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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

¿Seducir a la niñez?

Desde diferentes programas televisuales se promueven ideas, pensamientos y saberes desde una visión formativa
La defensa de la bandera, de todos los símbolos patrios, es una prioridad en el proceso formativo.

La defensa de la bandera, de todos los símbolos patrios, es una prioridad en el proceso formativo.

En todas las etapas de la vida es imprescindible estimular la fantasía. Esta necesita alimento diario, pues propicia el conocimiento del mundo, de historias antiguas contadas por duendes, magos y voces de la oralidad. La sugerente frase clásica, “había una vez…”, inicia caminos insospechados.

De generación en generación hay que mantener despierta la curiosidad, una cualidad intrínseca de las personas. Varios programas, Abracadara, sopa de palabras, Doble clic y Chiquilladas (Cubavisión, horarios vespertinos), entre otros, motivan el interés de públicos diversos hacia nuevos aprendizajes.

No obstante, se precisa continuar pensando la sintaxis de cada emisión; en ella, de ningún modo deben faltar el entretenimiento formativo, la locuacidad, el humor. Los de menos edad reciben un arsenal de textos audiovisuales por vías disímiles. La manera ingeniosa de comunicar requiere incorporar conceptos, hábitos, valores estéticos, éticos, los cuales incentiven la capacidad de imaginar sin rebuscamientos o edulcoraciones, de forma inteligente, mediante actitudes, modales, como el respeto y las maneras correctas de relacionarse.

Oportunamente lo advirtió la doctora Graziella Pogolotti: “Como la historia y la sicología, la sociología se constituyó en ciencia. Abrió perspectivas que desbordaron el campo de los especialistas, influyeron en el llamado periodismo de investigación y pueden contribuir a modelar la mirada de los ciudadanos mejor informados. Ese acercamiento a la realidad replanteaba la compleja naturaleza del vínculo entre el individuo y la sociedad.

“Considerado sujeto de la historia, el ser humano edifica sus expectativas de vida a partir de un conjunto de condicionantes, entre las que se cuentan la raigambre clasista, el ambiente familiar y el sistema de enseñanza”.

Los equipos de realización televisual son conscientes de la importancia del acto comunicativo. Desde estéticas particulares, aportan puntos de vista, convicciones; defienden los símbolos patrios, la diversidad de compositores e intérpretes y literaturas del ámbito mundial.

El maestro Joaquín Betancourt, Premio Nacional de Música, insiste en la necesidad de promover, difundir, todas las músicas de calidad sin distinción de géneros y estilos.

En cada espacio lidera el juego fantasioso que estimula la activa participación del espectador al incorporar preguntas y razonamientos sobre temas diversos: la lectura, el cuidado de animales, el medio ambiente, las peculiaridades de culturas ancestrales, leyendas, mitos.

Seducir a la niñez demanda ingenio para mantener la complicidad con el televidente. De ningún modo por azar, los códigos icónicos y gestuales involucran el lenguaje expresivo en vestuarios, decoraciones, sonidos, atmósferas.

Nunca lo olvidemos, pululan por doquier discursos simplistas, banales, improvisados, pasan de mano de mano, carecen de la intencionalidad de revelar la solidaridad, el amor, el espíritu colaborativo, la justicia, la amistad; incluso, algunos materiales incitan la violencia, el grito, o palabras lascivas de ningún modo edificantes. En gran medida llevan en sí la manipulación ideológica con propósitos enajenantes o neocoloniales.

El gusto se forma, educa la sensibilidad. Innumerables relatos, personajes, circunstancias, mensajes, permanecen en la memoria afectiva por su poder persuasivo, estimulan el disfrute de la palabra, la lectura y las imágenes.

Los espacios de TV deben sustentarse en el principio de la creatividad incesante, sin perder de vista que las nuevas cosmovisiones colocan en las pantallas múltiples lenguajes en interacción dinámica, constante.

Entretener requiere oficio, imaginación, conocimientos sedimentados, el don de la fantasía cultivada, no lo conseguirá la escritura moralizante, el hecho de compartir lo aprehendido demanda sinceridad, contenidos, fascinación; de lo contrario, la batalla estará perdida, y el espectador puede que emigre a otros circuitos sin nutrirse de lo propio, lo valioso, del crecimiento espiritual.

La defensa de la bandera, de todos los símbolos patrios, es una prioridad en el proceso formativo.
 La defensa de la bandera, de todos los símbolos patrios, es una prioridad en el proceso formativo.
El maestro Joaquín Betancourt ha destacado la necesidad de difundir todas las músicas de calidad.
El maestro Joaquín Betancourt ha destacado la necesidad de difundir todas las músicas de calidad.
Leer abre nuevos horizontes desde edades tempranas.
Leer abre nuevos horizontes desde edades tempranas.

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