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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Nieves Riovalles: “Así es la historia, no hay otra” (Parte II)

Segunda parte de la entrevista a la reconocida actriz Nieves Riovalles
Nieves Riovalles

Nieves Riovalles

La carrera actoral de Nieves Riovalles ha estado muy ligada al teatro. Desde las tablas logró la licenciatura en Literatura Hispanoamericana y en el escenario se formó como actriz. Tuvo la suerte de hacer cine, mientras que la televisión le proporcionó la popularidad de la cual goza hoy. Ante la oportunidad de poder desarrollarse como actriz en estos medios, la pregunta de esta reportera:

¿Algún medio preferido para actuar?

El teatro es mi pasión, pero eso no quiere decir que sea el medio que yo prefiera. En el teatro tengo mucho tiempo de creatividad, de soltarme, de provocar cuando ya todo eso está hecho.

Yo me he sentido plena creativa, aportadora, vienen las funciones y cuando usted está delante de un público en vivo grande y con la oportunidad de haber hecho, como yo, Aprendiz de bruja en la Sala Avellaneda. Fue impresionante trabajar en un Festival de Teatro con ese público lleno y usted está haciendo la obra y usted siente que toda esa masa humana está con usted, vibrando o riéndose, disfrutando, óigame, esa sensibilidad… y luego cuando terminas, el aplauso del público.

¿Pero la tv qué tiene?, la tv no te permite ese tiempo de creación, usted tiene que crear ahí en el momento, usted tiene una escena en una sala con una mesa, mientras que en el teatro yo monto la escena con la mesa 15 veces, 20 veces, 80, 100 veces y voy dando un bocadillo en cada platico como me enseñó Bertha Martínez en Contigo pan y cebolla, pero en la tv no.

La tv cuando usted llega es que le ponen la mesa, el plato, la comida para que monte ahí su cadena de oraciones y vaya repartiendo sus bocadillos ahí la creatividad es inmediata y eso también es un reto.  Lo otro es que, aunque tú no estás, llega a todas partes y después la gente te devuelve esa energía que tú no recibiste cuando te vieron en televisión, cuando te ven en la calle.

He hecho mucho teatro, tv y muy poco cine, yo tengo la frustración del cine. He hecho muy pocas cosas: Un hombre de éxito con Solás, hice Alicia en el pueblo de maravillas, después trabajé en Barrio Cuba, realmente el personaje más grande que hice fue en Un hombre de éxito, los demás muy pequeños con mucha satisfacción que los hice, pero yo no soy una gente de cine.

Los Premios

Con una larga y rica carrera actoral Nieves Riovalles atesora diversos premios por su actuación y carrera artística entre los que se encuentran la Orden por la Cultura Nacional, el Premio ACTUAR, Artista de Mérito del ICRT y más recientemente el Premio Pequeña Pantalla 2021, que se otorga a trabajadores con una amplia trayectoria y aporte significativo en el quehacer televisivo. Ver algunos en la sala de su casa fue compartir con la actriz hermosos recuerdos que revive con total sencillez:

“Los premios a mí me estimulan, pero lo que dice todo el mundo es real, nadie trabaja para un premio. Para mí, el trabajo es fundamental en mi vida, es lo que más me gusta hacer, luego de mi familia que no la tengo aquí, mi familia y mi trabajo, son las cosas que más me satisfacen, que más me entrego, que más disfruto.  Entonces cuando yo hago ese trabajo y recibo un premio es un estímulo, por qué no, y si no lo recibo, porque los premios no solo dependen de lo que tú hagas.

Yo hice todo lo que pude, pero no se trabaja para premio, porque los premios no son solo lo que tú eres capaz de hacer, es muchas cosas más, es el resultado de una labor, de un jurado que determina que sí y puede ser unánime o no.

A mí el premio que más me llenó en mi vida fue mi primer premio, que yo fui a participar en el primer Festival del Monólogo de la Habana, recuerdo que yo inicié esa noche y después vino Elena Huerta. Yo hice el Monólogo para un Café Teatro. Primero yo no había recibido nunca un premio y era Premio Único, porque ahora hay premio masculino, femenino y el premio nos lo dieron divido entre Elena Huerta y yo.

Ese fue el primer honor que me pudieron hacer, porque tener un premio al lado de Elena Huerta, qué voy a decir, eso para mí fue un premio. Tengo una cantidad de nominaciones, muchas más que premios, los premios me estimulan, me parecen bonitos y los que me quieran dar bienvenidos sean, ahora, cuando yo trabajo, lo hago para que mi trabajo quede bien y punto.

 ¿Cómo llega a Nieves el personaje de Caridad?

 De la manera más fácil que me han dado un personaje. Me llamó Fiallo que ya yo había trabajado con él en Tiempos de Amar, y un día me dijo, yo he tratado de hacer esta telenovela con las personas que tengan características similares al personaje que yo le he dado, lo cual quiere decir que yo tengo mucho de Caridad o por lo menos la gente me ve con mucho de Caridad

 ¿En qué se diferencian entonces?

 Mira, yo creo que no te puedo explicar eso, porque ya lo hice, me metí ahí

y me lo creí todo, pero yo tengo una parte de mi vida triste, dura y yo puedo transitar muy fácilmente de ser alegre, feriada, festiva contenta a una tristeza.

Caridad muy pocas veces se le ve afligida, Caridad tiene una hija fuera de Cuba, pero tiene una nieta con ella, yo ni eso. Yo tengo a mi hijo y mis nietas allá, un hijo adorable que se preocupa por mí, pero no está aquí, no lo tengo. Entonces yo soy una gente que transito por nostalgias, tristezas, yo soy una gente muy dada de querer a mis amigos, no tengo muchos, son amigos, pero tengo distintos niveles de amistad, pero los que tengo los quiero mucho y Caridad se les ve con pocos amigos, pero los tiene, porque ella es amiga de todas las mujeres que están ahí. Una cosa es un ser humano y otra cosa es un personaje.

¿Fue un reto para usted la realización del personaje de Caridad?

 En general cuando me dan un personaje que yo leo y me gusta, no considero eso, yo lo que quiero hacer es el personaje y ya, yo creo que los personajes más largos son el mío y el de Reinaldo. Fue difícil no te voy a decir que no, ya yo no tengo la misma memoria que tenía antes, pero como ya te dije, soy estudiosa, le dedicaba mucho más tiempo del que le dedicaba antiguamente a estudiar, no a estudiar yo siempre lo he hecho, sino a aprenderme la letra.

Estudio el personaje, sé lo que va, cojo la escena, me estudio la escena, cómo lo digo, por qué lo digo, a veces tengo que buscar libretos de atrás o a veces tengo que buscar libretos de adelante. Imagínate llegando aquí después de las ocho de la noche, a esa hora bañarme, comer algo y ponerme a fijar letra. Óigame me daban las tres de la mañana para levantarme a las cinco, a las cuatro y media, fue duro, porque eran muchas escenas, pero yo las pude transitar.

Solamente dos veces sentí que hacía crisis, una que me dio, yo lo sentí y nadie se enteró porque lo pasé sola, entré en pánico y sentía que no me podía concentrar, que la letra no me llegaba, que se me enredaba la lengua y me dieron taquicardias, además te da miedo, era pánico, entonces tomé agua, me senté, me concentré e inmediatamente salí y pude ser la escena, y era una escena con mi nieta en una mesa.

Otra fue una escena que no entré en pánico, pero que me fue muy difícil de hacer, fue la escena última que yo hice con Reinaldo, cuando yo le digo las razones por la que yo no puedo estar con él, esa escena era muy larga y me fue muy difícil. Yo estoy satisfecha de lo que yo vi, para que te voy a decir una cosa por otra, pero yo quería dar el problema de lo que ella le estaba echando en cara a él y, al mismo tiempo que eso le daba dolor, porque tú estás hablando con una persona y le estás diciendo “tú no sirves” y eso no se dice así.

Ella no es así y era mucha letra, la escena es larga, y ella es la que va cambiando los temas de por qué hizo esto, de por qué no quería al hijo, esa escena a mí me fue híper difícil y yo creo que todos los actores en un trabajo tenemos escenas así que tú dices, contra. Al final yo la vi y creo que salió, hay muchas personas que me han felicitado por esa escena en específico, pero incluso yo pensé, cuando sabía que estaba al llegar y no llegaba, pensé que Fiallo la había tenido que cortar , fíjate tú hasta dónde llegó mi preocupación con esa escena, y te lo digo a ti en una entrevista, yo no se lo he dicho ni a Fiallo, yo  estuve a punto de llamar a Fiallo y decirle: “Fiallo me doy cuenta que cortaste la escena y te voy a dar las gracias, fíjate, porque sé que lo hiciste para beneficiarme, para cuidarme, para que yo no tuviera una escena mal hecha en toda la novela”.

Fíjate tú hasta dónde yo quedé insegura, que yo siempre trabajo con mucha seguridad, siempre, pero después que ya va a salir mi trabajo yo siempre estoy aterrada, cuando yo vi la escena respiré y después la gente me empezó a llamar por la escena y yo dije menos mal.

¿Cómo ha incorporado a su vida la popularidad de su pueblo?

 La popularidad es una responsabilidad, porque como bien dice, y me encantó que lo dijera Corina Mestre, es una vocación de servicio el ser actor.

Cuando tú trabajas vas analizando lo que te toca a ti y lo que está alrededor tuyo, cuando no eres popular, tú estás en un lugar en el que no cuentas, estás y ya. Pero cuando tú eres popular, la gente valora donde estás y eso es una responsabilidad social, una responsabilidad artística y una responsabilidad humana y espiritual, por lo menos yo lo veo así.

La popularidad nada más que te la da la tv, o la gran popularidad; en teatro alcanzar una popularidad es muy difícil, casi todos los actores de teatro que son populares la han ganado en la tv, y el cine en segundo lugar, porque la tv es así, llega a todas partes, a todos los niveles y a todas las edades.

Yo me siento feliz de ser popular, no tengo con eso ningún problema, la verdad, a mí me gusta, la gente me saluda por la calle, me da cariño o me da cosas que a mí no me interesan, pero bueno yo las mantengo, a veces me asustan porque se me tiran encima a besarme y yo no sé ni quién es, y entonces de pronto te asustan, pero yo con eso no tengo ningún problema.

Me encantan que me saluden, que me hablen, que me pregunten, que me digan, porque en definitiva ese es mi trabajo, esa es la gente para la que yo trabajo.

 

Esa soy yo, realmente para quien trabaja el actor es para los seres humanos que te rodean, para tu pueblo, para la gente porque es quienes reciben tu trabajo y es de quien tú bebes, porque yo bebo de ti, del otro, de la mujer de la esquina, de la que está en la bodega, del borracho que está tirado, de ahí es donde uno bebe.

Yo no puedo beber de mí nada más porque yo me seco, ya no tengo más nada, aunque esté desarrollándome como ser humano, mi espiritualidad, mi humanidad, pero de todas maneras el mundo es el que a mí rodea, no soy yo sola y por eso a mí la popularidad me encanta, a mí no me molesta para nada y creo que es una responsabilidad y un compromiso que crece.

 ¿Qué piensa Nieves Riovalles sobre la actitud de Caridad, en cuanto a su manera tan activa de vivir?

Yo creo que eso es lo más importante que da mi personaje, que da un optimismo y una fe de vida increíble. Siempre he pensado que el adulto mayor es un ser privilegiado en cuanto a la vida, porque hay gente que se muere de niño, que se muere de adulto y hay gente que  llega a ser un adulto mayor, creo que eso ya uno lo tiene que considerar la primera suerte que es poder llegar a esa edad, es un privilegio tener sesenta y pico, setenta y pico, ochenta y pico y mientras mejor lo tengas más privilegiado eres.

Entonces, todo eso hay que disfrutarlo, hay que sacarle lasca, tú no puedes ir por la vida teniendo cosas a tu favor que vas despreciando, porque después las pierdes. A los problemas se le hace frente, a la vida también y se disfruta.

Si te gusta ir a la playa, vete para la playa; si te gusta bailar ve a bailar, todo eso con mesura porque tampoco es volverse loco para ser una vieja dama indigna, pero esa es la responsabilidad que yo te hablaba por la popularidad, esa responsabilidad que yo siento de haberle impartido algo beneficioso a la población, tanto al adulto mayor como a sus familiares, porque son muchas gentes las que tienen que cooperar con esto. No es solo el estado, es el estado, las instituciones, el municipio, los vecinos, la familia.  No somos viejos, somos adultos mayores con todo el respeto y con las ganas de vivir y con lo que tiene que tener un adulto mayor que ha dado lo que ha podido al país, a la familia, a los amigos, es así.

Yo lo que quisiera es tener mucho trabajo, porque además tengo tiempo para trabajar.

 

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