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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Un periódico en el aire desde hace siete décadas

La emisora COCO celebró un nuevo aniversario el 28 de enero

La habanera emisora radial COCO, en su larga vida de ocho décadas, ha cumplido con su propósito de brindar a sus oyentes servicios profesionales de información y entretenimiento, mediante una programación amena y fluida, que siempre ha gozado de la preferencia del público, sobre todo en materia deportiva.


Sus inicios se deben al músico cubano, creador del género criolla, patriota, teniente y subdirector del Estado Mayor del Ejército, Luis Casas Romero, quien funda oficialmente la 2LC el 16 de abril de 1923, para años más tarde dar vida a la emisora de onda corta COC, que luego dio paso al nuevo código de identificación conocido como la COCO (emisora que da origen a la actual emisora COCO-CMCK).

La programación, desde los inicios, incluyó en su diseño el parte del tiempo, la hora y el recuento de la Lotería Nacional, para luego, en la década del 30 iniciar  programas de  participación y otros musicales que incluían piezas de la preferencia del público, interpretadas por las mejores voces del país y el extranjero.

De igual manera en aquella época aparecieron espacios humorísticos que alcanzaron una audiencia máxima, a partir de la manera en que reflejaban la realidad desde la risa.

Al tiempo que enconadas y fraternales competencias entre los bandos Tricolor y Azul, exponentes de la música campesina, alcanzaron espacios con la participación de los mejores trovadores. Estos programas en ocasiones eran transmitidos desde otros  lugares del país.

Tampoco faltaron en la emisora las emisiones de arte lírico, ni la música de  cámara, con las mejores agrupaciones e intérpretes de primera línea del ámbito   nacional y extranjero.

A la amplia parrilla descrita se adicionaban los aportes de contenido social y  político, que hasta la fecha mantiene la COCO y entre los que destacaban  concursos de aficionados al canto, y espacios que propiciaron acercamientos a  temas económicos, políticos y sociales de actualidad, emitidos durante las décadas del 30 y 40.

Referencia aparte merecen los programas de corte netamente informativo, entre los que destacan los noticieros y boletines variados que siempre han  tratado temas nacionales e internacionales, con destaque en el deporte, mediante las narraciones en vivo, de encuentros de diferentes disciplinas y  noticieros desde la década de los años 30.

Durante esa  etapa ocupó  los micrófonos de la COCO lo más puro y  valiente  del movimiento revolucionario cubano: Juan Manuel Márquez, Manuel Bisbé, Eduardo Chibás, Salvador García Agüero, Lázaro Peña, Juan Marinello y Fidel  Castro, entonces recién graduado y que despuntaba como un futuro líder de  masas.

A partir del 1959 la COCO-CMCK pasa a ser propiedad de la Revolución por propia decisión de Guido García Inclán, quien continuaba como director. La emisora se ha mantenido prestando servicio al pueblo.

La COCO de hoy
A partir de 1960 la COCO retoma el diseño patriótico y revolucionario de antaño con nuevos elementos, a la vez que se incrementa el número de espacios informativo-deportivos, elemento que la distingue hasta la fecha, siendo referente en ese género.

La popular emisora se erige como escuela de narradores y comentaristas deportivos, aportando a otras emisoras nacionales profesionales de excelencia en el tema, capaces de convertirse en los ojos de los oyentes, a través de exhaustivas descripciones de encuentros y partidos entre los equipos más populares del país en diferentes deportes, en especial, de beisbol.

Aún falta mucho por hacer por el colectivo que lidera ahora Caridad Rosabal y que está llamada a mantener la bandera de la excelencia radial heredada de grandes del medio.

Programas más variados, mayor número de espacios para la participación de los oyentes, reactivar el movimiento de corresponsales que la ha caracterizado y una programación que se parezca más a lo que espera su público, son asuntos pendientes.

En la actualidad, la emisora  trasmite por los 91.7 Megahercios de frecuencia modulada y en onda media a través de los 980 Kilohercios, trasmite para La Habana y en parte de las provincias Artemisa y Mayabeque.

Ahora, desde sus estudios centrales ubicados en el edificio FOCSA, en calle 17 esquina a N, en El Vedado, y con una nueva generación, la COCO continúa con el legado histórico de Guido García Inclán en la difusión de los eventos deportivos cubanos o internacionales, programas de facilitación social, culturales, históricos y musicales, difundiendo lo mejor del espectro sonoro cubano, mexicano y español, con la convicción de seguir ofreciéndole al pueblo una programación de excelencia y comprometida con los más fieles pensamientos martianos.

En su parrilla habitual destacan los programas Cuenta conmigo, conducido por niños y concebido para sus coetáneos, Impacto (informativo), Primera Plana (facilitación social), De tarde en tarde (revista variada), Amanecer Deportivo (deportivo), Catalejo (cultural), Razones (cultural), De joven a joven (juvenil).

El diario sin papel y sin distancia
En el aspecto  informativo no deportivo merece  mención aparte la creación del Periódico del Aire, el 28 de enero de 1948, espacio fundado por Guido García Inclán, que  le imprimió  un  nuevo estilo a la radio en Cuba.

Con su aparición  surgieron espacios que hicieron época por la manera certera y limpia de denunciar los males de la época, en la que sobresalieron: La Hora de la Ortodoxia, primero, y después Vergüenza contra Dinero.

Con la frase “El Periódico del Aire”, que pregonaba un locutor con la cabeza metida en un cubo, a la que seguía otra voz solemne que decía: “El Periódico del Aire, una institución de periodistas al servicio del pueblo cubano”, salió al éter el 28 de enero de 1948, como homenaje al natalicio José Martí, Radio COCO.

Con la dirección de Guido, la emisora alcanzó un matiz informativo-noticioso, guiado por el precepto de “hacer de toda la planta un gran periódico escrito, con música grabada o en vivo, pero siempre dispuestos a truncarla si es necesario para dar paso a la noticia”.

La labor periodística de Inclán se enrumbaba por la crítica y la ayuda social por lo que se dio a conocer entre el pueblo como el más cívico de los periodistas cubanos, por las críticas a las condiciones deshumanizadas a las que estaba expuesta el pueblo cubano por el mal proceder de los gobiernos en turno y otras acciones en bien de los pobres.

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