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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Yo sueño en colores

Entrevista con Pedro Anido Palenzuela, diseñador de iluminación de la TV, Artista de Mérito del ICRT

Hoy entrevistamos a uno de los más reconocidos especialistas en iluminación para la TV. Este hombre formó parte de los colectivos de programas estelares de la televisión cubana.

Pedro Anido Palenzuela, muy joven, comenzó a trabajar en lo que apareciera para ayudar en el sustento de la familia. Relata que un amigo de la familia, José Soldevilla, lo llevaba a él y a otros niños pobres del barrio a presenciar el programa El Circo en televisión y cree que eso lo acercó a los medios.

Empleado en un estudio fotográfico en Párraga, escogiendo los negativos, empezó a interesarse en el mundo de la fotografía. Pidió que le compraran lápices blandos HB y así hizo los primeros retoques.

Soldevilla lo instó para matricular en la Escuela de San Alejandro, donde inicia estudios en 1957. El referido amigo también le habló de su hermano que trabajaba en Mazón y San Miguel. Allí buscó empleo Anido y lo ubicaron como office-boy llevando recados, pero cada vez que tenía oportunidad se asomaba a ver en estudio los espacios televisivos de esa época, entre ellos Mi esposo favorito, con Rosita Fornés y Armando Bianchi.

Un día que estaba colado viendo un programa, pasa un señor que lo mira desde la cabina de trasmisión y le dice que vaya a verlo al otro día a su oficina, pensó que es para regañarlo o despedirlo. El hombre se llamaba Julián Díaz y era el jefe de los ingenieros del Canal 4. Le preguntó si le gustaría trabajar con él. Ya contratado, primero ayudó a los camarógrafos a ajustar equipos y descubrió que ese era su mundo.

Aprendió a proyectar películas y otras actividades del medio. A lo largo de los años pudo superarse y conocer toda la tecnología.

Recuerda que tuvo la dicha de trabajar con Adolfo Guzmán y Rafael Somavilla en Cachucha y Ramón, siendo auxiliar de audio.

Al inaugurarse el Canal 2, Anido pasa el curso de camarógrafo. Este canal radicaba en 23 y P. Ahí laboró en programas con Dora Alonso y los educacionales dirigidos por Tony  Lechuga. En 1964 fue llamado al Servicio  Militar durante un año.

Cuando se licencia del ejército, va al Ministerio del Trabajo y lo mandan al entonces Instituto Cubano de Radiodifusión (ICR) para reincorporarlo a su trabajo, pero en el Departamento de personal le dicen que él no tiene expediente allí. Entonces su hermano, que trabajaba en el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) lo introduce en el organismo y pasa a trabajar dentro del Departamento de Propaganda en las publicaciones como: el semanario LPV y la revista El deporte derecho del pueblo.

Además aportó al diseño de los libros sobre deportes que se editaban con el auspicio del Instituto Cubano del Libro.

Como miembro de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) estuvo involucrado en varias tareas como diseñador para La columna juvenil del centenario, el Ministerio de la Industria.

Siempre se mantuvo estudiando y superándose, pues además de graduarse de San Alejandro, cursó estudios en la escuela de Diseño del Ministerio de Cultura.

En 1978, cuando Cuba fue designada como sede del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, el departamento de unidades de remoto de la televisión lo pide, porque necesitaba personal capacitado. “Sin pensarlo dos veces, dice sonriendo, regreso la televisión como auxiliar de iluminación”.

Siguió capacitándose y ganando experiencia en la especialidad que le gustaba, en la cual se desempeñó hasta su jubilación. Durante su extensa vida laboral no descansó nunca. Trabajó con los grandes directores de musicales, infantiles, dramatizados y otros géneros de programas.

En tal sentido destaca sus aprendizajes junto a Manolo Rifat, Amaury Pérez y en aventuras con Erich Kaupp, Loly Buján y Abel Ponce, entre otros.

Asegura que la televisión tiene su propio lenguaje, enriquecido con las nuevas tecnologías, “hay que respetarla y amarla, porque eso es la televisión: amor y respeto al público”.

También precisa: “la trama, si no se sitúa correctamente la iluminación, no resulta un producto de calidad; ese lo realiza un director de iluminación”.

Pedro Anido es un amante de la televisión, aunque jubilado, sueña y escribe sobre ella.

De este medio ha planteado en sus apuntes: “La televisión, como paradigma del entretenimiento rápido y como espejo de una sociedad que se consuela, pensando en ella misma, es el  espejo que acaba por reflejar lo que nos cuenta la tele… No podemos darnos el lujo de cambiar los tiempos televisivos, sus conceptos y lenguajes. Se han olvidado un poco los conceptos y lenguajes, los conceptos de las sombras y las luces, y se ha olvidado su función social… Trabajemos por una televisión acorde a nuestros recursos y nuestros principios, sin dejar de soñar y hacer realidad nuestros sueños”.

En su larga y fructífera carrera en la televisión cubana Pedro Anido ha recibido la Medalla “Raúl Gómez García”, la Medalla 40 Aniversario de las FAR, la condición Artista de Mérito, la Medalla por el 57 aniversario del ICRT.

También le han sido otorgados varios reconocimientos entre los que se encuentran: por el aporte brindado en la capacitación de los trabajadores del ICRT, por las trasmisiones de la Mesa Redonda, por el quinto aniversario de la Batalla de ideas y muchas más.

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