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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

El debate radial en los años 50 de la República: una práctica cultural cotidiana

Los procesos de recepción radiofónica se insertaron en las estrategias discursivas radiales

En el ambiente polémico de la República para la década de los años 50 del siglo XX, se destacó en 1953 la Asociación de Anunciantes de Cuba en toda la Isla, integrada por Cadena Azul de Cuba y Unión Radio. Le divulgó a los artistas, autores, musicalizadores y técnicos contratados de todos los programas dramatizados (radionovelas) que estas últimas dejarían de trasmitirse al finalizar el mes de diciembre del año citado.

Los artistas rechazaron el intento y se reunieron en asamblea, en la Asociación Cubana de Artistas. En esa plenaria acordaron que Unión Radio tenía que cumplir los contratos, fuera como fuera. Ángel Cambó, uno de los rectores de la emisora, explicó a Consensus (Espinet-Borges) el compañero de Información, el por qué de la medida:
“Lo único que pretendemos es descontinuar la emisión de novelas. La radiofonía toma nuevos rumbos y no podemos cerrar los ojos ante la realidad, máxime cuando esta aconseja la adopción de decisiones que eviten descalabros económicos. La época de la novela radial ya pertenece al pasado, como bien saben los anunciantes y los radioescuchas”. 1

Pero las cifras marcaban lo contrario, las radionovelas estaban en ascenso. La mayor parte del rating de CMQ, que tenía mayor promedio de oyentes que todas las plantas que habían concurrido al survey juntas, se debía a las novelas radiales. La Novela Palmolive, La Novela del Aire, La Novela Gravi, en fin, todas las que trasmitía Radiocentro, acumulaban puntos y más puntos, demostración de que sus oyentes estaban en completo desacuerdo con Cambó.

En Radio Progreso, que también mostraba un buen promedio, los programas hablados eran, asimismo, espléndidos proveedores de audiencia. Si las novelas de Unión Radio no tenían igual éxito, no era por el tipo de programa en sí, sino por su tónica. El cuadro de la emisora era de primerísima calidad: Santiago García Ortega, Mercedes Díaz, Margarita Balboa, Maritza Rosales, Néstor de Barbosa, Reinaldo Miravalles y Rolando Leyva.

Los resultados del último survey sobre emisoras y programaciones, realizado por la Asociación de Anunciantes de Cuba, ya se conocían. Las radioemisoras que la habían financiado lograron, en la ciudad de La Habana y sus municipios limítrofes de Marianao, Guanabacoa y Regla, los ratings siguientes: CMQ: 9, 87; Radio Progreso: 2,59; Unión Radio: 2,59; Cadena Azul: 1,31; Radio Mambí: 0,40; Radio Reporter: 0,07.  Arquímedes Rivero, un valioso galán de la radio, actuó en numerosos programas de la CMQ.

Por primera vez en Cuba también se realizó un certamen nacional de belleza para elegir la “Reina del Azúcar de 1950”. La Revista Radio Selecciones a partir de esta fecha dio a conocer las Reglas que regirían el sensacional evento:

  1.   Este certamen comienza el día 15 de marzo de 1950 y termina el 30 de junio de 1950.
  2.  Pueden figurar como candidatas del mismo todas las señoritas que deseen representar los nombres de los ingenios de Cuba o deseen representar el nombre de sus respectivos pueblos o ciudades. Cada ingenio, así como cada pueblo o ciudad puede estar representada por más de una candidata.
  3.  Serán elegidas 30 triunfadoras, cinco por cada Provincia. Será proclamada “Reina de Azúcar de 1950” la candidata que mayor votación haya obtenido hasta la terminación del último escrutinio, entre las 30 triunfadoras.
  4. Los escrutinios se celebrarán quincenalmente y será dado a conocer el resultado de cada escrutinio por la prensa y la radio.
  5. La candidata que resulte electa “Reina del Azúcar de 1950” tendrá un viaje al extranjero con todos los gastos pagos y una casa prefabricada que podrá instalar en el lugar de su residencia. Las otras candidatas triunfadoras serán obsequiadas, cada una con un magnífico Radio Tocadiscos.
  6. La Revista Radio Selecciones hará una emisión de boletas por valor de 25 votos, cada uno, con un bono adherido y numerado que le da derecho al comprador a participar en los grandes regalos que hacemos y a la candidatura le sirven esas boletas para aumentar su votación. Además Radio Selecciones publica un cupón en cada ejemplar por valor de 5 votos.
  7. Todas las triunfadoras de las seis provincias, vendrán a La Habana para la coronación de “La Reina del Azúcar de 1950” que se llevará a cabo en un suntuoso baile. Se hará una película donde participarán las que resulten electas, desempeñando el rol principal la Reina de ese certamen.
  8. Toda la correspondencia debe de dirigirse al Sr. Director del Certamen “La Reina del Azúcar de 1950”, en  Apartado 2617-Habana.
  9. Quedan invitados todos los alcaldes y gobernadores de Cuba, así como los administradores de todos los ingenios y todas las Sociedades, para que designen sus respectivas candidaturas para este grandioso certamen de belleza nacional. 2

Se dio, a raíz de este evento, un mayúsculo escándalo, pues se eligió por el jurado  como la “Reina del Carnaval 1950” a Ileana Cruz, mientras que  Elvira Delgado fue considerada “La Soberana del Pueblo”, esta última era una popular cantante de Radio Nacional.

Para esa época cambió de nombre el programa de las nueve de la noche en CMQ. Todos los jueves y sábados se llamaba “La Emisora de Rolando Ochoa” pero lo sustituyeron por “La Revista de Rolando Ochoa”. En esa magnífica actuación participaban: el Primer Actor Cómico de Cuba, Rolando Ochoa, y Luis López Puentes. A veces se mostraron: Obdulia Breijo, Oscar López, los Hermanos Rigual, las Hermanas Lago.

Además, CMQ anunciaba al Conjunto Vocal Vasco Los Xey, artistas favoritos del pueblo cubano; así como a Luis Echegoyen, destacado actor de CMQ, que triunfaba en sus presentaciones en los más importantes programas. Las actuaciones en “Cascabeles Condado”, “De fiesta con Bacardí”, lo hicieron un favorito del público.

En la Revista Radio Selecciones se incluyeron las propuestas de Rosita Mata, actriz de fino temperamento y gran versatilidad, que logró sus máximos honores artísticos en los principales programas hablados de la RHC-Cadena Azul;  y de Zulema Casal, actriz de carácter del Cuadro Dramático de la RHC-Cadena Azul, que destacó en varios de los estelares programas de la Primera Cadena Nacional Telefónica.

Las dinámicas de la Mesa Directiva del programa “Por la Cultura Popular”, que proyectaba luz sobre los caminos del futuro, transmitido por RHC-Cadena Azul los domingos a las dos de la tarde, con interesantes temas de cultura popular, constituyeron escenario permanente en el contrapunteo radial del período.

Se expusieron al público radial los itinerarios artísticos de Carmelina Rosell, la maravillosa soprano cubana, artista exclusiva del Circuito CMQ que intervenía en el programa “Un concierto General Electric” los domingos. Carmelina Rosell estaba considera como una de las más destacadas figuras del ambiente artístico-musical de nuestro país.

Radio Cine presentaba, por su parte, a Alicia del Valle, la simpática y risueña cancionera, alcanzando el mayor de los éxitos, sus actuaciones fueron premiadas por los asistentes con merecidas ovaciones, a lo que ella respondió con repetidas actuaciones.

Otros de los hitos radiales del momento lo constituyó la genial bailarina Ninón Sevilla, quien poseía una extraordinaria y artística pose de su magna creación del porro colombiano. “La Muciera”, de la película “Perdida”, protagonizada con Agustín Lara, César del Campo, Pedro Vargas.

Entonces se estrenó “Los Ángeles del Infierno”, producida por los Hnos. Calderón; y que presentaba Distribuidora Continental en los teatros Negrete, Luyanó y Ambasador, en la década del 50 del siglo XX.

Las presentaciones del músico poeta mexicano Agustín Lara, para actuar en Radio y Teatro, impactaron la atención cotidiana de los radioyentes y espectadores. Dicho compositor actuaba para RHC-Cadena Azul y el Teatro América.

También un éxito rotundo para el público radial lo constituyó la actuación de la actriz y diplomática cubana Dalia Iñiguez, que intervino artísticamente en la película “Gema”, al lado de María Elena Márquez y la eximia actriz del teatro mexicano, María Teresa Montoya, el actor Roberto Cañido y Olga Jiménez. En la emisora de Radio de México, X.E.W., continuó el éxito en el programa radiofónico “En Pantufla”, de la actriz cubana y recitadora Dalia Iñiguez y su esposo, el actor Juan Pulido.

En esta escena radial aparecen la gran actriz y recitadora cubana Amalia Aguilar, de la producción titulada “Una Vida en Bromas”, basada en la novela francesa La dama del Chez Maxin.  Esta producción fue distribuida por José R. Medina.

El imaginario social de los años 50 del siglo XX estuvo atravesado por las confluencias polémicas de la radio en la Isla. Los discursos radiofónicos quizás desde esta propuesta se nos presentan como los espacios y las temporalidades que median su recepción; las operaciones discursivas por la que los enunciadores interpelan a sus destinatarios, es decir, los modos en que ellos son nombrados; el tipo de interacción prefigurada de esos discursos; la construcción de la cotidianidad por la continuidad diaria de la radio y su personalización sonora desde el espacio doméstico como articulador de lo cotidiano.

Los procesos de recepción radiofónica, para esta etapa de la República, se insertaron en las estrategias discursivas de los radio de audiencia popular que nos dinamizaron de manera identitaria al comprender las formas de sociabilidad de los públicos, los lazos históricos y afectivos que podríamos llamar tradicionales; cómo se reforzó lo particular y lo propio; cómo se le ofreció cabida a las demandas populares, a los modos de ser y a la cotidianidad de los receptores.

* Historiadora, profesora e investigadora. Labora en el Instituto Cubano de Antropología.

Notas bibliográficas:
 1  Véase revista Bohemia, Año 45, No. 1, La Habana, enero 4 de 1953, p. 97.
 2  Véase Radio Selecciones, agosto 1949, p. 17.

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