14 de agosto de 2026

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Editorial envivo del ICS

Josefa Bracero: parece que fue ayer

En estas líneas se recupera el diálogo sostenido en el programa "Más que Dos" con la escritora Josefa Bracero, a propósito de la 34 edición de la Feria del Libro de La Habana 2026.
Parece que fue ayer

“Se me ocurre decir, para comenzar mis evocaciones más vívidas. Érase una vez aquellas voces que no se sabe de dónde llegan pero que se sienten muy cerca…” dice Josefa en su texto “Parece que fue ayer. Navegando por el río de la vida” que se presenta en la edición 34 de la Feria del Libro de La Habana.

Mujer de carácter fuerte y sólida voz, fiel defensora y amante de la radio con responsabilidades durante un largo período como vicepresidenta del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT). Ella es Josefa Brasero, Premio Nacional de Radio.

De la Bracero se ha dicho que es una profesional todo terreno, notable locutora, graduada de primer expediente en la Universidad de Oriente como periodista, escritora e historiadora. A ella le debemos notables obras dedicadas al devenir de los medios de comunicación en los que Cuba tiene mucho para legar.

La Distinción por la Cultura Nacional y la condición de Artista de Mérito avalan su trayectoria como comunicadora y artífice de la radio. Su encomiable desempeño fue resaltado desde “Más que Dos”, en el Canal Educativo, con el fin de irradiar en 27 minutos la trayectoria desde, para y por los protagonistas de la cultura cubana.

El programa, dirigido por Nelson Santana y conducido por esta reportera, se recupera ahora a modo de síntesis, como constancia, para la Editorial En Vivo a propósito de esta 34 edición de la Feria del Libro de La Habana 2026, donde, además, la autora exhibirá sus escritos sobre radio y televisión.

AO- Bienvenida a nuestro espacio, es un honor recibirla en nuestro programa

JB- El honor es mío

AO- Hagamos un poco de historia, si hablamos de tinajones qué recuerdos vienen a su memoria.

JB- Camagüey, que tiene en su portada de recibimiento tanto en el Este como en el Oeste un gran tinajón con la frase “Te quiere Camagüey”.

Al conversar acerca del origen de su inclinación por la radio recuerda que todo empezó desde su infancia, oriunda de la zona patrimonial de la provincia natal, Patrimonio de la Humanidad de Camagüey.

JB- Mi crianza fue en una finquita que tenía mi abuelo prácticamente en el traspatio de la ciudad de Camagüey, y allí no podía faltar el radio y algo que le decían “la pila” pero era una batería enorme que mi abuelo no dejaba que se venciera porque el Moncada y el Noticiero y era una época de amas de casa, recuerdo las novelas con la novela del aire y la de María Valero porque la gente se echaba a llorar y era algo fundamentalmente de las mujeres que era lo que más se seguía y escuchaba en el campo.

Era la época en que aún no existía la televisión y los oyentes solían recrear los rostros e imágenes de las novelas. Y así transcurrió la infancia de Josefa.

JB- Y por ahí empecé a conocer a tantas personas que jamás pensé que las iba a conocer personalmente. Uno se enamoraba de las voces de los galanes. Después llegó la televisión en el año 1952 y entonces vino la decepción porque decían: este yo lo vi rubio con los ojos verdes y entonces era una persona ya mayor (risas), pero eran voces increíbles.

AO- Y entonces la televisión lo cambió todo.

JB- Finalmente los seguí amando por la televisión, pero nunca imaginé que iba a conocerlos a todos. Y bueno, allí fue el primer bichito.

AO- Pero hubo una etapa de alejamiento, Josefa.

JB- Yo me alejé, porque la vida me llevó, triunfó la revolución. Yo trabajaba en un bufete desde los catorce años, estaba estudiando para procuradora y en eso triunfa la revolución, soy fundadora de la ANAP (Asociación Nacional de Agricultores Pequeños) después fui para el Banco Nacional, donde me pasé a una actividad de crédito de los campesinos para el Banco y me dieron el alto cargo de dirigir los créditos que se daban a las empresas del INRA (Instituto Nacional de Recursos Agrícolas) o sea, al sector estatal y campesino. Y allí estuve.

AO- Pero en qué momento aparece la locución entonces?.

JB- Un sale una convocatoria para locutores en Radio Cadena Agramonte, y me presenté.

Me cuenta Josefa que cuando entró en Radio Cadena Agramonte tenía unos 25 o 26 años.

JB- Me presenté y para mi asombro, porque fueron cuarenta personas y había solo dos plazas, yo fui una de las plazas.

Radio Cadena Agramonte se convirtió entonces en la entrada triunfal de Josefa Bracero al medio radial donde estuvo 16 años.

JB- Fui la primera mujer en Radio Cadena Agramonte, rodeada de una cantidad de locutores casi todos de primer nivel, entonces llegó la primera evaluación que estaban Antonio Pera, Ángel Hernández y Manolo Ortega. Entonces me dijeron: “Mira, llevas seis meses aquí solamente te vamos a dar el B y en la próxima te damos el A. Porque realmente el examen que has hecho es para A, pero llevas seis meses nada más”. Yo leía bastante bien y parece que les gustó la voz.

AO- ¿Y qué pasó con la actuación y Alejandro Lugo?

JB- Primeramente, Alejandro Lugo, que estaba dando clases al grupo dramático, a quería que yo fuera actriz. Y yo fui a las clases de Lugo y me acuerdo que el hacía la primera prueba y cuando hacíamos la primera prueba después de todas las clases y ejercicios que hacíamos todos los días, entonces empezaron a hablar los compañeros porque pedían seguir al otro día y decían: “No, no, seguimos mañana”. Y él dijo: “No, no, ustedes quieren ser locutores o lectores de tabaquería. El personaje hay que aprenderse el libreto y venir a interpretarlo”. Y eso se me quedó para toda la vida, de verdad que es difícil interpretar un personaje.

AO- Y así fue avanzando hasta llegar a narrar novelas.

JB- Bueno, así fui escalando y llegué a ser la primera mujer narradora de novelas en Cuba. ¿Y tú sabes cómo me enteré?, hace poco cuando hice la investigación para hacer el libro mujeres locutora en Cuba, ahí me enteré.

AO- Que era una especialidad solo para locutores masculinos.

JB- La mujer empieza a escalar peldaños al triunfo de la revolución, que de ser locutoras para anunciar productos de belleza pasó a presentar programas poco a poco.

AO- ¿Y qué novela fue la que narró en aquel momento?

JB- “La mujer fantasma” dirigida por José Manuel Villabella, después hubo otro director que me dio espacio.

AO- ¿Y cómo recuerda esa experiencia?

JB- Muy linda, y tuve que seguir narrando novelas, porque como también era locutora de altos públicos, pues a veces chocaban los tiempos.

AO- ¿Y le gustaba narrar novelas?

JB- Si, si, fue una experiencia bonita, si.

AO- Y el tránsito al noticiero ¿cómo fue?

JB- Alcanzar llegar al noticiero, en vivo, que eran hojitas por debajo y a veces leer del periódico, no era fácil y más con aquella gente que yo tenía enfrente para el noticiero. Entonces hice el noticiero en la radio, 16 años, antes de venir para acá.

AO- ¿Y cómo llega a La Habana Josefa?

JB- Bueno la llegada a La Habana fue un accidente (risas), déjame decir que antes, en medio de eso estudio periodismo, me hice periodista porque yo no tenía títulos académicos. Me hice bachiller y luego estudié procuraduría, pero no me llegué a graduar y estudié periodismo en la Universidad de Oriente y fui primer expediente, dando viajes hasta Oriente.

AO- Y así hasta que llegó a ocupar la dirección provincial de Radio

JB- Fui directora provincial de radio sin dejar de hacer mis programas como locutora, además como yo iba a mis trabajos como locutora, hacía mis trabajos periodísticos. Todo esto todavía sin llegar a La Habana.

AO- Pero hubo una propuesta para Radio Rebelde tengo entendido.

JB- El presidente Nivaldo, en una ocasión me llamó para dirigir Radio Rebelde, cuando Rebelde empezó con aquella primera forma que tuvo y tiene hasta hoy, y yo le dije que de Camagüey no me iba. Yo era una agramontina, porque nosotros tenemos tres patronímicos, somos principeños, agramontinos y camagüeyanos, la única provincia en el país que es así. Y yo jamás pensé venir para La Habana.

AO- ¿Y qué sucedió luego de llegar a La Habana?

JB- Cuando yo me senté aquí, después de mis 16 años de ser locutora, periodista yo dije: ¿ yo podré dirigir todo esto? Porque realmente la radio de una provincia a otra o es igual.

AO- ¿En aquella época cuántas emisoras existían?

JB- Cuando yo entro en funciones, en aquel momento, existían sesenta y pico de emisoras y luego se crearon 29 más, en pleno período especial.

Nos cuenta de su estancia en La Habana donde alternaba como locutora compartiendo micrófono con Gladis Goizueta, fue parte de las transmisiones con el caso del niño Elián González, durante el ataque a Nicaragua en Radio Rebelde transmitiendo las 24 horas y de sus series documentales radiales, siendo vicepresidenta de la radio. Tres de ellos premiados internacionalmente, el de Pinelli y el dedicado a Esther Borja doblemente premiado a nivel internacional. En Cuba, el de Xiomara Fernández, premiado por la UPEC.

AO- Y en la televisión?

JB- También en televisión, que yo recuerde hice cinco trabajos dedicados a la Avellaneda. Dos de ellos se filmaron con el Ballet de Camagüey. Fui invitada por la Asociación María Lafite de Andalucía, en España, al bicentenario de la Avellaneda y la actriz que utilizamos para la voz  en off fue Aurorita Pita. Era increíble como actriz y como persona.

AO- Josefa estuvo casi 20 años al frente de la vicepresidencia de la radio

JB- 19 años y 7 meses, me había operado por segunda vez a corazón abierto y ya el diagnóstico médico me indicaba descanso de mis funciones. La primera operación vez estuve 11 años dirigiendo en el ICRT, me hicieron tres baipases a corazón detenido y en la segunda 3 o 4 baipás ya de pronóstico reservado.

AO- Muchas responsabilidades desde muy joven en funciones importantes.

JB- Yo trabajaba desde los 14 años, en puestos importantes porque la notaría estaba de jefa de oficina, porque yo hacia trabajos que nadie quería y fui aprendiendo por eso empecé a estudiar procuraduría.

AO- Pero la vida de Josefa fue prolífera en la radio y desde ahí destacan nombres insoslayables: Germán Pinelli, Antonio Vázquez Gallo, Roberto Garriga, Amaury Pérez, José Manuel Carballido Rey, Enrique Núñez Rodríguez, Rosita Fornés, qué le dicen esos nombres.

JB- Esos son apenas una representación, son decenas de nombres, a todos me acerqué y todos me ayudaron mucho. Yo digo que cuando yo llegué a La Habana y vi la radio y desde aquí el país, yo dije: ¿podré dirigir esto? Entonces me acerqué a todas estas figuras que todas habían empezado en radio. Porque Garriga y Vázquez Gallo venían de Unión Radio y Núñez Rodríguez llevaba 50 años y empezó por la COCO. Y Oscar Luís López que era una lumbrera en la radio.

Con estas personalidades Josefa se introdujo en la historia de la radio, sus mecanismos, funcionamiento, desde sus profundidades.

JB- Cuando vas a dirigir algo, tienes que saber de dónde viene, porque se corre el riesgo de no saber para dónde vas.

AO- Era la época analógica.

JB- Era la época analógica, la época de la línea telefónica con ruido, después vino el Período Especial, no se dejó de hacer ningún trabajo. No dejó de salir un programa al aire. En la radio crecimos en actividades, porque la televisión dejó de hacer programas y empezó a ofrecer el noticiero de la una porque la Tv dejó de hacerlo. Se fundieron prácticamente ambos medios a modo de paliar el problema de ese momento.

AO- Josefa cuando usted dice que durante el Período Especial surgieron 29 emisoras más, de qué tipo fueron?

JB- Fueron municipales porque las provinciales estaban ya cubiertas. Con excepción de una que fue nacional que es Habana Radio. La joya de Eusebio Leal, que sigue siendo una joya Habana Radio, que se recuerda mucho a lo que fue la 1010. Una emisora extremadamente culta, con un nivel de convocatoria de grandes intelectuales que van y que escriben allí. Y en Santiago de cuba se hizo en los nueve municipios de Santiago, porque lógicamente fue de acuerdo al desarrollo económico, poblacional. Hay una emisora que se hizo en una zona de silencio, incluso para la emisora provincial, entonces se hacía la municipal y luego se encadenaba con la provincial cuando salía del aire, como la que se hizo en Las Coloradas. Y después que concluí se hicieron más emisoras.

AO- Existe otra inquietud en su quehacer que es la escritura.

JB- Fue en mi último año de trabajo. Yo hablé con Germán Pinelli y le dije, Germán escogí unos ciento cincuenta nombres y pensé si yo lograra entrevistar a todas esas figuras, no solamente de los que están hoy en la TV y la radio sino de gente que empezó en la radio como Rosita Fornés, o como Luís Carbonel. Y me dijo: “si tú logras esas entrevistas vas a tener la historia de la radio y la tv contada por sus protagonistas”. Palabra sagrada de Pinelli. Yo hice el primer libro, y fue algo que yo jamás pensé que sería escritora de nada, yo escribía programas, pero libros jamás.

AO- Y surgió el primer libro

JB- “Rostros que se escuchan”, y el título se lo puso Alberto Luberta. Porque me decía Iris Dávila “ponle un título que identifique el contenido y entonces me dijo Luberta, pero eso es fácil, la radio es un taller para fabricar imágenes y yo dije, imágenes no, rostros. Y de ahí salió el título. Se hicieron tres libros, con unas ciento sesenta personas, y algunos fallecidos a manera de crónica.

 Ese libro lo empecé siendo vicepresidenta, aprovechaba los festivales para entrevistar o iba a las casas de algunos. Y cuando me operé por mi casa desfilaron unos cuantos: Mario Limonta, Aurorita Basnuevo, Ángel Toraño, Carlos Paulín, me acuerdo que Paulín me regaló el Álbum de oro de “El derecho de nacer”, donde están todos los artistas que hicieron esta novela. Entonces se cumplió lo que Pinelli me dijo.

AO- ¿Y cuándo empezó a escribir los demás libros, cómo fue?

JB- Cuando yo empecé a hacer los demás libros, mis libros anteriores se han convertido en las bibliografías de mis otros libros. Porque donde voy a investigar si ya está investigado. Y de ahí salieron 12 libros que tengo en estos momentos, que en veinte años ya es algo.

AO- Incluidos también de televisión

JB- de la televisión he escrito tres libros, uno literario de unas 500 páginas sin fotos, que va desde que surge la Tv en el mundo, en Cuba cómo fue por canales, y después la programación. Está muy completo ese libro, que yo siempre digo no es la historia de la tv, pero acerca. Porque no hay nada escrito sobre el tema. Se reeditó y voló, ya no existe. Luego por el setenta aniversario quise hacer uno que pensé que no aceptaría ninguna editorial, porque era con fotografías contando la historia.

Pero Norma Gálvez, directora de la Editorial En Vivo se encantó con el proyecto y dijo esto hay que hacerlo. Y se hizo en papel semi fotográfico, y salieron dos álbumes que no es la historia de la Tv, como dije en la presentación, pero es un reflejo de todo lo que ha pasado en la Tv a través de setenta años. Desde la reunión de Pumarejo con la gente de la RCA Víctor para comprar los equipos hasta nuestros días.

AO- ¿Y cuánto tiempo le llevaron esos dos libros?

JB- Esos dos libros me llevaron unos 10 años.

AO- Josefa, algunos al concluir su etapa laboral activa dicen, me jubilé. ¿Qué dice usted?

JB- Yo sigo trabajando, ahora terminé dos libros de la radio por el centenario, uno que son treinta familias radiales que han hecho época, son más, pero bueno seleccioné treinta. Y se le hace un homenaje a la familia radial.

AO- ¿Y el otro libro?

JB- En el otro están los fundadores, forjadores, pilares y precursores de la radio. Todo aquel que ha aportado algo. Empezando por Carpentier que se desconoce ese dato.

AO- ¿Y cómo inserta la entrevista en el contenido del libro?

JB- Porque antes de entrevistar me estudio la vida de esa persona. Digamos, yo fui a entrevistar a Raquel Revuelta a su casa, me tomé como 10 café, yo llevo el guion de lo que ella ha hecho, eso lo aprendí de la vida, porque las primeras no fueron así. Entonces yo le daba el pie para el recordatorio, y ella entonces se acordaba. Esa entrevista quedó fabulosa, porque la vida de Raquel es fabulosa.

AO- Porque lo esencial de una entrevista es estar bien preparado

JB- Y además, aunque sepas la respuesta, hacer la pregunta para escucharla del entrevistado porque puede agregarle algo y tiene otro valor, ya no es la idea mía es él quien lo está diciendo o me puede rectificar la pregunta, tiene su técnica. Y la vida me la ha dado, no tengo nada escrito sobre eso, ha sido la vida. Y en cada libro trato de hacerlo mejor.

Ya en los minutos finales de nuestra entrevista era oportuno el criterio de Josefa referido a los reconocimientos y galardones recibidos.

JB- Yo cada vez que he recibido un galardón siempre digo que no es solamente mío es de todo el que me ayudó, de quienes estuvieron a mi lado, fundamentalmente los más cercanos, los especialistas, quienes se han entregado con amor a las ideas, para que no sea la idea del cuadro que impone una idea, al contrario, en esa revolución de ideas siempre surgen ideas buenas y la tuya, si es buena, cuando vienen avalada por los demás y creen que es suya, están validando la mía.

AO- Y es una experiencia acumulada gracias a los tantos años dedicados a la radio que cumple cien años de los cuales le tocan.

JB- Físicamente treinta y seis años.

AO- Si usted tuviera que decir algo para la memoria de Josefa en la posteridad ¿qué diría?

JB- No, yo nunca pienso en la posteridad, pero sí quería aprovechar esta oportunidad para decir que estoy viva gracias a la Salud pública cubana.

AO- Digamos profesionalmente, como le gustaría ser recordada.

JB- Simplemente una sencilla amante de estos medios que yo adoro que son para mi insustituibles. Hubo dos preguntas que no me hiciste. ¿Qué es la radio para ti? Y yo te diría, para mi es el rostro hermoso de la palabra eterna, esa es una y la otra es, ¿qué te llevas después de jubilada?  Y yo te diría, sin temor a equivocarme, me llevo el cariño de todos esos rostros que yo empecé a amar a través de la radio que después conocí y que fueron la gran mayoría mis amigos, me llevo eso, empezando por esa gran amiga que fue Rosita Fornés.

Josefa Bracero quien fue además directora de la Radio nacional, Orden Ana Betancourt, Premio Actuar por la obra de la vida, Artista de Mérito de la Radio y la TV e Hija Ilustre de la provincia de Camagüey, se presenta en esta ocasión con dos nuevos títulos “Parece que fue ayer. Navegando por el río de la vida” y “Desde la cuna del Bayardo. Radio Cadena Agramonte” este último a dos manos con César Arredondo, para la edición 34 de la Feria del Libro 2026.

Ambos textos se adicionan a su ya establecida lista de más de diez títulos entre los que se encuentran “Rostros que se escuchan”, “La radio cubana. El derecho de nacer”, “Iconografía TV, programas, rostros, recuerdos” y “Pantalla de sueños”. Nuevos títulos que continúan esta especie de saga autoral donde cuenta la historia de la radio y la televisión a través de sus propias experiencias y de sus relaciones con las grandes personalidades que le han acompañado en su recorrido durante el devenir en los medios. Incluye su gran deuda profesional y afectiva con Radio Cadena Agramonte, la emisora que la vio nacer y crecer desde la profesión a la que dedicó toda su vida y ahora nos devuelve en letra impresa para la memoria histórica de la cultura cubana.  

Valga entonces para la generación de los tiempos digitales, la constancia escrita de quien vivió para contar estas historias y asumió el valioso testimonio de sus coterráneos para la permanencia, como ella dijera, del “rostro hermoso de la palabra eterna”: la radio.

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