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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

“La primera infancia merece una atención priorizada desde los medios”

Advierte Regla Bonora, quien dirige el grupo creativo de infantiles en la TV

Conversar con Regla Bonora es adentrarnos en un amplio universo de conocimientos sobre la realización audiovisual, y una aún mayor pasión por los niños.

La especialista principal del grupo creativo de infantiles, juveniles y animados de la TV cubana fue la directora del programa Reguilete desde el 2011 hasta el 2014.

Sobre este espacio señaló: “Reguilete es un programa muy complejo: muy necesario pero que implica mucho trabajo por cuestiones del contexto nuestro y porque es un tipo de formato al que nosotros no estamos acostumbrados. Los productores no están adaptados, los niveles de ayuda que hacen falta tampoco. Es un programa que extraño mucho y que hay que pensarlo, conceptualizarlo, incluso desde la mirada política.

“Durante la etapa que lo dirigí recibí el apoyo de muchas familias que se sentían identificados con el espacio y que me encontraba casualmente en la calle. Tengo el orgullo de que mucha gente me expresó que había aprendido mucho con el programa, incluso una señora me dijo que era mejor madre gracias a la mirada plural y participativa de Reguilete”.

En torno al papel de los medios en las primeras edades, la realizadora puntualizó: “Todavía hay mucho que hacer en nuestra Radio y TV para conectarnos con la primera infancia como público, como el sector más importante de la población. Yo he defendido esta idea en múltiples eventos, niveles y espacios de formación y muchas veces he sentido que estoy haciendo la guerra de don Quijote.

“Durante los años en que se produjo Reguilete algunos colegas sí reconocieron esta labor de defensa de la niñez,  pero nunca recibí el apoyo integral de las instituciones que trabajan el tema de infancia. Y esto parecerá paradójico pero las instituciones que deben trabajar con la infancia son todas porque a todas les tiene que interesar este sector, que es la base del futuro.

“En aquella etapa tuve mucho apoyo de quienes me enseñaron a hacer ese programa: especialistas de Brasil y de Europa que de alguna manera nos habían indicado el camino desde los años 2006 y 2007.

“Hoy en todo el mundo se siguen produciendo espacios como este, y se han enriquecido con formatos más abiertos a la participación de los pequeños, que para muchos siguen siendo solo criaturas lindas, amorosas, vistas casi como un peluche, o seres que son solamente receptores de información, y en muy pocas ocasiones se les ve como emisores y creadores. Aún existe mucho desconocimiento sobre la orientación que toda la sociedad debiera tener hacia esas edades tan importantes”.

En opinión de la entrevistada la niñez no empieza cuando se inicia el preescolar, sino mucho antes, incluso antes del nacimiento y, por tanto, “merece una atención priorizada desde los medios, puesto que ellos son los compañeros más cotidianos de los adultos y, sobre todo, los infantes en el mundo actual.

“Aunque conocer a los públicos es parte del abc de cualquier comunicador en cualquiera de los medios, en el caso de las edades más tempranas ese conocimiento tiene que ser mayor, más profundo porque están mediando entre el producto comunicativo y el receptor una serie de factores, como los recursos lingüísticos empleados, el proceso de atención y aprendizaje, el ritmo interno del programa, la estructura y el sistema de apelativos, entre otros”.

Bonora ha participado en varias investigaciones, desde el año 2010 hasta la actualidad, acerca de la recepción de audiovisuales en niños prescolares de 3 a 4 años, y de 5 a 6 años,  de ambos sexos.
Estos estudios se han desarrollado no solo en la capital sino en otras zonas del país como Mayabeque, Pinar del Río y Granma.

Entre los resultados más relevantes se destacan: la comprobación de que los niños preescolares, en todos los territorios estudiados, tienen las mismas características en cuanto a su sistema receptivo.

En este sentido la también asesora de programas puntualizó: “algo que me ha llamado la atención es la fuerza de las marcas culturales en estas edades tan tempranas, sobre todo las asociadas al género. Incluso dentro de una misma localidad se observan grandes diferencias culturales y de interacción social entre niños y niñas de 3 a 6 años.

“Con respecto a las marcas de género se observan distintas maneras de reaccionar, socializar y expresarse, individual y grupalmente, entre niñas y niños, y ello es un patrón que se extiende a todo el país y demanda la participación interdisciplinaria de especialistas que enriquezcan y multipliquen el aporte de Regla Bonora.

Esta especialista y realizadora de la TV Cubana se define como: “más que una jefa del grupo de infantiles y más que una realizadora de programas para niños, yo soy una amante de la comunicación en sentido general, y en sentido particular de la primera infancia, a la que me une la pasión y el compromiso”.

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