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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Braulio Cancio, una voz imprescindible en la Radio Cubana

Destacado locutor de la radio cubana y del programa musical variado Disco Fiesta 98

La locución es un arte para el cual es necesario, como en todas, un grupo de cualidades innatas o adquiridas. Empatía, buena voz, excelente dicción y excepcionales aptitudes para comunicar son atributos imprescindibles para quienes se dedican a este arte.

Braulio Cancio es una de esas personas que cautiva con su voz, que ha puesto al servicio de la locución e identifica uno de los espacios de mayor audiencia en la radio nacional, el programa Disco Fiesta 98, de Radio Ciudad de La Habana.

¿Desde cuándo está relacionado con la locución?
Estoy relacionado con la radio desde octubre de 1962, cuando tenía 17 años. Empecé como operador de onda corta y un año después me interesé por la locución y comencé a hacerlo, luego de una preparación previa.

¿Qué características debe tener un locutor?
En mi opinión la primera característica que debe tener un locutor es caer bien a la gente, con independencia de su voz, la dicción y todas las otras condiciones profesionales necesarias.

Su voz debe resultar familiar, modestia aparte mi voz no es maravillosa pero  estoy seguro de que los oyentes siempre me han asimilado, desde mis inicios en 1963.

Esa ha sido siempre mi premisa y desde que estoy en Radio Ciudad de La Habana (1980) he mantenido esa línea de trabajo, marcada por el respeto a mi trabajo y la entrega a lo que hago con independencia del momento, el espacio y la característica del lugar.

Para ser bueno en esta profesión es necesario dominar los géneros periodísticos, saber hacer un comentario, una noticia y enfatizar en cada caso, según lo requiera.

Además, soy el presentador oficial de la Casa de la Música de Miramar, Playa, y me satisface mucho ver cómo me identifican las personas, muchos me dicen “El tío de Disco Fiesta 98” y eso me hace feliz.

Cuando era joven muchos pensaban que tenía más edad, por mi voz, y ahora que ya estoy en la tercera edad me asocian con alguien de menos edad, eso es señal de que la voz, a pesar del tiempo, ha mantenido su característica, valoración que solo la puede dar el público que me escucha.

En mi caso, siempre he disfrutado mucho la animación, allí me relaciono mejor con el público, siempre sobre la base del respeto, sin groserías, obscenidades, vulgaridad ni faltas de respeto, ese es otro de los elementos que debe tener en cuenta el locutor.

¿Qué significa para usted el programa Disco Fiesta 98?
Una parte importante de mi vida, hace muchos años que trabajo en ese colectivo y eso no me deja envejecer. Es un programa tan joven y activo que no permite que sus integrantes sientan el paso del tiempo.

Este espacio exige mucho de los que en él trabajamos porque al estar en altos lugares dentro de la preferencia del público no podemos defraudarlos; por ello  estamos en la obligación de prepararnos con rigor y respeto por nosotros, por el programa, por los músicos y por los oyentes.

¿Cuál ha sido el mayor aporte de Disco Fiesta a su vida laboral?
Disco Fiesta 98 me ha permitido mayor conocimiento y rigor en el trabajo, porque aunque lo disfrutamos mucho y hasta estamos de fiesta durante el espacio, tenemos que trabajar muy duro para que cada emisión sea mejor y que cada uno de sus invitados se sienta como el más importante.

Además, en el programa me he apropiado de un lenguaje más profesional y  una mayor certeza como comunicador, porque es innegable que se disfruta mucho cuando las personas en la calle te identifican por la voz, pero también por lo que dices y cómo lo haces, esa es otra deuda que tengo con ese espacio.

Se trata de un programa dedicado fundamentalmente a los amantes de la música popular bailable. ¿Cuánto cree que ha aportado a la conformación de un gusto hacia ese género?
Todo material comunicativo debe tener un propósito destinado a la educación y este programa no es la excepción. Desde aquí también nos hacemos el firme propósito de que los oyentes aprendan a discernir y seleccionar qué les interesa más o lo más cercano a sus exigencias musicales.

Hemos conocido personas que aprendieron a apreciar la música popular cubana con la ayuda de Disco Fiesta 98, y se han convertido en oyentes habituales de nuestro espacio, aportando ideas e interesantes sugerencias para su mejoramiento.

En el interés del colectivo del programa está transitar por todos los ritmos, géneros y agrupaciones que trabajan ese tipo de música, ofrecerles a los oyentes la posibilidad de escucharlo todo y comparar, evaluar y elegir qué les va mejor, siempre teniendo en cuenta los criterios de calidad, los que rigen la selección para cada emisión.

¿En qué condiciones está la Escuela Cubana de Locución actualmente?
Los locutores cubanos han sido siempre muy buenos, en el capitalismo y ahora, cuando la exigencia es mayor, en estos momentos para ejercer la profesión es necesario tener nivel superior y una preparación intelectual que permita dialogar de varios temas con conocimientos demostrados.

La Escuela Cubana de Locución es la mejor del mundo, lo digo a partir de mis vivencias en Puerto Rico, a donde viajo con frecuencia, y visité una emisora donde me hicieron una entrevista rápida, cuando escuché a los locutores me percaté de la diferencia en relación con la preparación nuestra.

La calidad de la locución cubana y la preocupación de los que imparten cursos afines son de primera categoría a nivel mundial. Aquí no se permiten errores en la dicción, la entonación debe ser la idónea, la pronunciación adecuada y la claridad en el lenguaje es un elemento esencial.

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