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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

“70 años y sigo en la radio”

Amado Amador, trabajador de la emisora Radio Llanura de Colón, sigue delante del micrófono

Desde hace más de cuatro décadas, Amado Amador forma parte la familia cubana de radialistas que hacen arte a través de la radio.

Su inicio en ese medio de difusión estuvo marcado en Colón 70, una pequeña planta que funcionó poco tiempo en el municipio de Colón, en Matanzas. Cuando en 1974, un proyecto mayor de transmitir a través de ondas modulares le dio vida a Radio Llanura de Colón, Amado fue el primero en la lista de sus trabajadores.

“Me inicié como locutor y presentador, después cuando se estableció la primera plantilla oficial de la emisora. En 1975 me ubicaron como Jefe de Programación. Trabajé durante seis años en esa función y a partir de esa fecha, hasta el 2007, como director de la planta”, contó Amado en entrevista exclusiva con En Vivo.

“No obstante, ser director de la emisora no me separó de mis creaciones, siempre estuve vinculado a la locución, redactando informaciones, apoyando al departamento informativo, haciendo algunas realizaciones de propaganda”, aclara.

Mientras se desempeñó como director enfrentó el reto de remodelar la emisora; de unos estudios muy pequeños, artesanales pudiera decirse, se convirtieron en estudios profesionales de radio. Los años de reparación fueron varios, la dura crisis económica de la década del 90 se hizo presente en la obra retrasando su finalidad hasta el 2002.

Durante su tiempo al frente de la planta, Amador logró acreditarse la condición de centro Vanguardia Nacional que otorga el Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Cultura.

Radio Llanura de Colón es una emisora insigne en la provincia de Matanzas. Su profesionalidad la distinguen del resto y sus oyentes agradecen el trabajo que realiza.

“Si de algo me siento orgulloso es de los resultados que logró Llanura en los Festivales de la Radio”, afirma quien fue director de esa emisora por 28 años.

“Tanto a nivel provincial como nacional, la emisora logró pautar normas del buen hacer de la radio cubana. Se ganaron muchos premios, especialmente atesoro el galardón de uno de mis programas: Rimando y ritmando, de los más longevos de la emisora”.

Rimando y ritmando sale al aire por la 101.1 FM, los sábados a la 1:30 p.m. con 28 minutos de duración. Ese título responde a que es un espacio musical con distintos ritmos y Amado lo presenta en rima, como versos. El programa ha ganado varios premios en eventos nacionales de la radio y en el 2004 fue el gran premio de música popular bailable cubana.

Amado Amador se hace sentir en su emisora, todos sus compañeros lo respetan, y más que eso, lo admiran. Las nuevas generaciones lo llaman profe, porque eso es lo que ha sido para todos los que actualmente laboran en ese centro.

Permanencia de la radio
La radio es el medio de comunicación que más acompaña al público. No se necesita de una concentración total para escucharla, puedes sintonizar una emisora en la casa, el trabajo, un carro, o en dispositivo móvil. Pero para que las personas se decidan por la radio se necesitan ciertos requisitos.

“En el caso de Llanura, la población se siente identificada con la programación, destaca Amado. Existen espacios de participación donde los organismos acuden para dar cuenta a las demandas de los oyentes.

Pero aún falta más presencia de la comunidad, que las personas se sientan reflejadas en cada emisión.

“Los que hemos trabajado por algún tiempo en la radio, conocemos que debemos estar cada vez más junto al pueblo, ser el reflejo exacto del entorno para el cual se transmite, solo así permaneceremos en la preferencia”, resalta el experimentado radialista.

“Las facultades de Periodismo están formando a jóvenes cada vez más capaces, que llegan a su servicio social con ganas de hacer muchas cosas, y la mayoría de las veces, buenas. El entusiasmo con que vienen a trabajar rejuvenece a los que los rodean, y me uno a ellos”, asegura.

Una radio joven
Para Amado, “la radio siempre existirá. Lo importante es lograr cautivar a los oyentes; si eso ocurre, el éxito está garantizado. Para que los jóvenes escuchen la radio hay q refrescarla, hacerla más parecida a su realidad. ¡Ah, no podemos olvidar las historias del ayer!

“Hacer una radio para los jóvenes no es difícil. Si hay interés, los realizadores pueden apropiarse de las pesquisas que realiza el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) del Instituto Cubano de Radio y Televisión. En esas encuestas salen a relucir los temas que prefieren los oyentes, las inquietudes, y eso se debe tener en cuenta en cada localidad donde exista una estación de radio.

“Uno siente satisfacción cuando va a la captura de cosas que le interesan a los jóvenes. Es un balance entre lo novedoso y lo culto, porque la radio tiene la misión de educar”, remarca.

“Después de la jubilación he continuado en la emisora haciendo determinados trabajos: escribo guiones de programas, alguna locución, hago cuanto se necesite.

“Tengo 70 años cumplidos y me siento feliz, satisfecho y realizado porque puedo ser útil, hacer periodismo y volver a los micrófonos, cosas que, al menos los que hacen radio, valoran como positiva. Seguiré mientras la vida me lo permita, mientras haya energía aquí estaré para seguir haciendo radio”, concluye.

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