vie. Sep 18th, 2020

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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Una vida dedicada al arte


Homenaje a la artista Natalia Herrera, nacida el 28 de mayo de 1923

Cumplir 95 años, plena de optimismo y deseos de vivir, no es nada fácil, pero esta mujer lo ha logrado. Conversar con ella es un gran placer y una verdadera diversión. Su vida está llena de vivencias y gratos recuerdos que nos relata, con esa sonrisa siempre a flor de labios. Su nombre es harto conocido, sobre todo, por los menos jóvenes.

 


En diálogo exclusivo con la revista En Vivo apunta que siempre quiso ser artista; no le gustaba asistir a la escuela y alcanzó el noveno grado ya con más de 50 años.

Sus inicios en la actuación datan de 1937, cuando se presentó en La Corte Suprema de Arte, donde actúa con solo con 14 años. Allí cantó, “Chivo que rompe tambó” pero se le olvidó la segunda parte y comenzó a bailar una rumba, así ganó el primer premio. Esto la convirtió en “Estrella naciente” en los estudios de Monte y Prado.

Aprendió a bailar rumba en el parque Trillo. Comenzó actuando en varias emisoras: Cadena Roja, Cadena Azul, Radio Progreso y la Mil Diez. Cantaba boleros y bailaba rumba.

Todo eso lo hacía sin ganar nada, pues la consideraban aficionada. Posteriormente, trabajó en los teatros Martí y Nacional, en la Compañía de Pedro Saborit. Más tarde se vinculó a la CMQ en el programa Rincón Criollo, con Pitirre y Yayo Arias; ella hacía el personaje La Candelaria.

A partir de ese programa, comienza a compartir el set con Sol Pinelli, Carlos Badías y Asunción del Peso. Estuvo varios años en el grupo teatral que dirigió Obdulio Morales, interpretando roles en distintas obras, ya ganaba 100 pesos.

Siempre le gustó el teatro, porque estaba más cerca del público, confiesa.

En los escenarios del Nacional, el Payret y el Martí, formó parte de las puestas de comedias y dramas, pero sus grandes pasiones eran el vernáculo y el bufo. En estos géneros tuvo la dicha de codearse con artistas de la talla de Alicia Rico, Carlos Pous, Candita Quintana, Américo Castellanos y el chino Wong, entre otros famosos de vernáculo. Aprendió mucho de ellos, pero dice que también le enseñó mucho la calle, por ello devino actriz, cantante y bailarina.

Incursionó en la televisión y en el cine. Fue fundadora de la Televisión cubana, donde apareció en el espacio Humo del recuerdo, en aventuras, novelas y Teatros ICR. Recordamos sus actuaciones en el programa Cachucha y Ramón.

Además, en la TV hizo disímiles personajes de la comedia y la sátira en: Detrás de la fachada y San Nicolás del Peladero, junto al inolvidable Carlos Moctezuma. También actuó en Si no fuera por mamá y otros importantes programas televisivos.

Ha sido una de las tres únicas mujeres cubanas que han actuado en los cabarets en Las Vegas, Estados Unidos; las otras dos fueron: Alba Marina (cantante lírica) y la gran Juana Bacallao.

Desde 1948 comienza a actuar en el cine, primero en El derecho de nacer, le seguirían otros filmes donde se destacaría en papeles pequeños y secundarios. Después de 1959 participó en 12 películas entre las que encuentran: Yo soy un bicho (1959), del director Manuel Alonso; Recuerdo de Tulipa (1967), de Manuel Octavio Gómez; Una casa colonial (1984) dirigida por Miguel Torres; Rey y Reina (1984) de Julio García Espinosa; Guantanamera (1994) de Juan Carlos Tabio y Tomás Gutiérrez Alea; Maité (1994) coproducción cubano-española; Un paraíso bajo las estrellas (1999) de Gerardo Chijona; Las profecías de Amanda (1999) de Pastor Vega; Entre ciclones (2000), del director Enrique Colina; Nada, de Juan Carlos Cremata; Divas por amor (1995) de Adolfo Llauradó; Locura Azul (1997) de Manuel Herrera; El intruso (2005), corto del director A. Infante; Adolfo (2006) de la directora francesa Sofie Delage; y Extravíos, telefilme del director Alejandro Gil.

Asimismo ha actuado en realizaciones de tesis de grado en la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños.

Ha viajado por casi todo el mundo, incluso a países como Etiopía y Angola, Podemos decir que nos encontramos ante una verdadera vedette que supo sacarle vida a la vida.

Por su larga trayectoria y carrera artística ha recibido numerosos reconocimientos: el premio Caricato, el Premio ACTUAR, el Reconocimiento  Gitana tropical, la Condición Artista de Mérito de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión, el Premio Nacional del Humor y varios galardones otorgados por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Desde el 2010 es miembro emérito de esa institución.

Para despedirnos dice sonriente: “¡hoy ustedes me han hecho muy feliz!”.

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