vie. Sep 18th, 2020

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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Manuel Ángel Daranas en el recuerdo


Breve repaso al devenir profesional del destacado actor, guionista y presentador

El sendero que nos lleva al ejercicio artístico no siempre resulta sencillo y lineal. La vida profesional de Manuel Ángel Daranas Valdés (La Habana.29 de abril de 1934-13 de enero del 2000) es uno de los numerosos ejemplos.

Siendo un niño,  actuó para la CMQ Radio. Para 1947, en RHC Cadena Azul intervino en las radionovelas junto al actor Juan Carlos Romero y la joven Ana Emilia Alagón; destacándose en su  simpático Lepe Mosquito, en Tierra Adentro, de Dora Alonso.

Su interpretación en las habituales representaciones de las aventuras radiales, que una vez por semana se realizaban en el teatro de esta radioemisora, fue vista por Paco Alfonso, quien le invita a integrarse a su Compañía teatral.

Tras el resonante éxito de El derecho de nacer, en la CMQ Radio de 1948, Félix B. Caignet estrena en esa propia planta, las aventuras Ángeles de la calle –primer relato episódico cubano donde los niños de la calle devienen personajes protagónicos de una historia radial.

Entre los jóvenes y adolescentes que interpretan sus personajes estaba  Daranas.
   
Cuando ya había demostrado con creces su vocación y talento para la actuación y su vida parecía seguir este derrotero, la voluntad paterna se impuso: Manuel Ángel cursa diversos estudios y finalmente egresa de la Academia Pitman, cuyos conocimientos de comercio aplica en sus nuevos proyectos.

Su disciplina y responsabilidad en esas funciones tan distantes al arte, lo llevaron  a ejercer la carrera de comercio en Cuba y recorrió por varios años países como Venezuela, Colombia, Curazao y Estados Unidos. Regresa a su patria tras el triunfo revolucionario de enero de 1959.

Los años sesenta del pasado siglo en Cuba fueron el crisol de una nueva sociedad, y  Ángel Daranas no estuvo ajeno a los cambios vertiginosos que se atropellaban.

Entre tantas tareas, desde 1960 Daranas se consagra al Movimiento de maestros voluntarios, que en 1961 representaba el embrión donde se gestó la monumental Campaña de Alfabetización.

Como maestro voluntario y coordinador educativo, residió por cinco años -hasta 1965- en el recóndito caserío de Cruces (Bayamo. Sierra Maestra) como parta del grupo liderado por Antonio Núñez Jiménez. Allí en la serranía, conoce a su futura esposa y concibe a su primer hijo: Ernesto.

Al retornar a La Habana, durante dos años participa en el Grupo de redacción de textos escolares del Ministerio de Educación.

En 1967 vuelve a los medios de comunicación electrónica, esta vez como locutor, escritor y moderador en la televisión educativa. Para entonces, Iris Dávila, quien lidera la programación dramática en Radio Liberación, otrora CMQ Radio, lo forma como escritor.

De la noche a la mañana se convierte en un exitoso guionista de unitarios y seriados de ficción dramatizados.

En la misma planta donde debutó como actor de niño, a partir de 1968 Manuel Ángel Daranas estrena en el espacio denominado La flecha de cobre, por ocho años consecutivos, 16 series y aventuras que le valdrán numerosos premios y que se replican muchas veces por varias radioemisoras nacionales y provinciales.

¿Cómo olvidar entre tantos nacidos de su imaginación al Mustafa Kadir, interpretado por Severino Puentes, Carlos Paulin y sus villanos, el Guaitabo de Limonta, el Apolinar de Ricardo Dantes y el Charro Quiroga de Alden Knight?  
¿Quien no recuerda la actuación de José Corrales en su famosa serie radiofónica La reliquia?  
Sus nuevas pasiones no le hacen abandonar la interpretación y aparece dirigido por consagrados como Silvano Suárez y Erich Kaupp en la televisión, o bajo la tutela de Titón y Pastor Vega en la cinematografía.

La creación o adaptación de historias de ficción orientadas a públicos masivos requiere una gran dosis de fantasía, conocimiento profundo de la dramaturgia y una prolífera creatividad; pero también demanda el absoluto dominio de las leyes que rigen el  espacio público o medio de comunicación donde estas se representan .

De la misma manera en que un relato puede variar sus esencias según el tono humorístico, farsesco, naturalista o trágico en el que se diseña, su escenificación también la determinan las leyes que rigen la actuación y la puesta en escena en cada uno de los espacios o medios de comunicación en cuestión.

Algunos autores suelen tener aptitudes para el humor pero no para lo dramático, u otros  triunfan en la radio pero no en la televisión o en el cine.

Manuel Ángel Daranas tenía el privilegio de nadar como pez en el agua en la radiofonía o en el audiovisual, sin dificultad alguna para cambiar de género, tono o formato.

Por añadidura, destacaba su peculiar sensibilidad para contar -a veces de una forma satírica- historias de otros momentos o ambientes y diseñar sus personajes tipos.

Ello se reveló en los años 80´s del siglo pasado, cuando recreó un costumbrismo auténtico en sus guiones del humorístico televisivo: Así era entonces, programa donde también retoma su función de moderador.
 
Su versátil creatividad le permitió seguir alternando numerosas actividades. Cuando en los 80´s pasados se crea Radio Arte -productora radial que nutre de dramatizados al sistema nacional- Daranas fue uno de los escritores contratados para adaptar numerosas novelas literarias de Ernest Hemingway (entre ellas Las nieves del Kilimanjaro), aventuras y radionovelas.

En 1989, cuando fallece el famoso locutor Cepero Brito -moderador tradicional del ya añejo programa educativo Escriba y lea- Manuel Ángel Daranas es seleccionado para sustituirle. Logra el reto de la continuidad con modestia, respeto y profesionalidad;   paso a paso, forja su propio estilo y aporta su vasta cultura a este importante proyecto.
 
Uno de sus aportes creativos radiales más relevantes fue su monumental labor como escritor de la serie Después que llegó Colón –de frecuencia diaria- que superó las mil ediciones consecutivas y donde por vez primera compartió la redacción de algunos guiones con su hijo Ernesto.

Su intensa labor como escritor no le impidió incrementar su actuación en la radio, el cine o la televisión.

En este último medio formó parte del elenco de San Nicolás del Peladero -sustituyendo a Juan Carlos Romero-, en Grandes novelas actuó en El rojo y el negro, y la serie Los diez negritos.

Apareció en la gran pantalla en los filmes Hello Hemingway, Retrato de Teresa y La vida es silbar.

Daranas fue un artista talentoso que se ganó el respeto, la admiración y el cariño de todos no solo por su creatividad, sino por enseñar a las nuevas generaciones y por el rigor con que asumía todo lo que hacía.  

Por ello, este 65 aniversario de la televisión cubana también le pertenece.  

Referencias:
1 Devenido talentoso escritor y realizador de documentales o relatos de ficción en la televisión y el cine cubanos.
2 La experiencia fue tan provechosa que permaneció allí hasta el fin de sus días.  

 

 

 


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