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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Evocaciones en el aniversario 70 de la Televisión en Cuba (VII)

: En el espacio Aventuras, muchos dramatizados han logrado una gran popularidad y altos índices de audiencia

Bianchi y Jose A Espinosa

Desde sus inicios, el Canal 4 Unión Radio-Televisión transmitió dramatizados del género de aventuras, en su mayoría con guiones de Sergio Doré. Sus iniciadores fueron los directores Antonio Emilio Vázquez Gallo, Sirio Soto, más tarde, Erich Kaupp. Según la investigadora Josefa Bracero, la primera teleaventura fue El hacha escondida. Este canal siguió realizando productos de dicho género de forma irregular.

Recordamos la aventura Samarkán, con los roles protagónicos del galán Enrique Almirante y de esa dama de la actuación que es Fela Jar. Primero salía los domingos y luego se transmitió a diario. Después salió al aire El Jinete Materva, donde también actuó el destacado actor Enrique Almirante. Posteriormente, con libretos de Sergio Doré, pero por CMQ Televisión, fue transmitido al mediodía la aventura Carlos Valiente, con las actuaciones del entonces joven galán Jorge Félix y el famoso Armando Soler, Cholito.

También por CMQ Canal 6, a las 8.00 p.m., los martes y jueves, se transmitió unos episodios con los protagónicos de Normita Suárez, Paul Díaz y un perro compitiendo con las aventuras norteamericanas Rin-Tin-Tin; también eran conocidas Patrulla de caminos, Bat Masterson, El sheriff de Cochise, La Ley del revólver, Lassie y Flash Gordon.

En el año 1963 se creó el espacio Aventuras en la televisión cubana, además de los actores, autores, directores, guionistas, técnicos, luminotécnicos, escenógrafos y personal especializado, un reconocimiento especial merece el director cubano-alemán Erich Kaupp, a quien se le debe el éxito de la gran mayoría de las puestas en pantalla de las grandes aventuras que tanto disfrutamos grandes y chicos en el horario habitual del espacio.

Niños, jóvenes adolescentes y adultos se hicieron asiduos televidentes de esa programación de entretenimiento que, sin dudas, estuvo a la altura de las propuestas foráneas que llegaban a Cuba. En aquellos tiempos, sin los recursos con que contamos hoy desde el punto de vista tecnológico y artístico, es preciso reconocer la labor de aquellos que marcaron pautas en este género tan apreciado por todos. Es preciso recordar nombres imprescindibles como Amaury Pérez García, Carballido Rey, Silvano Suárez, Eduardo Moya, Antonio Vázquez Gallo, Miguel Sanabria, Abel Ponce, Miguel Sosa, Raúl Pérez Sánchez y tantos otros que pusieron su talento al servicio de del género de aventuras.

Después del éxito de Los Vikingos, donde todos los que éramos niños jugábamos en todas las cuadras con el arco y las flechas, tuvimos que cambiar esos elementos por el antifaz y la capa negra del El Zorro, enmascarado y fugitivo, hasta que llegó la aventura de Los Mambises. El protagónico de esta aventura fue para Mario Limonta con el personaje de Nacho Verdecia.

Los mambises fue la primera aventura de tema nacional y que no respondía a la literatura universal, cosa que agradó a toda la grey infantil, que se sintió más identificada con los personajes que le traían a su memoria las figuras de nuestra historia patria, más cercanos en el tiempo y arraigados en nuestra cultura nacional. Se vieron a los pequeños en las calles y las escuelas con disfraces de mambises y machete en mano, rememorando las luchas independentistas de nuestra nación.

Se trasmitieron cuatro series de lunes a viernes de las aventuras Los mambises. Entre sus principales protagónicos estaban: Mario Limonta, Gina Cabrera, Ignacio Valdés Sigler, Norberto Blanco, Rogelio Leyva, Ramoncito Veloz, Diana Rosa Suárez y, siendo aún custodio del entonces Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICR), debutó el joven Rogelio Blaín. En la siguiente aventura le otorgaron el rol principal en Marco Polo, dirigida por el experimentado Erich Kaupp.

Surgieron más tarde Los comandos del Silencio, con un extraordinario elenco; después se transmitió Tierra o Sangre, bajo la dirección de Miguel Sanabria, retomada en dos ocasiones con posterioridad. Después vendrían Los insurgentes y Enrique de Lagardere, que marcó una pauta en rating dentro del gusto de la población y de los niños. Rogelio Blaín asumió el protagónico doblando su papel con el de Esopo, el jorobado; así mismo llegó el turno a Prisionero de Zenda y a En la retaguardia del enemigo.

Más tarde se estrenó El príncipe y el mendigo, del afamado escritor Mark Twain, con la excelente dirección para la TV de Erich Kaupp. Después vendría El mambisito, también bajo la dirección de Kaupp. La aventura El Mayor, realizada por Abel Ponce y con las actuaciones de Ramoncito Veloz (Ignacio Agramonte y Loynaz), Miriam Mier, José A. Espinosa, Agustín Benítez y parte del grupo de dramatizados de Radio Cadena Agramonte, en la provincia de Camagüey.

El Halcón, basada en la novela de Yasar Kemal que tuvo su estreno en 1955, fue presentada en la TV Cubana bajo la dirección de Miguel Sanabria, con Jorge Villazón como Memed e Irela Bravo como Hatche. Después, el propio director llevaría a la pantalla Julián Guerrero, con Hilda Saavedra, Julio Hernández, Teresita Rúa y Alberto Pedro, y más tarde, otra versión de El león de Damasco, con la dirección de de Erich Kaupp. Le siguieron en pantalla El Capitán Tormenta, protagonizada por Cristina Obín, y El heredero.

En los años 80 llegaba a nuestras pantallas Los pequeños fugitivos, muy popular entre los distintos públicos. En 1989 se puso en pantalla una aventura que revolucionó este género: Hermanos, protagonizada por Héctor Echemendía, Reynaldo Cruz y Rolando Brito. Se realizó en Camagüey, fue filmada en su totalidad en exteriores, en colores, y contó con un gran elenco actoral, entre ellos, Omar Valdés, Tahimí Alvariño, Anabel Leal, Reinaldo Miravalles, Elmo Hernández y Dagoberto Gaínza, entre otros.

Después de un tiempo hubo un impase en este espacio, hasta que llegó Shiralad, una aventura sui generis, que marcó una nueva estética en los medios televisivos y, aunque no fue del agrado de todos, no es menos cierto que logró colocarse con su puesta en pantalla dentro de las más elaboradas en cuanto a valores artísticos. Por todos esos elementos recibió una mención en los Premios Caricato.

Poco después se transmitieron las populares aventuras Los pequeños campeones y Los papaloteros. A finales del pasado siglo saldría al aire las Memorias de un abuelo, que más tarde se retransmitirá con la dirección de Rafael Acosta; a partir de una historia real, se narraba la trayectoria de dos adolescentes que se vincularon a la clandestinidad y subieron después a la Sierra Maestra para combatir bajo el mando del Comandante Ernesto Che Guevara y participar en la invasión a Las Villas y la toma de Santa Clara. Contó con las actuaciones de Jorge Félix Alí, Caleb Casas, Rogelio Blaín, Isabel Santos, María Teresa Pina, Jamil Jaleb, Enrique Almirante, René de la Cruz, Luis Rielo, Luis A. Ramírez (hijo), Rodolfo Jiménez, Yasmín Gómez, Jorge Luis López y Elvira Cruz, entre muchos otros.

Entre el extenso grupo actoral consagrado a los dramatizados de entretenimiento de la televisión cubana hay que destacar al actor que ha realizado más de 25 aventuras, Luis Rielo, quien acaba de publicar sus memorias en un título Aquel niño que nunca fui, que lleva el sello de la editorial En Vivo del ICRT.

En el año 2001 se transmitió El elegido del tiempo, dirigida por Miguel Sosa. Ese mismo realizador, en el 2009, llevó a la pantalla Los tres Villalobos, con las actuaciones de Vladimir Villar, Kristel Almazán, Carlos Luis González, Miriam Vázquez (su última actuación), y que resultó traer a los mayores el recuerdo de la puesta radial de los años 50 del pasado siglo, y a los pequeños una mirada a la belleza de la campiña cubana y a la persecución y las carreras a caballo. En ese dramatizado intervinieron también Aramís Delgado, Dianelys Brito, Laura Mora, Mario Rodríguez, Amada Morado, María Karla Fernández, Emilio del Valle, Armando Tomey, Jorge Luis López, Candita Quintana, Ever Álvarez, entre otros, y hubo una actuación especial de Isabel Santos.

Finalmente, El Conde de Montecristi, con una gran interpretación de Jorge Félix Alí, y la última actuación en ese género de Miguel Navarro, que encarnaba al padre de Edmundo Dantés, sería la última aventura nacional producida hasta 2012. Esperamos que a corto plazo se reanude la producción de este género de tanto arraigo nacional y que, a la par de las novelas, ha sido tradicional tanto en la radio como en la televisión cubanas.

El Conde de Montecristo, con María de los Ángeles Santana, José Antonio Espinosa, Margarita Balboa y Enrique Santisteban, que en el último capítulo trabajaron como extras.
Dos grandes figuras de la televisión: Enrique Almirante y Julito Martínez, iniciadores del espacio Aventuras de la televisión cubana.
La bella actriz Mery Díaz en el rol de Aurora de Nevers y Luis Alberto Ramírez en Guillermo Tell de la montaña.

 

Los actores Manuel Porto, Ángel Espasande y Samuel Claxton.
Los actores Héctor Echemendía, Rini Cruz y Omar Valdés en la aventura, Hermanos.
Armando Bianchi y José Antonio Espinosa en la primera versión de Guillermo Tell.

 

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