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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Moviendo los caracoles con Radio Reloj

Durante un encuentro en la Uneac, especialistas analizaron los retos de esa emisora

Ibrahim Aput

Temas como el surgimiento de las emisoras radiales informativas en Cuba y la inmediatez de la noticia fueron abordados en la conferencia que tuvo lugar en la Sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en la tarde del 9 de junio.

El encuentro estuvo presidido por relevantes personalidades que han marcado una historia en la emisora Radio Reloj como el siempre maestro Ibrahim Aput.

Al inicio del conversatorio, Ibrahim expuso una breve reseña sobre las diferentes emisoras informativas que se crearon antes de 1959. En el mismo orden citó a la histórica Radio Reloj, Radio Caribe, CNC Reloj de Cuba y Radio Voz.

Todas estas emisoras contribuyeron durante años a la difusión de la noticia, pero Reloj fue la única que se eligió para seguir informando después del triunfo revolucionario.

Desde entonces, el colectivo de trabajo de este medio radial, que transmite de forma continua las 24 horas del día, ha ganado en profesionalismo y responsabilidad, cualidades que pueden percibirse en la voz de cada uno de sus locutores.

La periodista Dayana Aro, en su intervención, destacó que el hecho de que constituyan una frecuencia que transmite de manera ininterrumpida, les permite informar con la inmediatez que requiere la difusión de cada noticia.

A su vez, esta característica les exige una vasta preparación a sus redactores, corresponsales y locutores. “Es un trabajo que requiere de mucha responsabilidad porque trabajamos para el público”, señaló.
El periodista Roberto Vázquez comentó sobre el esfuerzo y la preparación que demanda el tener que sintetizar una información de manera que esta pueda leerse en un minuto.
“Reloj tiene una característica muy singular que lo diferencia del resto de las emisoras y son las 16 líneas que se escriben para cada minuto de información. Además debemos tenerse en cuenta el tipo de voz que va a leer la noticia que escribimos”.

Acerca del trabajo en la redacción, señaló: “Es integral porque está presente en la web y también en las redes sociales. Existe un gran esfuerzo porque el trabajo salga lo más perfecto posible”.

Sobre las nuevas generaciones, Ibrahim apuntó que el relevo está garantizado: “Hemos tenido la gran suerte de que el relevo ha sido fantástico. Hay que ver cómo trabajan, con qué entusiasmo, con qué disciplina y con qué amor lo hacen”.

Sobre este tema, la directora de este espacio apuntó: “Si a alguien puede agradecérsele que haya un relevo es precisamente a nuestro querido Ibrahim Aput”.

En el encuentro se debatió sobre qué pudiera ser cambiado en Reloj. Ante esta interrogante varios de los allí presentes convergieron en que cada emisora tiene su estilo propio y el de Reloj, no debe ser cambiado jamás, para que el oyente siempre pueda identificarles.

Otra de las inquietudes que se debatieron fue la necesidad que tiene este medio, de que se realicen encuestas a nivel nacional para conocer el nivel de audiencia que tiene cada espacio.

Teniendo como base estos datos, pudiera entonces perfeccionarse el trabajo, enfocándolo a satisfacer las exigencias del público. Además, la preparación del colectivo de trabajo debe seguir contando entre sus prioridades.

Sobre este punto Rosalía Arnáez afirmó: “Reloj tiene el gran reto de que todo el mundo espera escuchar la noticia de la voz de ustedes. Debe ser parte del trabajo de los periodistas que esa noticia sea presentada de una manera tan atractiva que capte la atención del oyente”.

La directora de esta radiodifusora comentó acerca de la posibilidad de que Reloj pueda autofinanciarse. “Este es el reto que tiene Reloj ahora. Si se autofinancia,  ganará en condiciones para un mejor trabajo.

“El reto de Reloj hoy está en seguir estudiando cómo podemos hacer un mejor Radio Reloj y cómo se puede autofinanciar. Para ello podemos ir pensando en una página web para el mundo”.

Antes de finalizar este artículo, me gustaría llamar la atención sobre un fenómeno actual en el país, que atenta contra aquellos que gustan de escuchar radio. Es el hecho de que ya no esté a disposición del pueblo la venta de los radioreceptores.

Ciertamente, con la caja decodificadora podemos acceder a esta propuesta, pero ¿con qué presupuesto debe contar el oyente para comprarla? Esta situación ha condicionado que muchas personas se vean obligadas a abandonar esta tradición.

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