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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Estervina, la mulata rumbera

La vida de Aurora Basnuevo Hernández está relacionada con el medio radial, donde le dio vida a uno de los personajes más queridos del programa Alegrías de sobremesa

Aurora Basnuevo Hernández

Aunque hace unos años no se le ve en pantalla, Aurora Basnuevo Hernández es una artista muy querida por su pueblo. En su prolífica carrera ha acumulado muchos reconocimientos entre ellos: los Premios Nacional del Humor y de la Radio, un medio al que le debe gran parte de su popularidad.

Su paso por el teatro musical le permitió conocer a grandes figuras del mundo del arte como la directora Cuqui Ponce de León, el actor Miguel Montesco, la cantante Esther Borja, el declamador Luis Carbonell y los cronistas Eduardo Robreño y Enrique Núñez Rodríguez.

En el Teatro Martí trabajó con Alicia Rico, Candita Quintana, Américo Castellanos, Carlos Moctezuma y Luis Lloró.

Mientras que en el humorístico televiso San Nicolás del Peladero, compartía la escena con su esposo Mario Limonta, el Sargento Arencibia, y otros actores de gran experiencia como: Juan Carlos Romero, Carlos Moctezuma, Agustín Campos, Carlos Paulín, Enrique Santiesteban y la estelar María de los Ángeles Santana, quien le daba vida a la estirada alcaldesa.

Por esa época le llegó la oportunidad de ser parte del popular espacio Alegrías de Sobremesa, de Radio Progreso, escrito por Alberto Luberta. Cuenta Aurora que el personaje de Estervina, la Mulatísima, lo construyó a partir de la observación del comportamiento de Elsa, una muchacha que la ayudaba a cuidar a su hijo pequeño.

“Era muy coqueta, muy pintoresca y tenía mucha sandunga. Yo empecé a imitarla. Mario se lo comentó a Luberta y él pidió que yo fuera al programa para probarme. Al principio solo trabajaba una vez a la semana hasta que la Mulatísima se hizo habitual con frases como: “Esto es para que me respetes”, que se convirtieron en sello de cubanía”.

De Radio Progreso también recuerda con mucha nostalgia la Fiesta guajira, donde durante tres décadas además de caracterizar a cinco personajes, cantaba y animaba el programa.

Para ella el humor es algo vital: “Es la forma de alegrarle la vida a la gente. Las personas me ven por la calle y me abrazan, llorando, porque extrañanan Alegrías de sobremesa, que se fue del aire con la muerte de Luberta. Con ese espacio estuvimos un mes en Angola. Allí conocí lo que era la guerra y trabajamos en teatros debajo de la tierra para los soldados cubanos. Participamos en la Zafra del 70. Fuimos a las trincheras cuando la Crisis de Octubre”.

La Mulatísima logró calar bien hondo en el corazón de su pueblo, gracias al personaje de Estervina, el cual podemos disfrutar ahora en una versión animada de Alegrías de Sobremesa. Con el nombre de Qué gente, el Canal Habana trae de vuelta al presente los guiones de Luberta y las voces de sus protagonistas, muchos de ellos ya fallecidos, en un programa  que sale al aire los lunes y miércoles a las cinco de la tarde como parte de la programación de verano.

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