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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Tony, un caballero de la palabra

Heriberto Antonio Caballero Vidal: único fundador en activo de Radio Llanura de Colón

Más de cuatro décadas al servicio de una radio que presume de veraz sin condicionamientos, desafiante sin tregua, y caprichosamente oportuna, pesan demasiado cuando se dialoga con un caballero de la palabra, más conocido por Tony, que traduce micrófonos, públicos, cabinas en un modo de vida que engalana sesenta años de existencia y un poco más.


Heriberto Antonio (Tony) Caballero Vidal es el único locutor y periodista fundador de Radio Llanura de Colón que se encuentra activo en esta emisora matancera, desde que abrió sus puertas en 1974, con una programación local, convertida ahora en universal, gracias al desarrollo de Internet y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Con una naturalidad que parece caracterizarle, Tony asegura un cigarro en sus manos y comienza a hilvanar ideas. Sabe lo que dice y lo expresa sin tapujos. Conoce el medio, los medios, el periodismo, los periodistas. Conduce espacios radiales y ha obtenido disímiles distinciones como la de Maestro de Periodistas, y el Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión.

Para este veterano de la palabra ha sido gratificante transitar por varias etapas dentro del periodismo colombino, que es, a la vez, una apuesta por el periodismo en sentido general, porque lo entiende como algo único, ético, necesario. Tony habla con orgullo aparente, sin presumir o desdeñar, siempre humilde, y aun así, reverencial.

“Es imposible comparar el periodismo de aquellos años iniciales con lo que se hace ahora”, asegura.
“La tecnología se impone y los tiempos han cambiado, para bien. La manera de trabajar y organizarse se ha ido modificando a partir del desarrollo y las perspectivas. Ahora disponemos de graduados universitarios; yo empecé siendo empírico. Luego, en 1987, me licencié en Periodismo por la Universidad de La Habana, con mucho sacrificio, porque ya tenía una familia en Colón y estaba construyendo mi casa.

“Es muy bueno disponer hoy de una tecnología moderna que promueve la calidad del trabajo. Y es inconcebible que alguien, aun de mi generación, no sepa operar una computadora o hacer una búsqueda en Internet”, resalta.

Para Tony, su trabajo actual como locutor y periodista tiene que ver mucho con la digitalización de las rutinas productivas, porque “tenemos el mundo a la mano, pero también la responsabilidad de defender nuestros principios patrióticos.

“Internet es un universo muy amplio, pero hay de todo, sobre todo manipulaciones que hay que enfrentar. Debemos estar claros en nuestra línea y hacer un periodismo que apueste por defender nuestra Revolución”, destaca.

Tony posee un blog que posiciona a este comunicador ante diversos públicos y escribe de diferentes temas. No obstante, colocar una información se le torna a veces un proceso tortuoso y desgastante, debido a la lentitud de la conectividad.

“Espero que eso mejore en algún momento. Por ahora me concentro en publicar informaciones en el sitio web de la emisora”, advierte con cierta esperanza.

Profundo estudioso de la historia del periodismo colombino, en especial de sus plantas radiales, el comunicador afirma que el mundo de la información en este municipio matancero se impone cada vez con mayor rapidez y ha roto, hasta cierto punto, determinadas normas de trabajo, debido al desarrollo de los medios masivos de comunicación.

“Con la evolución del trabajo tenemos ahora la posibilidad de llamar a La Habana y hacer un reporte improvisado en vivo de cualquier hecho que suceda en Colón. Esa agilidad se alcanza también a través del dominio de los géneros periodísticos, de la práctica diaria de la profesión, de la asimilación de nomas y técnicas profesionales.

“Las cosas han cambiado, pero un reportaje seguirá siendo un reportaje, una crónica seguirá siendo una crónica. Las cuestiones intrínsecas al periodismo seguirán siendo las mismas y eso hay que respetarlo. No obstante, hay que poner la profesión al nivel de las exigencias actuales”, indica.

Según Tony, es imprescindible continuar insistiendo en la responsabilidad de las fuentes para apoyar un periodismo a la altura de las necesidades del público.

“A veces algunos de nuestros compañeros salen a buscar una información y regresan a la emisora diciendo que las fuentes se la negaron. Esa realidad hay que enfrentarla. Las fuentes no pueden tener freno, pues son el único carro que debe tener sus velocidades bien puestas para brindar información oportuna a la prensa cubana.

“Nosotros hemos discutido eso en múltiples ocasiones porque todavía se pasa trabajo para conseguir información. Y los periodistas tienen una responsabilidad social que se debe a una opinión pública que está esperando respuestas sobre diferentes temas o problemáticas. La prensa tiene que recibir información clara, precisa, lógica, idónea, para llegar con eficiencia al pueblo y resolver los problemas de información”, sostiene el periodista.

Sobre la historia de Radio Llanura de Colón, Tony puede hablar sin límites. Es conocedor de sus aciertos y desaciertos, de sus momentos cumbres o borrascosos. Pero siempre lo hace con una pasión contenida, casi imperceptible, que no esconde un deseo de seguir apostando por mejorar el camino transitado.

“Creo que hay que luchar por mejorar la emisora y atemperarnos a los nuevos tiempos porque el desarrollo no se puede negar. Radio Llanura de Colón tiene una buena programación, reconocida por el público.

Estamos en los primeros lugares de selección por Internet en Cuba; disponemos de programas informativos, de participación, de facilitación social.

“Ya yo tengo que jubilarme, por edad y por padecimientos de salud. Si no puedo seguir abrazando la amplia gama de trabajo que tengo y he tenido hasta ahora, me gustaría al menos quedarme vinculado a algún espacio, o dirigiendo algún programa. El bichito de la radio impulsa siempre a dar lo mejor de uno.

“Si estoy jubilado y me llaman lo haré con satisfacción porque esta ha sido mi vida. Para mí ha sido un orgullo trabajar en este medio tantos años: la radio merece respeto porque enseña y forma al individuo. El oído ayuda al hombre para la vida: está al servicio de la cultura y la perfección del hombre. Y nosotros tenemos que seguir defendiendo esa realidad”, concluye Tony, casi al mismo tiempo que su cigarro, gastado y prácticamente sin consumir.

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