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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

“A la satisfacción profesional nunca se llega”

Entrevista al reconocido actor Carlos Gonzalvo
Carlos Gonzalvo

Carlos Gonzalvo

Uno de los actores más solicitados por la población cubana en los últimos tiempos es Carlos Gonzalvo Rodríguez. A primera vista es posible, que este nombre no le diga mucho, pero si decimos Mentepollo, entonces sabrá de inmediato a quien me refiero.

Pues bien, Mentepollo o Carlos, como más guste llamarle, cumplió este cuatro de septiembre 51 años de edad.

En declaraciones exclusivas a la revista En Vivo comenta que celebró su onomástico en la quietud del hogar. Primero, porque estos son tiempos de distanciamiento social, pero también porque, aunque usted no lo crea, Carlos Gonzalvo no es muy dado a los festejos.

Gonzalvo es un hombre de estos tiempos. En lo profesional se define como un actor con desempeño humorístico y dramático, mientras que en lo espiritual expresa ser una persona alegre.

“Vivo en un ambiente bastante artístico, por llamarle de alguna manera”, considera el humorista, “mi suegro Oscar Feria es director de fotografía de la televisión y mi cuñada es productora de cine y televisión; además de sus profesiones son de una excelente calidad humana. A eso se suma que con ellos tengo muchos temas de conversación acerca del trabajo y eso me hace más cómoda la vida”.

De igual modo, a Carlos Gonzalvo lo atrapa, casi como un imán, los encantos del séptimo arte y así lo expresa: “Ya he dirigido algunos trabajos en el cine, son cortometrajes en los que recibí el apoyo de mi suegro, desde sus conocimientos fotográficos. Lo mismo ocurre con mi esposa (Venecia Feria), quien además de actuación estudió dirección de fotografía en el ISA, hoy Universidad de las Artes y hace trabajos de edición”.

Para el actor resulta imprescindible la creación constante, la superación y el empeño de entregar lo mejor de sí en cada propuesta: “Cada día cuando amanece uno le agrega a la lista nuevos proyectos que quisiera realizar y otros que engavetados esperan el momento propicio para salir a la palestra pública. No obstante, estoy muy contento con lo ejecutado hasta la fecha, pero no satisfecho. Pienso que a la satisfacción profesional nunca se llega, se disfruta el proceso productivo, los tramos, las metas, porque repito llegar para mí es muy relativo”.

Dentro de sus anhelos confiesa su aspiración de seguir haciendo cine, trabajos dramáticos y cualquier otro proyecto que aparezca, ya sea en la televisión o el teatro.

En estos momentos forma parte de un proyecto que lo mantiene activo y estimulado: “Próximamente se comenzará a rodar, en cuanto mejoren las condiciones sanitarias, una serie dirigida por Rudy Mora, algo que me estimula porque todos sabemos cuánto representa trabajar con este excelente director. Asumo un personaje muy lindo del cual no puedo hablar todavía, pero lo considero un regalo”.

“Por otra parte, probablemente luego de esta entrevista comience a rodar un cortometraje escrito y dirigido por mi esposa bajo el título Like. En él, mi personaje está en la cuerda del humor, pero con Rudy Mora asumo uno totalmente dramático. Con todo esto quiero hacer saber que trabajo tengo”.

Una entrevista con Carlos Gonzalvo en la que no hablemos de Mentepollo, su personaje icónico, resultaría incompleta. Al respecto el artista comentó: “La idea del nombre del personaje Mentepollo, una especie de profesor, fue de Nelson Budín”.

“En cuanto me llegó su propuesta acepté porque era la oportunidad esperada. Para mí como actor era muy rico interpretar, en cada emisión del programa, una idea diferente en dependencia del tema a tratar con el mismo personaje. Lo mismo podía ser un médico, un domador de leones o un burócrata. Eso me llamó mucho la atención y fue en definitiva lo que hizo me involucrara con la idea”, señala.

Mentepollo fue un éxito rotundo en la televisión y en los diversos escenarios. Llegó a adentrarse tanto en la sociedad cubana que era muy común escuchar en las calles comentarios sobre sus ocurrencias en cada capítulo.

“Fue increíble y pienso que el personaje no trascendió mucho más porque salió al aire cuando en Cuba no se manejaban las redes sociales como ahora. Pero resultaba impresionante constatar cómo las gentes al día siguiente del programa hacían debates sobre los asuntos tratados por Mentepollo, lo mismo sobre el mal estado de las calles, o de situaciones en las bodegas”, recuerda el actor.

“De hecho, la connotación fue tal que hubo personas de diferentes puntos de la geografía nacional, que me escribían solicitando mi participación en la Asamblea Nacional del Poder Popular por esas provincias, pensando en cierto poder de decisión de Mentepollo, en cuanto a situaciones inherentes al país. Ello ni remotamente era así. Lo que puedo asegurar es la contribución del personaje en la solución de algunos problemas y eso sin duda fue una gran ayuda para el desarrollo social, con lo cual estoy muy contento”, adicionó el artista.

Carlos Gonzalvo aseguró disfrutar cada instante sus interpretaciones de Mentepollo, pero por su cabeza nunca pasó la idea del alcance entre los cubanos, a tal punto que a muchas personas incapaces se les comenzó a llamar así para denotar su mediocridad e ineptitud.

Las apariciones de Mentepollo comenzaron como una sección dentro del programa, ratificó Carlos, aunque “lo más importante era el Taller y la Campiña, sin embargo, Mentepollo se había convertido en lo más solicitado por los públicos. Yo siempre digo que fue mi catapulta a la popularidad, no solo entre los públicos, también entre directores y especialistas. Gracias a él he hecho mucho cine y trabajos en la televisión”.

Antes de la despedida Carlos Gonzalvo Rodríguez envió un mensaje a los cubanos: “Siempre trabajaré con el mismo objetivo, hacer un trabajo atractivo, apetecible en paralelo, entretenido, pues trabajo para diferentes públicos, ellos son en realidad mi razón de ser y a quienes le debo todo, pues un artista sin público es nada”.

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