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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

La figura del intelectual cubano José Antonio Portuondo por siempre

El libro El legado estético cultural de José Antonio Portuondo, de David Batista Vargas, publicado por la editorial En Vivo, resume a una figura cumbre del pensamiento social cubano

El libro El legado estético cultural de José Antonio Portuondo, de David Batista Vargas, que propone la Editorial En Vivo del Instituto Cubano de Radio y Televisión (Icrt) resume a una figura cumbre del pensamiento social cubano, cuya talla es hoy universal.

Así reveló el doctor en Ciencias Filosóficas, Freddy Varona Domínguez, durante el lanzamiento del volumen en la Tribuna Antimperialista José Martí, en esta capital, quien resaltó la estética de este importante pensador cubano que contaba con una metodología marxista de la que en estos tiempos apenas se habla.

El también profesor titular de la Universidad de La Habana precisó que el autor destacó los valores metodológicos que tiene el marxista Portuondo, porque lo ubica en el contexto en el que se desarrolla en la primera mitad del siglo XX y va hasta los primeros años de la Revolución cubana.

Varona Domínguez expuso que Batista Vargas resalta además en el texto, que apenas dispone de unas 160 páginas, la estética de este pensador, y aprovecha para mostrar la visión original de Portuondo. Analiza, igualmente, la posición de este pensador cubano respecto a la visión que tienen otros intelectuales de su época, así como el concepto que exteriorizó acerca del llamado realismo socialista en los inicios del proceso revolucionario.

El libro, por tanto, tiene un valor inmenso ya que saca a relucir temas de la estética de Portuondo, como es el papel del escritor o intelectual orgánico, comprometido, ligado a la política y a la Revolución, y en esencia, rescata una figura fundamental en la cultura y las letras de nuestro país.

Por su parte, Norma Gálvez, directora de la Editorial En Vivo, recordó que Portuondo tiene una significación muy especial para ella pues tuvo el privilegio de ser durante dos años una de sus alumnas, y hubo momentos —insistió— en que resultó para mí casi como un padre.

Sobre Portuondo, aseguró que era simplemente un hombre genial, excelente comunicador y profesor, crítico y ensayista extraordinario, que siempre buscaba el diálogo, vestía muy pulcro, hablaba a sus alumnos de lo humano, lo divino y su sabiduría le permitió viajar a muchas naciones.

En el Colegio de México, realizó estudios de posgrado e investigaciones sobre Teoría Literaria bajo la tutela de Alfonso Reyes. Ya como profesor se codeó con figuras de la talla de Mirta Aguirre Carreras, Manuel Francisco Galich López, Roberto Fernández Retamar y Vicentina Antuña Tabío, entre otros, toda una constelación de estrellas de la intelectualidad de la época, significó.

Ya en la década del 70 del siglo pasado Portuondo fue designado embajador de Cuba ante la Santa Sede, en el Vaticano, cargo que desempeñó hasta 1982. A su regreso a la Isla no dejó de pertenecer a la Uneac, en su cargo de primer vicepresidente, así como al Instituto de Literatura y Lingüística, reveló Gálvez.  

Batista Vargas es un licenciado en Marxismo y Filosofía, doctor en Ciencias Filosóficas de Santiago de Cuba. Ha estudiado con profundidad el pensamiento estético y ha publicado diversos artículos sobre este afamado catedrático y destacado intelectual cubano.

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