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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Una vida consagrada a la televisión

Raúl “El Chori” Fernández, por más de 45 años, trabajó como camarógrafo y en otras especialidades

Raúl Elpidio Fernández García, “El Chori”, (La Habana, el 4 de marzo de 1941) como todos lo conocen, nos recibe con agrado y, enseguida, aun sin preguntarle, empieza contando que llegó a la televisión siendo un muchacho, con solo veinte años.

Lo ayudó su padre, Justo Raúl Fernández, quien fuera técnico de Tele Mundo Canal 2 y uno de los responsables del montaje de las torres de transmisión desde La Habana hasta la Loma de Jacán, Villa Clara, de lo cual se siente muy orgulloso.

Anteriormente, El Chori había estudiado en la Escuela Pública No. 118 y dada su vocación por la vida militar, pasó a estudiar el bachillerato en la Academia Militar del Caribe, donde cursó hasta el segundo año.
Al presentar algunos problemas con los estudios, la familia determinó que empezara a trabajar en Tele Mundo Canal 2 como auxiliar de taller. Allí se nutrió de todas las especialidades, que luego pudo desempeñar.

Relata que cuando Abel Ponce lo vio y corroboró el interés que mostraba por toda la técnica, lo asumió como a un hijo, a lo que él correspondió y lo tiene como su segundo padre.

Un día Eric Kaupp, al ver que faltó el compañero que trabajaba como Boom-man (lo que hoy sería microfonista), y ser en vivo el programa que tenía que salir al aire, atendió la recomendación para que buscara a El Chori y este asumiera el trabajo.

Con Kaupp, más tarde hizo disímiles programas: novelas, las misas (que se transmitían por la TV en aquella época), musicales, el programa de El viejito Chi-chi, con Otto Sirgo en Hotel de turistas y otros muchos.

Al triunfo de la Revolución trabajó en todas las comparecencias del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, transmitidas por el Canal 2, y cubrió, bajo la dirección de Eric Kaupp, los controles remotos de las transmisiones por los aniversarios del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. El primero de esos actos tuvo lugar en La Habana y el segundo, en el Caney de las Mercedes.

Cuando se unen los canales de televisión 4 y 6, trabajó en el Canal 4, en Mazón y San Miguel en El Show de Arau, en las novelas, en diferentes programas como Cocina al minuto, del cual surgió una entrañable amistad con Nitza Villapol y Margot.

Además, hizo comerciales de la cerveza Cristal y Hatuey y de los cigarros Centrofinos de Regalías El Cuño. En la CMQ Canal 6 también trabajó como camarógrafo en Casos y cosas de casa, Grandes novelas, Teatro ICR, (del cual guarda gratos recuerdos), en Horizontes y en el espacio Aventuras; con Manolo Rifat en los grandes espectáculos musicales.

Bajo la dirección de Joaquín M. Condall recuerda con mucho agrado el trabajo en Cita con Rosita, protagonizado por la querida vedette Rosita Fornés.

Después de la Racionalización, comenzó como operador de videotape y jefe de grupo. Pasa un curso de la Técnica Soviética para la TV en el edificio Focsa. Participó en la primera unidad móvil de los Estudios de Televisión Taino.

Poco después comienza a trabajar al Ministerio de la Construcción para realizarse como camarógrafo y editor de videotape en un programa que se creó, llamado Supervisión y Control, que filmaba todas las obras en construcción a lo largo del país y donde se informaba mensualmente, con imágenes al Ministro de la Construcción.

Allí permaneció por tres o cuatro años, hasta que pasó definitivamente, en agosto de 1993, al Ministerio del Interior (Minint). Así deviene director de televisión.

Ha realizado toda la programación de la serie Día y Noche, Julito el pescador, Su propia guerra, y otras tantas, bajo la mirada de los directores para la televisión: Jesús “Chucho” Cabrera, Abel Ponce, Navarro.

También trabajó en El regreso, con Reinaldo Miravalles, La clave está en el Escambray, con dirección de Manuel Herrera (cineasta) y continuó vinculado al espacio Teatro ICR e hizo las obras: Un tranvía llamado deseo, La madre, entre tantas otras.

Manipuló los controles remotos en La Pelota, con el inolvidable Felo Sureda Suri y también bajo la dirección de Eric Kaupp.

El Chori le ha dedicado su vida a los medios audiovisuales, por más de 45 años como camarógrafo, técnico de video, editor y vinculado a muchas otras especialidades.

Entre premios y reconocimientos posee: Diplomas de Reconocimiento por los 15 años de la Radio y la Televisión; Diplomas de Reconocimiento por 40 años de la Televisión; Sello por los 50 años de la Televisión; Sello por el 50 Aniversario de Tele Mundo; Artista de Mérito de la Televisión; Sello por el 65 Aniversario de la Televisión; Diplomas de trabajador de Avanzada y otras distinciones, además del cariño y el respeto de sus compañeros.

Además de agradecer a quienes lo han acompañado en su trayectoria laboral, confiesa que para él la televisión fue su vida y aun se le eriza la piel solamente al recordarla.

 

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