vie. Ene 17th, 2020

Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Escriba y Lea: una auténtica enciclopedia audiovisual

Este programa, el segundo más antiguo de la televisión nacional, que se ha convertido en una gran aula a la que asisten, semana tras semana, miles de televidentes.

Escriba y Lea: una auténtica enciclopedia audiovisual


Quizás quienes, en la noche del 5 de diciembre de 1969, sintonizaban, en el Canal 2 de la Televisión Cubana, la primera emisión en vivo y en blanco y negro del programa Escriba y Lea, nunca imaginaron que ese espacio acompañaría, por décadas, a varias generaciones de televidentes.

Desde entonces, y ya durante medio siglo, Escriba y Lea no ha renunciado a sus nobles empeños fundacionales: trasladar información, conocimiento y enseñanza, sobre todo el saber universal, para así contribuir a enriquecer la espiritualidad de los seres humanos.

Eran los doctores María Dolores Ortiz, Gustavo Du´Bouchet y Humberto Galis-Menéndez, junto a José Antonio Cepero Brito como moderador, quienes inauguraban este programa –hoy el segundo más antiguo de la televisión nacional–, que se ha convertido en una gran aula a la que asisten, semana tras semana, miles de televidentes. Porque, a través de un sugestivo juego de preguntas y respuestas, los profesores universitarios integrantes del panel han logrado que hechos históricos, frases célebres, personajes ilustres, sean conocidos por quienes, frente a sus televisores, se tornan en cómplices de este inteligente ejercicio del saber.

La música y la literatura han acompañado, igualmente, a cada una de las trasmisiones del programa, lo cual ha permitido no solo ampliar el perfil del espacio, sino también posibilitar que el público aplauda a un solista o agrupación y se interese por un libro de reciente publicación en la isla.

Escriba y Lea se ha mantenido durante cinco décadas en pantalla gracias también a otros especialistas –como escritores, guionistas, asesores…—, al equipo técnico y a una teleaudiencia fiel que, con sus cartas y sugerencias, ha enriquecido cada propuesta al aire.

Enriquecedora, sin lugar a dudas, ha sido asimismo mi experiencia, de hace más de dos décadas, en Escriba y Lea, que me ha permitido despertar el interés y la curiosidad de los lectores y así contribuir a esa gran –y siempre necesaria– cruzada a favor del libro y la lectura.

Muchos son los recuerdos, las anécdotas, las remembranzas que atesoran quienes en estos 50 años han protagonizado este programa que ya es patrimonio de la Televisión Cubana, parte indisoluble de la propia memoria de la cultura de la isla. Pueden existir numerosas definiciones para tratar de reflejar el alcance, trascendencia y permanencia de Escriba y Lea. Para unos, un programa referencial; para otros, un espacio icónico; para mí –sin discusión– una auténtica enciclopedia audiovisual.

 

*Periodista crítico literario, quien tiene a su cargo los comentarios literarios del programa Escriba y lea.


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