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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Cada día una aventura diferente en A Buena Hora

Gracias al trabajo en equipo, este proyecto cultural de Radio Taíno cuenta con diferentes canales de comunicación y ha devenido plataforma multipropósito

Hace tiempo le debía una entrevista a Manolo Luis que, para orgullo de la Radio Cubana, ha dedicado tres décadas de su vida a la emisora Radio Taíno. Comenzó en la dirección del programa El sonido de Cuba, cuando la Egrem era la única casa discográfica en la Mayor de las Antillas. Después, dirigió el espacio nocturno Acércate.

Sin embargo, este radialista sencillo y apasionado por su trabajo es muy conocido en los medios de comunicación por el programa A Buena Hora, que en 2019 arriba a cinco lustros de su fundación. Vio la luz el 31 de enero de 1994 y Manolo Luis lo concibió como una revista con el fin de promover la cultura cubana.

Cuando entró a la emisora la tecnología era analógica, con cintas y cartuchos para reproducir la música y, al pasar de los años, fue testigo de muchos cambios tecnológicos a los que ha tenido que adaptarse como parte de la era digital. A tono con los tiempos que corren actualmente, en las emisiones del espacio desde la cabina de Radio Taíno se le concede mucha importancia a las informaciones de último minuto que se dan a conocer a través de la llamada Red de redes.

“Tenemos una cartelera cultural que redacta el periodista Manuel Guerrero pero la conductora está conectada todo el tiempo a Internet y dice lo que está pasando en vivo. Si vemos una noticia importante, de valor y fidedigna, revisamos y cuidamos las fuentes, pero la informamos de inmediato y buscamos la música adecuada, así haya que cambiar lo programado con antelación.

“Además de eso defendemos que las entrevistas a nuestros invitados sean partiendo del periodismo de investigación. Cuidamos que el artista que vaya al programa explique por qué lo hace y cómo lo hace. También buscamos reflejar diferentes manifestaciones artísticas y eso lleva una curaduría de contenido para mostrar aristas interesantes del arte y la cultura”.

Nuevos perfiles de A Buena Hora

Con el paso de los años el programa fue creciendo y el director se sintió motivado por realizar otras acciones culturales: “Así empezamos a hacer los espectáculos nocturnos A Buena Hora en el Café Cantante del Teatro Nacional de Cuba. Grabábamos en casetes Maxell y transmitíamos entonces fragmentos. Eso es lo que llamo el antecedente de La descarga.

“Posteriormente aparecieron las descargas de 2 a 4 de la tarde, primero en el Club La zorra y el cuervo y ahora en el Café Miramar, donde estamos cada sábado a las dos de la tarde. El discurso cambia porque es un espectáculo en vivo, con código escénico, con presencia de público, redes sociales y la entrada es libre.

“Lo que sucede allí no es un concierto y cuidamos que el artista anfitrión convoque a otros músicos para hacer una descarga. Hace poco nos asociamos a la disquera Bis Music y convertimos una descarga en disco y making of. Ese producto se va a lanzar próximamente. Era uno de los sueños que teníamos”.

El director les agradece a los artistas de primer nivel que trabajan gratis en La descarga, al realizador de sonido Emilio Alejandro López, así como al equipo técnico y los sonidistas de la Agencia Artex que siempre le han brindado una ayuda incondicional.

Cada día algo nuevo

Manolo Luis –quien se ha destacado por ser un creador inquieto e inconforme– se dio cuenta de que podía hacer una revista nueva cada día sin que esta perdiera su esencia. Para él lo más importante es laborar con mucho amor y poniendo todas sus buenas energías en el empeño.

“Empezamos a ver que las fronteras de las puestas en escena se iban desdibujando cada vez más con el desarrollo vertiginoso de las tecnologías. Nos percatamos de que lo primero a tener en cuenta es estar contenidos y colocarnos en varios canales de comunicación.

“Así apareció El Club Melómano. Nos dimos cuenta de que había mucha buena música en manos de los artistas y la gente común, que no llegaba a la radio y si lo hacía no era con la información adecuada. Nos abrimos a buscar a los melómanos, a unirlos y ese es el Puente musical, que consiste en viajar desde el disco de vinilo, buscando lo mejor de la música y a sus coleccionistas.

“Comenzamos en la cabina hasta que llegó un momento en que vimos que no podíamos seguir ahí porque todo crecía mucho y llegamos al lobby del Hotel Habana Libre donde José Manuel Santana es el operador de sonido. Aquí podemos escuchar discos de vinilo y la gente puede reunirse públicamente.

“Ahora estamos en una fase nueva creando un Club Melómano que tenga vida propia, con una red nacional y otra internacional, con sede en varios lugares. Contamos con coordinadores del Club y por supuesto vamos a mantener el canal radio cada lunes”.

El director está consciente de que la cultura abarca todas las actividades y disciplinas que realiza el hombre, por lo que decidió insertar en su revista otros perfiles como la Cultura de Vida, donde se habla de buenas prácticas nutricionales, de cómo caminar correctamente, cómo aprender a respirar, a articularse e interactuar. Para ello se une el colectivo del programa a científicos, artistas, hombres del campo, y el último viernes de cada mes se transmite la revista desde la Quinta de los Molinos.

Muy novedosa resulta la Aventura A Buena Hora, que descansa en las posibilidades tecnológicas disponibles: “Los domingos viajamos a cualquier lugar que sea interesante y hacemos como un making of de lo que sucede allí. Lo mismo vamos a un taller de arte que a un centro cultural. Es un programa grabado pero sale como si fuera en vivo y defendemos eso: el cómo lo hacen, el viajar por dentro.

“Hemos tenido que sortear las dificultades de cualquier realizador cubano y nos hemos ido reinventando. Si no tenemos cómo grabar, usamos nuestros celulares y hacemos periodismo de mochila. Si noy hay cómo trasladarnos, vamos en transporte público, caminando, o procuramos la ayuda de las instituciones. Eso es la Aventura A Buena Hora”.

Ya es habitual cada mes de diciembre que la revista se convierta en La Voz del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano con transmisiones en vivo desde el Hotel Nacional de Cuba.

Una reflexión final

Desde la cabina de Taíno se registra audiovisualmente todo lo que sucede para visualizarlo a través de fotos y videos que se publican casi de inmediato. Y es que el proyecto cultural A Buena Hora de Radio Taíno ha devenido plataforma multipropósito con una presencia muy activa en redes sociales como Facebook, Youtube, Twitter, Instagram y su colectivo está a punto de colocar online una página web.

“Es un trabajo de equipo. Tengo que darles las gracias a muchas personas. El equipo ha sido esencial para lograr todo esto. A veces pienso que es algo divino porque lo hacemos con mucho esfuerzo pero tenemos muchos deseos de trabajar.

“Hace cinco años cuento con la conductora y periodista Ana María Domínguez Cruz. Se han sumado también el asistente y fotógrafo Ettiene Armas, en la web el periodista Yuricel Romero, mis co-directores son Lilian Gil y Roberto Pérez, el realizador de sonido en cabina es Javier Morales y los locutores de noticias: Yunior Morales y Anyer Martín”.

Por la dirección de la revista A Buena Hora Manolo Luis ha obtenido varios lauros como el Premio Caracol, que entrega la Asociación de Cine Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el Gran Premio en el Festival Nacional de la Radio por La descarga y el premio al Mejor programa musical en la segunda Convención Internacional de Radio y Televisión.

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