23 de mayo de 2024

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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

XXX ANIVERSARIO DE LA TELEVISIÓN SERRANA

El pasado mes de septiembre la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba dedicó el evento teórico de su concurso anual Caracol al 30 aniversario de la Televisión Serrana, fundada que el 15 de enero de 1993.
Televisión Serrana

En el reciente mes de septiembre de 2023, nuestra Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), presidida por la cineasta documentalista Lourdes de los Santos, acertó en dedicarle el evento teórico de su concurso anual Caracol, al 30 aniversario que el 15 de enero de este mismo año 2023 había cumplido la Televisión Serrana (TV Serrana o TVS).

Por las condiciones adversas no hubo concurso, que se prevé que el próximo año 2024 acepte todas las obras representativas de estos dos años 2023 y 2024, pero el evento teórico evitó que este año 2023, pasara inadvertido este, el único evento especializado en estimular todas las artes mediáticas cubanas. Y dedicárselo a la TVS fue sin duda alguna muy feliz idea por tan merecido homenaje, que coordinado con la Cinemateca de Cuba, comenzó el domingo 10 de septiembre a las 5 de la tarde con una muestra representativa de su obra (seis documentales) que se exhibió en el cine 23 y 12 durante poco menos de dos horas; programación que extendieron hasta el miércoles 13.

Incluido en el Programa Nacional de Telecentros entre las centrales regionales de televisión, en verdad se identifica como un proyecto de televisión comunitaria que se diferencia de las otras centrales regionales de televisión por sus materiales y prácticas productivas, demostrando la participación real de cada comunidad definida y delimitada, lejos de todo el ambiente urbano que tradicionalmente y desde sus orígenes, ha sido propio de las restantes televisoras y medios en general.

¿Qué es la Televisión Serrana?

Es realmente un proyecto comunitario de video y televisión en la población de San Pablo de Yao, una comunidad esencialmente cafetalera en el municipio Buey Arriba en la provincia Granma, centro-sur del occidente de la región oriental cubana, en las montañas de la Sierra Maestra.

Su objetivo es rescatar la cultura local y reflejar los intereses de esas comunidades que allí residen tan alejadas del resto del país, para lo cual usa el video con fines sociales y educativos y la promoción cultural en estas zonas de más difícil acceso para apoyar el fortalecimiento de la capacidad comunitaria de actuar sobre su propia realidad.

Ha sido básicamente una entidad de producción y difusión de video que ya cuenta con más de 400 documentales, reportajes, informaciones y spots, y ha establecido su presencia activa en ese ámbito comunitario como ejemplo de trabajo mediático comunitario, llevando pantallas, videograbadoras y generadores de energía eléctrica a las comunidades más remotas de la Sierra Maestra para exhibir sus producciones más recientes, y así ha logrado transformar la vida de los habitantes de la zona en el aspecto cultural, pero también en cuanto a las condiciones materiales de la comunidad al devenir vehículo de expresión y canalización de sus principales problemáticas sociales y económicas.

Origen

A partir de una idea del cineasta Daniel Diez Castrillo, en enero de 1993 se originó este proyecto para formar un grupo de realización audiovisual en la Sierra Maestra, donde Diez ya había contado con vivencias de sumo interés, proponiéndose ahora una línea de creación que retomaba la herencia documental de Santiago Álvarez en el Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográficas (Icaic), y sus Noticiero Icaic Latinoamericanos, en los que también se había formado Diez profesionalmente.

La Unesco proporcionó los fondos iniciales; el Instituto Cubano de Radio y Televisión (Icrt), donde ya trabajaba Diez entonces, aportó el personal y capacitación requeridos, y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap) creó un medio que reflejara la vida cotidiana del guajiro de la Sierra, al que no llegan las cámaras de la televisión nacional.

Así llegó antaño a tan intrincado paraje, un pequeño grupo de realizadores con material de video de bajo costo para facilitar la comunicación alternativa con fines sociales, educativos y más ampliamente culturales, y de tal suerte revalidar la cultura comunitaria campesina. Y comenzaron a producir documentales en formato de video, sin excluir otros formatos posibles.

En su basamento teórico-conceptual, también lo comunitario lo definían al seleccionar el género documental, que ratifica su valor histórico, educativo y de divulgación a partir de sus propias características; de aquí que como antecedente se le señale el ya referido Noticiero Icaic Latinoamericano, del que se ha considerado su continuidad.

El documental para la TVS

La televisora retomó este género cuando no había recursos técnicos ni creativos, enfatizando la máxima de que la realidad es significativa para todo creador y la fuente principal de donde emerge la creación artística. Es esa la base conceptual de la documentalística cubana y en particular, de la labor creadora de Diez, el primer director de TVS, que no se limitaba a reflejar sino mucho más allá, a construir realidades sociales mediante los documentales.

Entre sus actividades así emanadas se destacaba por ejemplo, la producción de video-cartas de los niños de la Sierra Maestra a otros niños del resto de Cuba y de todo el mundo, niños que interpretan estos testimonios documentales en los que primero narran sus vidas cotidianas y describen la naturaleza que les rodea, su escuela, sus juegos, sus familias, etcétera; y luego hacen sus preguntas.

El video en TVS es una herramienta de educación. Los niños son muchas veces los protagonistas de sus materiales que realizan, se familiarizan con la cámara y en la complicidad del género envían sus mensajes a todo el mundo, sin máscaras ni sobreactuaciones, con su sencillez típica, y así, los trabajos resultan más personalizados. Para la comunidad, TVS redunda en la auto-estima de sus pobladores, sus voces e imágenes de su cotidianidad que viajan a otras partes de Cuba y del mundo, lo que implica reconocimiento y respeto a su identidad. Por lo tanto el proyecto ha devenido voz de la comunidad, a la que facilita una concreción de identidad y es guía de los progresos locales en la actualidad.

La comunidad integró a su cotidianidad el proceso de producción televisual

En efecto, cámaras y pobladores coexisten sin perder simplicidad y armonía. Son tangibles sus logros, la evolución en las competencias culturales de su campesinado, que participan de la creación audiovisual, formándose en el quehacer de la creación mediática, o sea: son mucho más que meros espectadores. Los fundadores de la TVS llegaron de la urbe y sobre todo, de la capital cubana, pero ya la mayoría de sus integrantes provienen de zonas rurales.

En 1996, TVS fundó el Centro de Estudios para la Comunicación Comunitaria (CECC) a partir del concepto de “Educación para la comunicación”, que aportó a los habitantes de la zona las herramientas necesarias para dominar el lenguaje audiovisual y las técnicas para su realización, y que pudieran integrarse al proyecto y facturar sus propios materiales. Tras un riguroso proceso de selección de los interesados, según su verdadero interés en apropiarse de estas herramientas en función de la comunidad y su sensibilidad creativa entre otras condiciones, se conformaron grupos que reciben una preparación básica y, asesorados directamente por la TVS, investigan en sus respectivas localidades para desarrollar proyectos de realización cuya aprobación debatirían para luego filmarlos. En 2001 el CECC inició un proyecto de intercambio con los alumnos de un centro similar en Harlem, New York, en Estados Unidos de América, mientras el sello TV Serrana producía reconocidos materiales.

Algunos de sus resultados

Desde 1996 han desarrollado no menos de diez cursos en todas las especialidades: dos de fotografía, uno de edición, uno de guion y seis polivalentes, para 150 matriculados. Han efectuado talleres de diferentes artes: diez de teatro con dramaturgos cubanos y de otros países, seis de artes plásticas y uno de literatura. Otra iniciativa ha sido las cruzadas audiovisuales, que desde 1994 extiende la creación a otros municipios montañosos de la misma provincia Granma. Casi desde su creación, la TVS mantiene relaciones con la EICTV (Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, hoy provincia Artemisa), de donde cada año, cinco estudiantes realizan sus tesis documentales con la asesoría y proyección de los realizadores serranos y a cambio, estos logran libre acceso a los talleres de la EICTV por un convenio que data de 1995.

En su casa sede y laboratorio, todas las generaciones acuden a encuentros, debates, películas, exposiciones, sala de reuniones y biblioteca; lograron mejoras sociales y económicas, al construir calles, caminos, aceras, en la distribución del agua, la electricidad, en el cuidado del medio ambiente, se incrementó el movimiento cultural en la región, los espacios de intercambio y de esparcimiento. El 12 de febrero de 2000 se realizó la primera edición de El Colibrí, publicación electrónica de TVS para difundir y compartir experiencias en el contexto de la comunicación participativa y comunitaria. Aún de escasa difusión, ya se le han sumado importantes voces de la comunicación comunitaria, sobre todo de América Latina.

Como en todo arte, entre sus más importantes resultados reinan sus decenas de obras, sus creadores, premios y otros reconocimientos, que merecen otro artículo monográfico.

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