22 de julio de 2024

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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

La actuación y el periodismo: Dos pasiones que llenan a Valia Valdés Rivero

Valia Valdés Rivero

Valia Valdés Rivero

Valia Valdés Rivero tiene varias pasiones; la actuación y el periodismo figuran en esa lista. La primera es un placer, y la segunda la oportunidad de ampliar y profundizar sus conocimientos sobre las artes escénicas. El rostro de esta actriz ha sido frecuente en la pantalla cubana en los últimos meses en las noches de los lunes, miércoles y viernes.  Valia llegó a Asuntos Pendientes, la telenovela de turno dirigida por Felo Ruiz, por una propuesta de la codirectora, Tamara Castellanos.

Si indagas en que le aportó Valia Valdés a Aurora, reformula la pregunta y dice que fue el personaje quien le aportó a la actriz: “Aurora es una mujer muy paciente, sabia, condescendiente, tolerante, y esas características traté de cultivarlas al interpretarla. No tengo ampliamente todos esos dones”.

¿Por qué Valia Valdés eligió el camino del arte? Su mamá, Orquídea Rivero, fue actriz de teatro y desde niña la acompañaba a los ensayos, a las giras. Sus compañeros de trabajo eran familia. “Crecí admirando la manera en que trabajaban, y rodeada de esas personalidades desarrollé un gran amor hacia el espacio teatral y un respeto por ese arte”. Además, una prima de su mamá, Videlia Rivero, era una reconocida artista de las tablas y era un placer para Valia verla en el escenario. 

Valia Valdés junto a la actriz Mireya Chapman en la obra Mi tío el exiliado, bajo la dirección de Fernando Quiñones (Foto: Cortesía de la entrevistada)

A los 14 años debutó en el teatro político en Valentín y Valentina, una obra dirigida por Miriam Lezcano. “Me palpitaba el corazón con mucha fuerza cada día que iba ensayar o actuar. Interpretaba el rol de un adolescente. Recuerdo que fue en el Teatro Mella. Un día me acerqué a Miriam y le pregunté si realmente ella creía que yo debía estudiar actuación, porque pararse en un escenario siendo joven no es suficiente para estar seguro de que ese es tu camino, y ella me dio esa seguridad. Cuando terminé el preuniversitario me presenté a las pruebas de ingreso del Instituto Superior de Artes y me aceptaron”.

Siendo estudiante trabajó en una comedia dirigida por Tito Junco en el Teatro Político Bertolt Brecht. Precisamente, el teatro, asegura, siempre fue un lugar muy familiar y cercano. Un refugio que la hacía sentir feliz. “Estuve varios años en el Rita Montaner donde trabajé con directores como Fernando Quiñones. Es el grupo donde más tiempo he estado, pero, las circunstancias que atravesó ese medio en el Período Especial y haber incursionado en la radio y en la televisión, me hicieron ir y regresar al teatro. Por eso he trabajado en distintos colectivos y con importantes directores como Héctor Quintero, Nelson Dorr, Eugenio Hernández. He tratado de mantener el vínculo, pero trabajando por proyectos u obras”.

Varios han sido los papeles que la han marcado en su carrera: recuerda el rol de Sibila, en la obra Sibila mi amor. “El mayor reto fue trabajar con José Milián que era un director temible, con mucha fama, sin embargo, fue muy bien con él y acaté su disciplina que era parte de los parámetros en los que me había formado. Lo disfruté mucho. Huberto Llamas me dirigió cuando interpreté el personaje de la muda en Madre Coraje y, verdaderamente, creo que es el rol en teatro que más me han aplaudido. Esa reacción del público significó mucho”. 

Valia Valdés confiesa que es una gran cinéfila, y por eso, sus referentes están en “esos actores que trabajan minuciosamente la encarnación de un personaje que tú no ves cuando lo fabrican; lo que observas en pantalla es a un ser que está ahí, que crees en él y tomas sus conflictos como propios”.

Por otro lado, asegura tener un sentido de pertenencia muy grande con el teatro porque es el medio en el que se ha sentido más cómoda durante muchos años. Sin embargo, le encanta la televisión. “Hice muchos trabajos con Tomás Piard y fue con él con quien aprendí a establecer una relación de cercanía y de diálogo con la cámara donde no te sientes observado, sino acompañado sin importar la situación en que te encuentras, hasta el punto en el que todos los que te rodean sean cómplices de ese proyecto que estás haciendo en pantalla”.

Valia Valdés, junto a su compañero de escena Jorge Luis López, escucha las instrucciones del director Felo Ruíz en el set de rodaje de Asuntos Pendientes (Foto: Cortesía de la entrevistada)

Sobre la pasión por las letras, la actriz dice que siempre le gustó el periodismo; fue una opción en el preuniversitario, pero se decantó por el ISA. Condujo Punto de Partida en la televisión y después surgió la oportunidad de estudiar cuestiones teóricas y prácticas del periodismo. Luego, tiempo antes de la covid-19 pasó un curso de asesoría en el Centro de Estudios de Televisión y, aunque lo que le interesaba era hacer versiones dramatúrgicas para teatro y su objetivo era hacer asesoría teatral, para evaluarse era necesario que escribiera y empezó a colaborar con Cubaescena, La Jiribilla, Cubanow, En Vivo y el Portal de la TVC.

“Lo disfruto muchísimo porque entrevisto a personalidades, profundizo en el tema de la mujer profesional, la mujer en nuestros medios, y tengo varias líneas de trabajo que responden a mis necesidades y a lo que me interesa, desde la producción televisiva, radial, el valor patrimonial de la obra televisiva o los seres humanos que han hecho posible el desarrollo de estos medios. Escribir me ha permitido aprender sobre especialidades y géneros como la animación. Siempre estoy tratando de aprender cosas nuevas para hacer más sólido lo que escribo, que tenga un respaldo teórico”.

A la hora de llevar las ideas al papel, Valia toma los recursos que tiene como actriz, porque para ella es imprescindible conectar con el tema, entenderlo, pensar en la estructura.

Para la artista, el mayor reconocimiento que puede recibir en el plano de la actuación es que un personaje que haga sea creíble y que el público encuentre en ese trabajo algún valor. “No solamente en mi interpretación, sino a la obra en general, porque generalmente el trabajo del actor no trasciende, si la obra no lo hace”.

En la telenovela Asuntos Pendientes, Valia da vida a Aurora (Foto: cortesía de la entrevistada)

En la parte del periodismo, la satisfacción más grata es que cuando termina un trabajo, lo lee y cree digno eso que escribió, porque es muy exigente consigo misma. “Cuando vuelvo a los trabajos un tiempo después, es frecuente que encuentre algo con lo que no coincida o alguna estructura gramatical que hubiera escrito diferente. Trato de ser cuidadosa, por eso sigo recibiendo cursos en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Entiendo que soy una novata en el tema del periodismo, y una novata siempre tiene que estar aprendiendo”.

Actualmente, Valia trabaja en el monólogo Las penas saben nadar, que fue interpretado de manera magistral por Adria Santana, y su complejidad ─agrega─ radica en las características del monólogo, ese reto de estar solo ante el público. “Es la primera vez que voy a asumir esa tarea”.

Me siento periodista o reportera, como quieran llamarlo; trato de serlo me den o no el título, alega, al tiempo en el que reafirma lo placentero que le resulta escribir, o entrevistar a un compañero. “Como actriz siempre he tratado de aprender de los que me rodean, de los directores y de las propias dinámicas de realización”.

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