. El envío de un remoto a Santa Clara posibilitaba obtener testimonios de la presencia del ejército rebelde en ese territorio e intersectar a Fidel en su camino hacia la Habana. Algunos aún se preguntan: ¿Estaba Barletta alertado de lo que sucedería? ¿Conocía sobre la huída de Batista? De ser cierta la hipótesis, el general Eulogio Cantillo – al frente de la junta militar, o  el propio dictador – íntimo amigo del dueño de Telemundo – estaban entre quienes pudieron brindarle la información. Algunos inculpan a Andrés Rivero Agüero (10). La figura de Rivero Agüero es descartable, pues conoció a la una de la madrugada del 1 de enero el plan de huída al personarse en la casa de Batista en Columbia respondiendo a su llamado. Aún en la actualidad, la decisión de enviar un remoto a Santa Clara continúa siendo una interrogante para muchos, formando parte de los datos que escapan a la certeza histórica.

El salvoconducto para viajar no se logró hasta el 2 de enero de 1959.  Telemundo pudo transmitir el 6 de enero el discurso de Fidel desde el  Parque Leoncio Vidal  frente al Gran Hotel de Santa Clara. En su intervención el líder de la revolución aseguró: “Desde que el pueblo manda hay que introducir un nuevo estilo: ya no venimos nosotros a hablarle al pueblo, sino venimos a que el pueblo nos hable a nosotros (APLAUSOS).  El que tiene que hablar de ahora en adelante, el que tiene que mandar de ahora en adelante, el que tiene que legislar de ahora en adelante, es el pueblo (APLAUSOS)”. Uno de los grandes aportes de Fidel desde el inicio de la gesta emancipadora fue la definición del concepto de pueblo en «La historia me absolverá».

Las cámaras de Telemundo testimoniaron el delirante tránsito hacia La Habana del mito de la Sierra Maestra, devenido mayor fenómeno de masas en la historia de la América Latina.

Varias  fueron las intervenciones de Fidel en los espacios “Telemundo Pregunta”  del Canal 2 y “Ante la Prensa”, de CMQ a partir de 1959.  El 25 de mayo de ese año fue la primera en el programa «Telemundo Pregunta». En ella subrayó la necesidad de la unidad Latinoamérica y denunció la manipulación informativa de los medios masivos  estadounidenses y su gobierno. La comparescencia  fue  escasos días después de visitar  Estados Unidos, Canadá y varios países de  América Latina. En la calle 23  fue recibido por una representación del pueblo que incluía veintiuna trabajadoras de Ambar Motors quienes portaban banderas de los países latinoamericanos. Era el día de las madres y  varias de ellas, con hijos  presos por delitos comunes cometidos durante el batistato, se congregaron en el lugar para pedir a Fidel su liberación. Poco tiempo después tuvo lugar en el país una reforma penitenciaria de profundo contenido revolucionario. Telemundo sirvió también como puente para una entrevista realizada a Fidel para la CBS desde el Hotel Habana Libre. Según referencia, la primera intervención de Fidel en Telemundo fue en el estudio 5 después de su salida de la prisión de Isla de Pinos. Ya en ese momento los sucesos del Moncada  le habían conferido una gran fuerza política en la vida del país.

El 20 de enero de 1960 durante una intervención en “Telemundo Pregunta” ocurrió un suceso de gran impacto. En el estudio de forma inesperada irrumpió Juan Pablo Lojendio – embajador  de España en Cuba – pues nuestro comandante en jefe denunció al gobierno español y estadounidense por el apoyo a las bandas contrarrevolucionarias existentes en el país. Un día después más de 400 mil cubanos se congregaron para expresar su apoyo a la revolución y rechazar la actitud de ambos países. Lojendio partió rumbo a Estados Unidos inmortalizado en versos emanados de la sabiduría popular:

Arranque señor Marqués

Que tiene puesta la verde

A ver si el pueblo se pierde

O se hunde de una vez

Navegue o vuele a través

De los océanos glaciales

Y cambie usted los modales

Que sus impulsos revisten

Porque ya en Cuba no existen

“Capitanes Generales”

La revolución tenía mucho por hacer. Los medios de difusión masivos  representaban la nueva subversión social y reformaban las conciencias (6). Figuras como Amadeo Barletta tenían cada vez menos espacio. Los conflictos se suscitaron con celeridad. El primero, estuvo relacionado con el desalojo del periódico “El Mundo” del periodista Carlos Castañeda por Barletta en plena dictadura valiéndose de las fuerza del SIM. Al comenzar una entrevista realizada por este periodista y trasmitida por los canales 12 y 2 mandó a cortarla y a poner una película en su lugar. La prensa de la época impugnó el suceso:

“…todo esto parece que lo ha olvidado el millonario propietario del periódico “El Mundo” y el canal 2 de TV. Porque cree y en esto está equivocado, que su condición de mayoral del canal 2 le permite ocultar la verdad que el pueblo tiene derecho a conocer. Con soberbia suficiente impugnó –vaya usted a saber por qué razones- a dos de los periodistas que debían interrogar al premier Miró Cardona en un programa de opinión pública que se transmitía por su estación. Pero hay algo más, incumpliendo el compromiso previo contraído con el canal 12 esgrimió ciertas razones técnicas para cortar el programa al aire. En fin que Barletta actuó exactamente como los antiguos censores que la dictadura de Batista situó en las fuentes difusoras de noticias, para ocultar al pueblo lo nefasto de su régimen”.

Otro de los incidentes fue protagonizado por  el actor Otto Sirgo, a quien también se le cortó la transmisión por mandamiento de Barletta. El hecho tuvo consecuencias aún más drásticas.  El periódico “Revolución” del viernes 23 de enero de 1959 lo reseña así:

“Todo era tranquilidad en los predios de Telemundo. Las labores se desarrollaban normalmente. Sobre las diez de la noche numerosos empleados del canal 12 se fueron reuniendo en la puerta de la televisora. Cuando ya el grupo era numeroso subieron hasta el tercer piso y arrinconaron a los empleados contra la pared del lobby. El grupo invadió toda la planta tomando los teléfonos. Joe Pérez, jefe de Programación de la empresa, fue retenido en su oficina. El grupo se dirigió hacia el master central con intenciones de destruirlo. La rápida intervención de Frank Medina y de dos técnicos de la planta impidió que el hecho se consumara. Si se hubiera producido la destrucción del master la empresa hubiera tenido que cerrar. Poco a poco los ánimos se fueron calmando y los invasores se marcharon de Telemundo sin ocasionar daños mayores”.

Varios  empleados de Telemundo también fueron perseguidos por la tiranía batistiana y se vieron obligados a marchar al exilio. Después del triunfo del 1 de enero regresaron al país. Amadeo Barletta comenzó a aplazarles la reincorporación al trabajo asegurándoles que el día estaba próximo. El hecho fue denunciado a la postre. Las jugarretas de Barletta se sucedían una tras otra con nefastas consecuencia. Al final el dueño de Telemundo terminó por asilarse en la embajada de Italia. Algunos plantean que utilizó los medios como pretexto para encubrir sus turbios negocios, criterio no del todo desacertado si valoramos que en 1960 se calculaba que había tenido pérdidas en la televisión cercanas a los cinco millones. Sin embargo le propició una publicidad beneficiosa en la venta de automóviles y que potenció su influencia política.

La programación de Telemundo sufrió cambios radicales con la huída de su dueño. Fueron insertados espacios como “Conozca a Cuba Libre” y “Operación Sierras de Cuba” que representaban al naciente proceso revolucionario. Después Telemundo pasó a conformar el canal 2 de la televisión cubana y las transmisiones  pasaron hacia Masón y San Miguel. El Noticiero Nacional de Televisión  generó por un tiempo su señal desde el estudio 4. En el constante proceso de rediseño social figuras como Otto Meruelo – testaferro de los medios  masivos durante el gobierno de Batista – jamás tendrían cabida.

1. Goar Mestre fundó CMQ TV el 18 de diciembre de 1950.

2. El sueño de Martí de fundar una república “Con todos y para el bien de todos” había sido lastrado por diversos gobiernos cubanos en connivencia con el de Estados Unidos. Uno de los mayores triunfos de la revolución del 30, la Constitución del 40, constituyó letra muerta en el contexto pseudorepublicano.

3. La estancia de Barletta en República Dominicana es recreada de manera profusa en la novela “Memorias de una dama” del peruano Santiago Roncagliolo,  publicada por la editorial española Alfaguara (2009).

4. En 1916  Marines estadounidenses ocupan la República Dominicana y permanecen allí hasta 1924. En 1930 toma el poder Rafael Leónidas Trujillo, un militar surgido de la Guardia Nacional, fomentada y entrenada por Estados Unidos, quien implanta una dictadura. El número de votos con que fue elegido Trujillo –quien con anterioridad depuso a Vásquez a través de un levantamiento armado – superaba la cantidad de electores.

5. El 8 de diciembre de 1941 Cuba le declara la guerra a Japón  y el 11 de diciembre a Italia y Alemania. A las mujeres y niños  los devolvieron a sus casas, y el primer grupo de hombres llegó a Isla de Pinos el 16 de abril de 1942 e incluyó: 341 japoneses, 114 alemanes, 13 italianos, 2 chinos y 1 español.

6. Díaz Castañón, María del Pilar. Ideología y Revolución (Cuba, 1959 -1962), Ciencias Sociales, 2001.P 111.

7. Padrón, José Luis y Betancourt, Luis Adrián. Batista, Últimos días en el poder, Ediciones Unión. P. 403.

8. Wayne Smith. Funcionario de la embajada de Estados Unidos en Cuba en 1958 y jefe de la Oficina de Intereses (1977 – 1980) de ese país en La Habana.

9. Otero, Lisandro. Llover sobre mojado. Una reflexión personal sobre la historia, Editorial Letras Cubanas, La Habana 1997, p. 9. El escritor cubano refiere como se dirigió hacia el Habana Hilton donde se encontraba el canal 12 y sacó al aire la información de la huída del tirano. El periodista que lo llamó fue Carlos Lechuga manifestó Lisandro Otero.

10. El mandato presidencial de Fulgencio Batista Zaldívar finalizaba el 24 de febrero de 1959. A través de un proceso fraudulento Andrés Rivero Agüero fue electo presidente el 3 de noviembre de 1958. Rivero Agüero huyó junto a Batista hacia República Dominicana.

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