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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Elevada jerarquía estética

Iluminó la gala por el aniversario 55 de la Uneac

El pensamiento cubano, desde sus orígenes, tuvo el sentido integrador, selectivo, crítico, de las manifestaciones socioculturales autóctonas y universales. Dicha herencia nutre de forma permanente nuestra nación; reafirma que el  mundo simbólico de generaciones fue creado por la Revolución a partir del primero de enero de 1959. Desde ese momento se instauró en el país otro tipo de relaciones sociales lideradas por la idea de la cultura como derecho y oportunidad para cada ser humano, así se le otorga una participación activa en el acceso a los saberes.

Esta esencia prima en la plataforma de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) desde que se fundó, por idea de Fidel, el 22 de agosto de 1961.

La valía del acontecimiento nutrió las actividades con motivo del 55 aniversario, tuvo un momento cumbre: la gala artística, celebrada en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, donde asistieron José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; Abel Prieto Jiménez, ministro de Cultura; Alicia Alonso, prima ballerina assoluta, directora de Ballet Nacional de Cuba, y otras importantes personalidades.

El poeta y etnólogo Miguel Barnet, presidente de la Uneac, tras expresar su agradecimiento por la carta de felicitación que envió el General de Ejército Raúl Castro Cruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, dedicó el acto a los 90 años de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro.

 “Fue él quien con su pensamiento lúcido y promisorio condujo a los fundadores de la Uneac a consolidar la unión de todos los intelectuales y artistas en una organización que como primer objetivo se propuso encauzar una política cultural democrática e inclusiva que tuvo su germen en las Palabras a los intelectuales que pronunció hace 55 años en la Biblioteca Nacional”.

Según expresó, “al asumir Nicolás Guillén su Presidencia, se conjugaron los factores de cohesión y unidad que convirtieron a la Uneac en un pivote del movimiento artístico e intelectual de la Revolución naciente”.

En su amplia y abarcadora intervención, Barnet se refirió al estímulo de la obra de los escritores y artistas como prioridades e hizo énfasis en el trabajo mancomunado con el sistema de instituciones del Ministerio de Cultura, el Instituto Cubano de la Radio y la Televisión y la fecunda relación con la Asociación Hermanos Saíz.

Abordó esencias y desafíos de la cultura cubana, de los que forma parte la consolidación de las jerarquías de la vanguardia artística y literaria; asimismo destacó la necesidad del debate, el diálogo, la lucha “contra muchos demonios, entre ellos el relativismo llamado postmoderno y el vale todo”.

Según reconoció Barnet, “la memoria de la cultura popular es fuente viva de nuestro modo de ser. La dialéctica entre tradición y renovación es una de nuestras fortalezas. Tradición como legado de nuestra historia que no puede ser dejada a la deriva y renovación como signo de vitalidad creativa, visión integral y  moderna”.

Dicho concepto constituyó una brújula en la gala,  que con guion y dirección artística del maestro Alberto Méndez, rindió homenaje a Nuestro Poeta Nacional Nicolás Guillén y fue transmitida por Cubavisión.

Fragmentos de su acendrada poética y nutrientes de lo cubano expresaron intérpretes de la música y la danza en un espectáculo demostrativo de la riqueza de la cultura nacional.

El desempeño de figuras de diferentes generaciones constituyó otro acierto de la puesta teatral, la cual se distinguió por la coherencia y el inteligente equilibro de manifestaciones y estilos.

Brillaron en la escena: el Coro Nacional de Cuba dirigido por la maestra Digna Guerra, la Compañía Ecos, el pianista Roberto Carlos Rodríguez, el trío Lecuona, Yoruba Andabo, la soprano Milagros de los Ángeles, el Septeto Nacional de Cuba.

También prestigiaron el tributo los jóvenes intérpretes del Ballet Nacional de Cuba: Chanel Cabrera y Francoise Llorente; Ginnet Moncho y Adrián Masvidal; y los actores Verónica Lynn, Susana Ruiz, Alden Knight y Alberto González.

Dicho acontecimiento artístico tuvo un preámbulo en el programa de actividades que incluyó presentaciones de libros: Imágenes en la memoria. Che y Fidel; Cantar de Alejandro; Buenos días, Fidel; el estreno del documental Nombre Común: Nicolás, de Ernesto Bosch, y el homenaje del Ministerio de Cultura con la exposición Fuerza y Sangre, imaginarios de la bandera en el arte cubano.

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