mié. Sep 23rd, 2020

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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

“Lo que siempre más me ha cautivado es la Radio”

Entrevista con Víctor Francisco Pérez- Galdós Ortiz, periodista, escritor, investigador y guionista que celebra sus 75 años de vida

Víctor Francisco Pérez-Galdós Ortiz, nació en la ciudad de Cienfuegos, La perla del Sur, el 15 de abril de 1945. En esa localidad cursó sus estudios de primera enseñanza y secundaria. En 1963 egresó como electricista graduado de la Escuela Tecnológica San Lorenzo.

En exclusiva para la En Vivo, el reconocido periodista, escritor, investigador, guionista y conferencista comenta algunas cuestiones acerca de su vínculo desde edades tempranas con la radio.

“Desde la etapa de la infancia me sentí cautivado por la radio en específico. En mi casa, en Cienfuegos, sobre todo mi madre y mi abuela, por lo regular, escuchaban muchos programas de radio, de modo muy especial, novelas. Mi madre tenía vocación de maestra y en ocasiones daba clases de repaso en la casa. A mí me gustaban los programas de aventuras, incluso desde mi adolescencia deseaba ser locutor. Admiraba a diversos narradores. Recuerdo también que a veces declamaba algunos poemas de carácter patriótico en actividades en la escuela”.

“Mi primer encuentro con la radio se produce en 1961, recién había cumplido 16 años. Un amigo de la infancia y compañero desde la primaria, Rafael Castro, habla conmigo porque estaba relacionado con la Comisión de Propaganda municipal de la Asociación de Jóvenes Rebeldes y me invita a participar en un programa de radio de la organización que se trasmitiría por una de las emisoras que existían en la ciudad, identificada como La voz del INRA.

“Días después fui uno de los fundadores del programa de la AJR en Cienfuegos, con 10 minutos de duración, salía de lunes a viernes. ¡Tremendo lío! No teníamos la menor idea de cómo “llenarlos” diariamente, incluimos algunas informaciones locales. Lo que hacíamos era leer noticias, materiales de los periódicos que circulaban y, por supuesto, los nacionales que llegaban al territorio.

“Poco a poco, además de mi amigo y yo, logramos incorporar a otros jóvenes al programa. Ellos visitaban escuelas, centros y aportaban informaciones sobre la actividad juvenil. Por supuesto, todo eso lo hacíamos de forma voluntaria, a la vez seguíamos estudiando la enseñanza media. También nos empezaron a utilizar para que habláramos en actos escolares, o para que fuéramos los presentadores o animadores de distintas actividades que organizaba la AJR, entre ellas ferias y bailes populares. A partir de 1962 seguimos atendiendo el programa de la ya denominada Unión de Jóvenes Comunistas en Cienfuegos.

“Esto hizo que creciera mi interés por la radio y la propaganda en sentido general, ya en ese momento estaba a punto de concluir mis estudios en la Escuela de Artes y Oficios, en la especialidad de electricidad”. En 1963, una vez concluidos esos estudios, decidí viajar a La Habana y me inscribí en un censo laboral que se hizo para captar a jóvenes que luego desempeñarían distintas funciones. Me inscribí como alguien que tenía ya una experiencia en la radio y, al mismo tiempo, especifiqué que era graduado de una escuela tecnológica. Por supuesto, mi anhelo era que me colocaran en alguna emisora, ya que desde 1962 se había creado el Instituto Cubano de Radiodifusión”.

Pérez-Galdós se traslada para La Habana en 1963 y empieza a trabajar en el Taller Central de Mantenimiento de la Empresa de Confecciones Textiles, como electricista enrollador de motores. Acerca de su desempeño entonces nos cuenta: “Regresé a Cienfuegos y, al cabo de unas semanas, recibí un telegrama de mi tía que me señalaba que me habían citado para una entrevista en la Dirección municipal de trabajo para una ubicación laboral. En menos de 48 horas ya estaba de nuevo en La Habana, fui a la entrevista imaginando que podría empezar a trabajar en una emisora, pero no fue así. Me ubicaron en un taller central de mantenimiento para que laborara como electricista. No niego que me sentí un poco decepcionado, pero acepté la propuesta que me hicieron y así empecé en el taller, que se hallaba cerca de la Virgen del Camino. Y puede decirse que, imaginariamente hablando, allí “creé” mi emisora. Es decir, a pocas semanas de estar laborando aproveché que en el centro había un equipo de altoparlante y, como se paralizaban las labores de doce a una para el almuerzo, yo “inventé” un programa de 15 minutos. Almorzaba con rapidez y de inmediato comenzaba a poner música, leía algunos materiales, “entrevistaba” a directivos y trabajadores. Eso lo seguí haciendo durante algo más de dos años.

“Entre 1965 y 1966 empecé a escribir algunos materiales humorísticos para el semanario Pa´lante y también entré en contacto con la dirección ideológica del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas y colaboraré con la revista Constructores.

“En 1966 un domingo específicamente se me ocurrió ir hasta Radio Progreso, llevé una nota manuscrita sobre una actividad a la que había asistido. El portero me dejó pasar y fui a parar directo a donde estaba la cabina. Se estaba trasmitiendo La discoteca popular, conducida por Eduardo Rosillo. Le señalé lo que traía escrito, pero ni remotamente pensé que yo lo fuera a decir, sino que él se quedara con el papel. Lo miró y me dijo: “espera, no te vayas.” Siguió presentando los musicales, así como atendiendo un teléfono que había en la cabina y pasaron varios minutos. Yo no sabía qué hacer. Pensaba que le daba pena decirme que no le interesaba difundir lo que le había traído y, a su vez, no sabía cómo despedirme. De pronto se vira hacia mí y me vuelve a preguntar mi nombre, lo anota en un papel, y cuando concluye el número musical me presenta y me dice que detalle la información.

“Fue esa la primera ocasión que hablaría por una emisora nacional. Aseguro que no puedo decir que lo haya hecho perfecto, pero tampoco creo que no me equivoqué. Lo cierto es que, a partir de ahí, previa invitación de Rosillo, que me dijo que sí lo deseaba podía ir cada domingo al programa, que se prolongaba desde la una y treinta de la tarde hasta las siete de la noche, cada semana seguí asistiendo a Radio Progreso. Ahí fui aprendiendo todo el engranaje de un programa en vivo. Con el decurso del tiempo Rosillo me honró con su amistad y yo lo sentí como un padre desde el punto de vista profesional”.

“En 1967, teniendo en cuenta esas y las otras experiencias que señalé, di un paso decisivo al presentarse una convocatoria por la Universidad de La Habana para que trabajadores jóvenes que tenían vencido su nivel de enseñanza media superior, previos exámenes correspondientes, pudieran cursar una carrera como alumnos regulares y recibirían un subsidio quienes ya estaban casados y tenían hijos. Me presenté, aprobé y así, en el segundo semestre de 1967, comencé a estudiar en la Escuela de Periodismo, en ese momento dirigida por el entonces teniente Eduardo Yasells, hombre que se distinguía (y se sigue distinguiendo) por su sencillez y amabilidad. Incluso, años después supe que a su vez había sido un destacado luchador clandestino contra la dictadura batistiana y había tenido una relación estrecha con Frank País.

“Obtuve el título de Licenciado en Periodismo en diciembre de 1972, entonces ocurrió algo inesperado en mi vida. Sin imaginarlo, de pronto, por los resultados académicos obtenidos, fui seleccionado para trabajar en la Comisión de Orientación Revolucionaria del Partido (COR) y en 1974 se decidió que integrara el equipo de dirección de una agencia de prensa que se crearía en el país, la Agencia de Información Nacional (AIN). Allí estuve hasta febrero de 1987, cuando me trasladan para atender la jefatura de Información de Radio Progreso. A fines de 1988 pasé a trabajar a Radio Habana Cuba, donde laboré oficialmente hasta finales del 2006, cuando me jubilé, aunque desde esa fecha he seguido colaborando con la radio, la televisión y con páginas web”.

En 1997, Pérez-Galdós propuso y realizó la investigación correspondiente y el guion de la serie Entrañable presencia, dedicada a reflejar aspectos de la vida y obra del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara, en ocasión de cumplirse el trigésimo aniversario de su caída en Bolivia. Esta serie se trasmitió diariamente durante casi todo el año ´97 por la televisión cubana. Por la investigación y confección de la misma, se le confirió a Pérez-Galdós, junto a los demás miembros del equipo de realización, el Premio Nacional de Periodismo “Juan Gualberto Gómez” por la obra en el año 1998, otorgado por la Unión de Periodistas de Cuba, y el Premio Abril, de la Editora Abril, así como otros reconocimientos.

Luego, en 1999 realizó la investigación y el guion de la serie Camilo, sonrisa de pueblo, también trasmitida por la televisión cubana (sobre la vida de Camilo Cienfuegos, El señor de la vanguardia). Desde el 2000 y hasta el 2003 elaboró el guion de la serie de televisión Verdad y Amor, que refleja aspectos de la vida y la obra del Apóstol José Martí. Entre los años 2010-2012 elaboró también para la televisión el guion de la serie Cantar todo lo bello, igualmente sobre la vida y la obra del Héroe Nacional cubano. En esta figura volvió a inspirarse Pérez-Galdós en el 2013 al escribir para Radio Progreso la serie dramatizada El canto del viento, con 52 capítulos. Desde el 2001 hasta la fecha ha atendido el programa Hombre universal, que se trasmite de lunes a viernes en la emisora Radio Metropolitana. En este espacio realiza una intervención de aproximadamente seis minutos sobre temas relacionados con Martí.

Es autor de los siguientes títulos: Dos pueblos hermanos (Editora Política, 1985, con una versión editada en ruso, inglés y francés, en coautoría con Pablo Socorro), Visión de Cuba (en coautoría con Alberto Salazar, Editora Política, 1985 y 1987), Un hombre que actúa como piensa (Editora Política, 1987), Cronología de la vida del Che Guevara (con fragmentos de cartas, trabajos periodísticos, discursos y conferencias, así como con 50 anécdotas, reeditado en 1988 en Cuba y Nicaragua, luego reeditado en Cuba en 1999, 2007, 2009 y 2017), Cumbre de pueblos (sobre el Encuentro Mundial de Solidaridad con Cuba, Editora Política, 1995), José Martí: el amor y la solidaridad (editado Asociación de Amistad con Cuba, León, España, en 1996), Conozca a Cuba: Monumentos y lugares célebres, (Editorial José Martí, 1997-1998). José Martí: visión de un hombre universal, (Editorial Pablo de la Torriente y Puvil Libros, S.A., Barcelona, España, 1999), 100 momentos en la vida de Camilo Cienfuegos (Editorial Pablo de la Torriente, 1999). Joseito Fernández y la historia de la Guajira Guantanamera (Editora Política, 1999, reeditado y ampliado en el 2011. También editado en italiano), Voluntad de pueblo convertida en historia (Editora Política, 2002), Che: entrañable presencia (Editora Política, 2004, reeditado en el 2018), Che: Su palabra como arma de combate (Editora Política, 2012). José Martí: motivación y enseñanza (Editorial José Martí, 2013). Es uno de los autores del CD-ROM Che por siempre (editado en Cuba en 1997 y reeditado en 1998).

También en 1999 realizó la investigación y la elaboración de los textos de los Address Book (libros o agendas de direcciones), sobre Ernest Hemingway, Imágenes Revolución y La Habana Vieja, respectivamente. Ha impartido conferencias sobre temas relacionados con la cultura y la historia de Cuba, así como sobre la vida y la labor de significativas personalidades: José Martí, Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos.

Ha recibido premios y otros reconocimientos, entre ellos: el Premio Nacional en el Festival de la Radio 1988, (compartido con Ismael Rensoly), la Distinción Utilidad de la virtud (la mayor condecoración de la Sociedad Cultural “José Martí), Honrar honra y Periódico Patria, también de la Sociedad Cultural José Martí, Crear (del Centro de Estudios Martianos), Mambí sureño, de la Asamblea Provincial del Poder Popular de Cienfuegos, Maestro de Radialistas, entregada por la Dirección Nacional de la Radio Cubana y otros. Afirma Pérez-Galdós: “Las agradezco, ahora bien, no he trabajo en busca de premios o reconocimientos y, en todo caso, al recibirlos se reafirma mi compromiso de seguir trabajando con amor y rigor”.

Tras su jubilación en el año 2007 ha continuado su trabajo hasta el presente elaborando programas para la Radio y la TV cubanas, así como trabajos para páginas web sobre temas históricos, políticos, ideológicos y culturales. En la emisora Radio Rebelde atiende la sección de la página web que refleja aspectos de la vida y la obra del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara. También en esa página escribe sobre aspectos y personalidades de la historia de Cuba.

Para Radio Rebelde escribió la serie Fidel: la verdad y las ideas, que se trasmitió a diario entre marzo de 2017 y marzo de 2018. En la página web de la emisora Habana Radio, Pérez-Galdós atiende, desde hace más de 15 años, la sección semanal dedicada a reflejar temas relacionados con la vida y la obra de Nuestro Apóstol José Martí. Colabora con frecuencia con el Portal de la Radio Cubana y la página web Habana 500. Este periodista, guionista de programas de radio y televisión, escritor e investigador cubano Ha integrado disímiles jurados en concursos.

Creaciones entrañables

“Particularmente significativo para mí fue, en unión de una estimada amiga Alina Núñez, concebir y escribir el guion de una serie especial titulada El canto del viento, dramatizado de 15 minutos de duración sobre la vida de José Martí. También acerca de Martí he elaborado guiones para programas de la televisión. Algo similar he hecho con respecto a Ernesto Che Guevara. De modo muy especial recuerdo la serie Entrañable presencia, programa de TV diario de 5 minutos de duración que reflejaba aspectos de la vida y obra del Che, relacionados con cada día en diferentes etapas de su existencia. Fue el primer programa que escribí para la televisión y siempre agradezco la oportunidad y la confianza que tuvo en mí el compañero Ovidio Cabrera.

“Respecto a Fidel también para mí fue un reto y a la vez un honor que la compañera Mabel Manso, directora de Radio Rebelde, aceptase la propuesta que le hice para hacer un programa diario de 5 minutos de duración titulado La verdad y las ideas, dedicado a reflejar aspectos de la vida y obra de Fidel en cada día del año. Este programa se trasmitió durante 365 días de manera ininterrumpida.

“Usted también me pregunta si me siento satisfecho con mi labor y le respondo con sencillez: creo que aun, a esta altura, de la vida me faltan otros sueños por realizar y, por ende, todavía no puedo decir que me sienta satisfecho a plenitud. Ahora sí puedo asegurar que me siento gratamente satisfecho con las grandes posibilidades que me brindó la Revolución para hacer realidad los sueños de mi infancia y juventud. Me siento satisfecho con la ayuda y el amor de mis padres, mi hermano, mis hijos, sobrinos, nietos y demás familiares, así como la de amigos y colegas.

“Lo que he hecho, tanto en la radio como en la televisión, páginas web, así como en el mundo editorial, me ha servido para enriquecer los conocimientos y experiencias. No niego que tal vez a veces añoro estar inmerso en el quehacer cotidiano de acontecimientos, en coberturas especiales, como la que tuve el gran honor de encarar en 1980, cuando se realizó el viaje del cosmonauta cubano Arnaldo Tamayo Méndez, por citar solo ello a manera de ejemplo, pero como sigo haciendo cosas tanto para la radio como para páginas web, pues ello me ocupa una gran parte tiempo.

“Siendo realista, cada etapa de la vida tiene un encanto especial, lo importante es seguir adelante motivado. Sobre todo, me siento muy feliz cuando personas sencillas me felicitan o me detallan que les ha gustado tal serie, tal programa, tal trabajo en la web o uno de los libros que he editado”. Resumo esto con un ejemplo: hace ya varios años yo estaba escribiendo una serie de programas históricos sobre el Che Guevara en Radio Progreso. Un día yo llegó a la emisora en el instante en que estaba saliendo al aire uno de los capítulos de esa serie. El custodio, con un radio portátil casi pegado a su oído, lo escuchaba con atención. Él me conocía de vista, incluso habíamos hablado, pero no sabía mi nombre, ni tampoco sabía que era yo el escritor del programa. Me comenta que ese programa le gustaba, que había aprendido cosas interesantes sobre el Che y me recomendó que lo escuchara. En ese momento llega a la puerta el actor que encarnaba el personaje del Che y el custodio le exclama: “te estoy escuchando”, y agrega que me había recomendado a mí que escuchara el programa. El actor sonríe y le señala: “pero si éste es el escritor”. Bueno el custodio me saludó de forma efusiva y yo no sabía ni qué decirle. Finalmente le manifesté que yo quería hablar con él cuando terminara su guardia a las siete de la noche y le pedí que me esperara que lo vendría a recoger. Él se quedó extrañado, pero me indicó: “no hay problemas, yo lo espero”. A las siete en punto bajé y le señalé al custodio que me acompañara.

“Él no sabía que a esa hora en un estudio del tercer piso se iban a grabar varios capítulos de la serie que era dirigida por el prestigioso director de programas y actor Héctor Pérez Ramírez. Pues bien, el custodio me acompañó y, de pronto, al entrar al estudio (previa coordinación y aprobación de Héctor) se produjo un alto en la grabación y yo dije: “compañeros, hoy estará con nosotros en el estudio este hombre que no solo cumple una función de gran importancia en la emisora, sino que es un digno oyente de nuestro programa. Inmediatamente Héctor, con esa amabilidad característica, le fue detallando los personajes que encarnaban los actores presentes en el programa. Y de inmediato dijo: “Bueno, entonces hoy tenemos que ser más eficientes porque rendimos simbólicamente homenaje a todos los oyentes”. Todavía hoy, a varios años de haber ocurrido eso, e incluso ya no estar ese compañero trabajando, cada vez que nos encontramos de forma casual, en cualquier lugar me saluda con efusividad y suele decirme “sé que sigue escribiendo porque ahora estoy escuchando su nombre en… (y detalla con precisión tal programa).

Seguramente, colega que me has solicitado esta entrevista, coincidas conmigo que ese gesto sencillo y emotivo es un gran premio que no está junto a uno por hallarse en un cuadro o en un diploma, sino que se halla dentro de uno. Me sigo, pues, sintiendo, como el mismo joven sencillo que soñaba con el mundo de la radio en su casa, en su ciudad natal, Cienfuegos, la bella Perla del Sur, un joven que ha acumulado ya los años que tal vez nunca pensó tener y, sobre todo, que se ha enriquecido con la amistad y el amor que le han brindado muchos seres humanos a través de su ya un poco larga existencia”.

Estamos en presencia de una destacada figura de la literatura cubana y de la investigación histórica de nuestro país y sus eternos e históricos héroes, además de un verdadero amante de los medios y, en especial, de la Radio Cubana. Le agradecemos al Lic. Pérez-Galdós por brindarnos su cooperación y todo su apoyo para poder realizar esta modesta entrevista.

Y concluye esta entrevista con otra lección de su protagonista: “Gracias a ti, por haberme “obligado”, ante tu solicitud de entrevistarme, a hacer un alto y haber repasado o recorrido pasajes de mi propia vida para su divulgación, cosa que no suelo hacer, porque me resulta mucho más fácil y atractivo hacer referencia a vidas de figuras realmente relevantes, que me sirven de fuente de motivación y enseñanza”.


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