La Cadena Nacional de Radio
Radio Rebelde
Dentro de las funciones del medio radial está la de brindar cobertura a los eventos públicos oficiales que concentran a un grupo numeroso de personas. Como referencia tenemos: discursos, revistas militares y desfiles.
En este tipo de trabajo los realizadores parten de la existencia de un suceso social el cual se debe amplificar a través del medio, casi siempre sin ensayo previo.
Podría pensarse que la radio no es ideal para transmitir alguno de estos eventos, que se conciben con una amplia gama de elementos visuales, pero, por el contrario, se hace indispensable incluirlos como parte de una programación al servicio de la comunidad.
Tal inclusión está en estrecho vínculo con el alcance que posee la radio y la posibilidad de que esa información se traslade a largas distancias. Una condicionante tecnológica que es aprovechada, además, por el resto de los medios que toman a la radio como fuente.
El lenguaje radiofónico se constituye de varios elementos que tipifican una forma exclusiva de expresarse con la palabra y de exponer el resto de los recursos del medio.
Como parte del patrimonio creativo que poseen los equipos de realización, la palabra toma protagonismo a partir de giros lingüísticos, que logran traducir imágenes visuales en imágenes auditivas, con el empleo de metáforas y metonimias.
En este tipo de eventos la radio busca poner en antena las voces de los presentes en la concentración. Esa es la fórmula radial de mostrar el colorido y la imagen del suceso. El acompañamiento de los ambientes sonoros ofrece la profundidad de los entornos.
Publicar estos eventos en la radio ofrece una alternativa en la generación de información, además de ser una variante económica en la proyección oficial del hecho. Es habitual en nuestro país que estas transmisiones se realicen formando cadenas radiales, o sea, enlaces entre dos o más emisoras a nivel provincial o nacional.
La realización de una Cadena Nacional de Radio implica una alta responsabilidad para los profesionales que laboran en ella. En primer lugar, los técnicos, que garantizan la presencia de la señal en los distintos puntos, junto a locutores y periodistas, responsables de describir, crear imágenes con la palabra y llevar al aire los criterios de los participantes.
El empleo del estudio móvil o unidad de remoto para la transmisión, es un elemento logístico que caracteriza estos eventos. Un ejemplo cercano a este comentario es el acto central por el 26 de Julio, Día de la Rebeldía Nacional, a celebrarse este 2026 en Pinar del Río.
La transmisión se genera en un espacio amplio y se colocan puntos de emisión en el entorno de la concentración, en cada uno de estos puntos un periodista o un locutor comunica a la audiencia lo que es capaz de percibir.
En nuestro país la Cadena Nacional de Radio se realiza tomando a Radio Rebelde como planta matriz. A ella se pueden sumar tantas emisoras como sea necesario en dependencia de la intencionalidad del mensaje.
La Cadena ha resultado, a lo largo de los años, el escenario sonoro de grandes acontecimientos sociales de nuestro país. Al conformarse proyecta hacia el éter un acontecimiento trascendental.
Entre los sucesos transmitidos en Cadena Nacional están: las Marchas del Pueblo Combatiente, los desfiles del Primero de Mayo, las Tribunas Abiertas y tributos de alta sensibilidad para el pueblo como el traslado de los restos del Che a Santa Clara en 1997 y el homenaje a los 32 combatientes caídos en Venezuela, en enero de 2026.
La condición patrimonial de la Cadena Nacional de Radio es innegable, aunque pocas veces hayamos reparado en esto, al apreciarla solo como el soporte y no como parte de la génesis y conservación del hecho histórico.