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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Fernando Guardado: rostro imprescindible de Palmas y Cañas

Este locutor y conductor se mantuvo por 39 años en el programa campesino de la TV cubana
Fernando Guardado

Fernando Guardado

En una tarde calurosa de este mes de junio nos dimos cita con Fernando Guardado, para que nos contara cómo llegó a los medios audiovisuales. Agradable y buen comunicador, refirió gustoso los momentos que más le marcaron su vida en los medios.

Nunca pensó ser locutor, estudió en la Facultad de Pedagogía en el Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona” las especialidades de Historia y Geografía. Una vez graduado, comenzó a trabajar en la ESPA, donde se forman los atletas de alto rendimiento del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder). Resalta su orgullo de tener alumnos que posteriormente han sido campeones olímpicos y mundiales, entre ellos Alberto Juantorena.

Se casó y fue a vivir a Artemisa, allí se desempeñó como escritor para la radio local. Pero confiesa risueño que la primera vez que cogió un micrófono en sus manos fue por culpa de un potaje de judías: el locutor de turno se sintió mal del estómago mientras el programa estaba en al aire; entonces el director le dice: “Guardado, asume la locución”. De esa manera Fernando descubrió el gusto y las aptitudes como locutor.

Su voz fue reconocida por las autoridades de los medios en La Habana y le propusieron venir a la capital. Al principio no aceptó, pero algunos hechos que ocurrieron en su vida personal lo compulsaron a trabajar como locutor, sin ser evaluado ni haber pasado ningún curso de esa especialidad. Trabajó en CMBF Radio Musical Nacional y también en Radio Progreso.

En esos momentos sale un curso para locutores y se presenta junto a varios jóvenes. Recuerda a Teresita Segarra, Acralis Valdés, entre otros. El profesor del curso le hace un examen y ya le otorgan el título de locutor. Trabaja en Cadena Habana y en la recién creada emisora que se inaugura para apoyar los planes de sembrar café en los alrededores de la ciudad, denominada Radio Cordón de La Habana, donde permaneció hasta que esta salió del aire.

Este matancero, oriundo de Unión de Reyes y muy orgulloso de sus orígenes, pues de allí también fueron Eloísa Álvarez Guedes y Abelardo Estorino, comparte infinidad de anécdotas de su vida profesional.

Un día le dicen que se presente ante ese maestro de la locución que fue Manolo Ortega para ser evaluado, aunque estaba muy nervioso, pasó la prueba de fuego. Más tarde lo llaman de la dirección de programas de la televisión y le proponen sustituir a Cepero Brito en Detrás de la Fachada, propuesta que rechaza, pues pensaba que aún no tenía el nivel de Cepero.

Por sus conocimientos y su nivel universitario, entonces lo sitúan en Escriba y Lea y luego anima programas educacionales y de entretenimiento como Qué Dice Aquí y Casos Y Cosas De Casa.

Conoce a Consuelito Vidal y, aunque no aceptó trabajar con ella en Detrás de la Fachada, se hacen muy buenos amigos. Realiza con ella su primer viaje al extranjero y recuerda unas palabras de esta “maga de la actuación” que le dijo: “Tú vas a llegar lejos”.

Se enorgullece de haber trabajado con los grandes de la animación y locución de Cuba como fueron: Consuelito, Pinelli, Cepero Brito y otros. Sobre todo recuerda con mucho cariño a Dinorah del Real.

Trabajó en el programa Ballet Visión, Revista de la mañana y muchos más. En 1983 parte para la República Popular de Angola, allí realiza la programación en español y funge como director de las emisiones.

Además de su quehacer como profesional de la comunicación en los medios, ha formado parte de la Comisión de Evaluación para locutores. Tuvo mucha participación como animador en los carnavales tanto de La Habana como de otras provincias.

Por supuesta, para cerrar con broche de oro su relato a En Vivo, Guardado refiere su experiencia inolvidable en un programa insigne de la televisión cubana: Palmas y Cañas, que condujo desde 1975 hasta el 2014.

Reconoce que en este espacio dejó sus más queridos momentos como profesional de la comunicación.

Durante 39 años compartió el set con talentosos y genuinos cubanos defensores de la cultura campesina.

Con tristeza, al culminar su labor en este espacio, decidió jubilarse de la televisión, pues no se concebía en otros proyectos a los cuales fue invitado a participar. No obstante, sigue laborando en el Palacio de las Convenciones como locutor de los eventos que allí se realizan y está dispuesto a trabajar donde lo necesite la Revolución.

Fernando Guardado ha recibido durante toda su vida laboral diversos reconocimientos y condecoraciones, entre las que encuentran: la medalla de internacionalista Majadahonda  entregada por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac). Es Artista de Mérito del Icrt, acreedor de la Medalla Antero Regalado, otorgada por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap), del micrófono por más de 40 años en la locución y el Sello por los 65 años de la Televisión Cubana. Y sigue entregando su valía artística al país ¡donde nace lo cubano!

0 comentarios en «Fernando Guardado: rostro imprescindible de Palmas y Cañas»

  1. El locutor Guardado maestro de maestros …quiero la dirección de su casa pues me dicen que tiene una farmacia de productos naturales…puede ser ??
    Gracias

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