20 de junio de 2024

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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

DEL HURÓN AZUL AL NOTICIERO CULTURAL EN LA TELEVISIÓN CUBANA

Abril y mayo marcan el aniversario de dos programas culturales de nuestra televisión, por lo cual es preciso reflexionar en la importancia de este tipo de espacios y las necesarias valoraciones que ayuden a mejorar sus resultados.
Hurón Azul

Hurón Azul

En este año 2024, entre otras, hay dos fechas a mi juicio de sumo valor e interés para nuestra televisión: en el corriente mes de mayo, el día 19 hizo 30 años (1994) del primer Hurón Azul, informativo cultural; y el pasado mes de abril (el día 7) fueron diez años (2014) de haber comenzado Noticiero Cultural. Ello nos invita a reflexionar en los noticieros culturales ya no como el título de un programa, sino como el género televisivo que debemos considerar, y el primer reto a tener en cuenta es qué entender por cultura, ya que constituye la esencia que identifica a ese espacio, y sus noticias, a las que a veces trascienden para lograr las necesarias valoraciones que ayuden a mejorar los resultados.

De mis investigaciones previas, concluí tan polisémico concepto “cultura” como “sistema de valores” (Hacia una Antropología Urbana en Cuba; colección La Fuente Viva # 32, 2009; Fundación Fernando Ortiz, p.335; y en otros textos), entendiendo valor como cada valoración y cada uno de sus componentes, a conceptuarlos: cultura artística, científica, religiosa, política, estética, ética (costumbres y comportamientos: cultura ambiental, sexual, física y deportiva, lúdica, culinaria, etcétera) incluida la seudocultura o kitsch. A pesar del consenso, los propios medios heredan la triste tradición de reducir la cultura y divorciar sus elementos, lo que atenta contra su esencia sistémica, y la fuerza de la costumbre ha impuesto una página deportiva, secciones económicas y varias políticas, y una página cultural (entendida limitadamente como arte), cuando todas son cultura; o tras un excelente (enfatizo: de los buenos) debate político o juego deportivo o explicación científica o demostración culinaria, se subvalora al anunciar: “pasemos a la parte cultural”, refiriéndose a una presentación artística. Nada de esto suple el añejo sueño de Paquita Armas y otros por un programa de crítica a la televisión en televisión, a lo que más se acercó entre milenios, El caballete del cardenense Rufo Caballero Mora.

Coincido en que estos noticieros suelen ser, en efecto, integralmente culturales, pues por definición y en tanto sistema, no es posible un análisis cabal de un arte divorciado del resto del sistema cultural. Pero son fundamentales estas conceptuaciones al hurgar por sus antecedentes, y antes de escoger un nombre, para evitar equívocos que complican y apuntan a discriminar innecesariamente traicionando identidades, como entre otros que degeneran lugares comunes que de tanto repetirse confunden como verdades, al referir “escritores y artistas” y “arte y literatura”, enajenando la literatura de las restantes artes.

Hurón Azul

Era este el nombre que uno de los eminentes artistas visuales cubanos, Carlos Enríquez Gómez (Zulueta, Las Villas, 1900-2 de mayo de 1957), daba cariñosamente a su acogedora casa que él mismo construyó según una estación de trenes en Pennsylvania donde estudió un mes, Estados Unidos, con elementos de la cultura vernácula cubana, en 1938 en Párraga (municipio habanero Arroyo Naranjo), donde recibió a numerosas personalidades e inaugurada como Casa Museo (Monumento Nacional desde el año 2000) desde el 21 de mayo de 1987, y valga como otro motivo más en estas fechas, que se celebra también el Día Internacional de los Museos cada 18 de mayo.

El hurón es un mamífero mustélido pariente de nutrias y zorrillos que se cree originario de Europa, domesticado hace 2,500 años; un artista amigo le regaló un ejemplar al pintor, y este lo tiñó con azul de metileno para que armonizara con el color de las puertas y ventanas, y hasta se le ha señalado una silueta dibujada. La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) retomaría tan pintoresco nombre en su bar, que frecuentara el joven intelectual madrileño Nacho Rodríguez Rodríguez para verse con sus amigos entre milenios, y que en recuerdo de aquellos años bohemios, llamó Ediciones Hurón Azul a su proyecto editorial. También se han rastreado con ese nombre, una veterinaria en Lima, una paladar en La Habana, guantes Hurón (azul) y jabas azules para hurones.

Pero ya existía también este programa de televisión, que sistematizaba la publicidad que siempre había disfrutado la cultura y en particular las distintas artes por todos sus medios posibles a fin de garantizar sus respectivos públicos; ahora se enfocaba en el sistema que conforman en y desde las más distintas y distantes comunidades cubanas, avanzando en valoraciones, a veces osadamente, lo que se percibía (y se sigue viendo) en algunos documentales, “las culturales” (minutos de cada noticiero; más, el mediodía dominical), y carteleras de televisión, como aún se recuerda Listo Estudio al mediodía iniciando los años 80, tradición que hoy siguen Al mediodía y revistas como De tarde en casa.

“Hurón Azul, informativo de arte y literatura”

Como tal se conocía y publicitaba este programa, aun en octubre de 2016 “símbolo de calidad artística y prestigio en la televisión”, según Anette Jiménez Marata; nació como uno de los grandes aportes que a pesar del difícil contexto del llamado “Período Especial”, Cuba debe al muy fértil paso de la habanera Lázara Lizette Vila Espina, musicalizadora, asesora musical y documentalista, de cine, televisión, teatro y video, cuando desde 1986 hasta 2002 fue la tercera presidenta de la Asociación de Cine, Radio y Televisión de la Uneac, tras los cineastas Manuel Paredes y José Massip; primero en Telerrebelde doce minutos según Paquita Armas, y luego en Cubavisión, con varios premios de la Uneac, la Unión de Periodistas de Cuba (Upec) y la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales, mientras promovía, entre mucho más, la entonces tan genuinamente revolucionaria programación cinematográfica de la sala Caracol de la Uneac (antaño liderada por Abel Prieto Jiménez), que con legítimo orgullo le cabía todo el derecho de sostener su slogan: “la primera en estrenar” porque, en efecto… lo era y lo hacía.

Con ella Leticia Sánchez, Víctor Butari, Jorge Navarro, Monchy Font, Raphael M. Caldas, Alexis Núñez Oliva, Jorge Pucheux y luego Magda González, Elena del Valle, Dulce María Hernández, Ernesto Pérez Castillo, Lenner Santana y Patricia Semidey, entre otros, con las voces en off de Ana Margarita Gil, Susana Pérez, Betsy Acosta, Mariela Bejerano y Obelia Blanco lograron un producto audiovisual entonces novedoso, con el debate y el diálogo intercultural al centro de su propuesta, pioneros al polemizar valientemente temas de cada actualidad: los géneros musicales cubanos, nuevas tendencias de la producción audiovisual, la historia de la cultura hip hop en Cuba, la homofobia, la estética de los escritores noveles en Cuba, los rasgos y retos del mercado de arte cubano… defendían la representatividad nacional y la pluralidad de voces y estéticas culturales, con las más disímiles confluencias de todas sus asociaciones y filiales, productoras fílmicas, el Centro Martín Luther King Jr., programa de opinión con voces autorizadas: Graziella Pogolotti, Rulfo Caballero, Pedro de la Hoz…filmaban en todos los eventos y rincones cubanos, 

Noticiero Cultural

Digno heredero del anterior (Cubavisión), dirigido por el villareño (Quemado de Güines) Luis Morlote Rivas, entonces vicepresidente de la Uneac (realizador de radio y de televisión, había presidido la Asociación de Jóvenes Artistas de Cuba Hermanos Saíz) y su Presidente de julio de 2019 a enero de 2024; de lunes a viernes cada ocaso, se retrasmitía al anochecer en el Canal Educativo, con un brillante equipo profesional.

En este equipo, hay entre otros, dos Premios de Periodismo Cultural José Antonio Fernández de Castro (instituido por el Ministerio de Cultura desde 1999): en 2019 su director informativo y comentarista el avileño (Morón) Yuris Nórido Ruiz Cabrera, redactor y reportero en la redacción cultural del periódico Trabajadores y en el portal web Cubasí, con una columna de crónicas en la revista Alma Máter, publicitado como periodista, fotógrafo, y “narrador de historias”; en este Noticiero, con la sección Contrapunteo y un tema a debate semanal, tanto por el público como por la institución y expertos correspondientes, cerrando con la opinión editorial, a cargo de Nórido.

También con este Premio (2012) la periodista directora, conductora y guionista de espacios de radio y de televisión habanera Magda Resik Aguirre, conduce la sección En primera persona; directora fundadora (1999) de Habana Radio “La voz del patrimonio cubano” (Oficina del Historiador de La Habana, entonces Dr. Eusebio Leal Spengler) donde era Directora de Comunicación, Diploma de Oro en Teatrología y Dramaturgia con especialización en Crítica Artística (Instituto Superior de Arte), desde 1990 en el diario Juventud Rebelde y en Radio Rebelde, La Rueda Dentada con la Uneac, ha sabido trascender al resto del mundo e incluso radio para los sordos, asumir de manera autónoma el gustado programa de televisión Andar La Habana, su sello discográfico La Ceiba y es consultora de la Unesco sobre comunicación y patrimonio, colaboradora de publicaciones nacionales (La Gaceta de Cuba, La Jiribilla, Opus Habana, Alma Máter, Cine Cubano y El Caimán Barbudo), desde 1998 al menos tres libros, con varios premios de Periodismo y anfitriona de espacios como Palabras y Encuentro con… (Pabellón Cuba, auspiciado por la AHS, y la Feria del Libro) y los televisivos desde 1999 Entre libros, y desde 2004 guionista y conductora de Espectador Crítico sobre cine, entrevistando a grandes personalidades de talla internacional, cubanos y de otros países, sobre los más diversos temas. En la Uneac lideraba la Dirección de Cultura, Medios y Redes Sociales, desde 2019 una de sus tres vicepresidentes y desde enero 2024, Vicepresidenta Primera; en 2017 fue reconocida como Artista de Mérito y con el Micrófono de la Radio.

A manera de epílogo del Noticiero Cultural

Programa auspiciado por la Uneac y la AHS, trata que el 70 % sean las otras provincias, Su conductora la periodista centrohabanera Indira Román Geraica, con experiencia previa en el diario Tribuna de La Habana y en televisión de la mano de grandes como Rosalía Anaez, le ha otorgado su sello, y Rosy Amaro; su equipo de periodismo de investigación se enfoca durante cuatro semanas en un tema para la mayor veracidad posible. Lejos del elitismo es de pueblo, participativo de todos e induciendo a disfrutar la mayor variedad posible de todas y cada arte y sus distintos géneros y estilos, pormenorizando más allá en debates culturales como el patrimonio y el trabajo comunitario, y en la crítica misma.

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