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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Andrea Doimeadiós piensa seriamente en el humor

Habiendo trabajado sobre todo en propuestas dramáticas, la joven actriz incursiona en programas humorísticos de TV como El motor de arranque

El refrán “hijo de gato caza ratón” funciona perfectamente en el caso de Andrea Doimeadiós, el apellido por sí solo habla a favor de las artes escénicas de casa. Y es justamente esta la primera y más importante razón para que dedique largas jornadas al estudio. Apostó por la actuación con la responsabilidad que significa el apellido que la acompaña y la certeza de luchar por serle fiel a partir de un camino propio.

Aunque en su quehacer se ha destacado mayormente por la línea dramática, a propósito de su inserción en el humor comenta: “Mi primer acercamiento al género fue a partir de la presentación de «La cita», un espectáculo que dirigió mi padre, Osvaldo Doimeadiós, y que protagonicé junto a Venecia Feria.

“Desde esa experiencia formo parte del Centro Promotor del Humor y estoy convencida de que quiero desarrollar mi carrera en ambas líneas. Esta motivación viene, por supuesto, de la admiración hacia mi padre y de un profundo respeto por la comedia. Históricamente se ha restado valor a los creadores dedicados a la risa, se le ha puesto al humor la etiqueta de arte menor, y a eso se le suma el machismo hacia las actrices que se dedican al género.

“Mi padre ha demostrado, como diría Iván Camejo, que no existe frontera entre el comediante y el actor, por eso me interesa enfocar mi carrera desde esa perspectiva”.

En medio de esa voluntad de transitar por ambos géneros, la figura de Doimeadiós aparece en esa dualidad de rumbos, ¿cuál es el mayor desafío al ser dirigida por él?

–Ser dirigida por mi padre es un disfrute total, confío plenamente en él y eso me tranquiliza porque me pongo muy nerviosa cuando tengo que enfrentarme a propuestas humorísticas, siento que es demasiado difícil y tengo muy poca experiencia.

“En este aprendizaje constante que es la actuación llega a mi vida, por ejemplo, El motor de arranque, un programa que ya había sido realizado, donde justamente mi padre había sido el conductor y ahora me llaman al proyecto. Ha sido todo un reto que acepté y lo hice más convencida porque iba a ser dirigida por él, si no creo que no hubiese tenido el valor suficiente, pues los nervios a veces me dan mucho dolor de cabeza, pero pasado ese primer gran susto puedo decir que el personaje de la conductora Noelia Bermellón me encanta. Me divierto con él tanto, además me ha ayudado a romper el hielo para entrenarme en este tipo de trabajo, que ciertamente me interesa muchísimo”.

¿Qué personajes desearías asumir en estos momentos de tu carrera?

–Me encantaría interpretar a Ofelia, de Hamlet, o Nina de La Gaviota, son mis personajes favoritos en el teatro. Ojalá algún día se cumpla ese deseo, pero por el momento me tiene muy motivada participar en la obra Hembra, de Yunior García. Estoy feliz de trabajar en su proyecto porque es un personaje que estoy segura me hará crecer.

Preparándose para próximas propuestas, feliz con lo por venir y centrada en un presente lleno de exigencias, entre las que destaca iniciar sus estudios de Licenciatura en Historia, Andrea se define así: “Soy una actriz como todas, con ganas de trabajar, de arriesgarme y aprender de todos los directores. Con el humor aún me siento en deuda porque como somos muy pocas las mujeres que pertenecemos al Centro Promotor del Humor, y siempre siento que quisiera hacer más. De hecho, las más jóvenes actrices del Centro somos Venecia Feria, Danay Cruz, Ana Chely y yo. Me gustaría que se sumaran otras para trabajar juntas y romper viejos esquemas. Hay muchas actrices que son geniales y que pueden interpretar comedias con el mismo rigor con que asumen personajes dramáticos, y el Centro tiene las puertas abiertas”.

¿Adelantas algunos proyectos de trabajo?

–Sí, estoy ensayando con El Portazo, bajo la dirección de Pedro Franco, su más reciente puesta, Todos los hombres son iguales, una obra escrita por Yunior García. Estoy muy contenta porque me gusta el trabajo de Pedro y también ya decía que formo parte de la propuesta Hembra, con Trébol Teatro. Estos son los proyectos más inmediatos, aunque quiero volver a trabajar en el teatro con Venecia Feria y mi padre, ojalá sea finalmente en el 2021.

Mientras estos proyectos van tomando forma, Noelia Bermellón ya es una figura que de modo singular irá acompañando a los televidentes los domingos a partir del 20 de diciembre, a través del impulso que irá tomando El motor de arranque, espacio televisivo donde cada una de las piezas que integra su engranaje se siente que dio un paso adelante. En el caso de Andrea Doimeadiós fue un serio impulso para pensar seriamente en el humor.

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