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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

“La radio para mí es el lugar donde he podido ser yo mismo”

Asegura Pedro González Bernal, periodista vinculado a Radio 26 y Radio Jaruco

Pedro González Bernal lleva 42 años creando imagen a través del sonido. Graduado de Periodismo y titulado como músico de la Escuela Nacional de Arte fue a realizar una entrevista para la prensa escrita en Radio 26 y allí se quedó. Confiesa que era su primera vez en una emisora, quedó fascinado, se vinculó tanto con el medio que terminó escribiendo programas hasta el día de hoy.

Radio 26, en Matanzas, y Radio Jaruco, en Mayabeque, tienen el orgullo de contar con este realizador integral, más conocido por todos como Pelly, quien nos cuenta cómo fue asumiendo diferentes retos y transitando el camino que lo llevó a la versatilidad en la radio.

“En Radio 26 bebí de las experiencias y conocimientos de mis colegas. Allí aprendí el lenguaje y la técnica radial. Y la versatilidad vino por mis deseos de conocer siempre más y de la necesidad del trabajo mismo. Aprendí a grabar, a editar, a dirigir actores; conocí cómo se saca una emisora al aire. He trabajado para revistas, programas históricos, cuentos, teatros y, por supuesto, programas humorísticos”.

En la emisora matancera escribió los humorísticos Cosas de Tomasa y Tomasito; creó Gracias por su risita, y actualmente escribe Esta casa es mía. Todos estos espacios son interpretados por el Grupo Dramático de la emisora. “En Radio Jaruco he escrito humorísticos, históricos, musicales, comedias y programas de participación”, comenta Pelly.

Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer

Mercedes Díaz Hernández es una profesora de piano, graduada de Literatura Hispanoamericana, excelente haciendo parodias y creando chistes cortos. Mercy, además de la esposa de Pelly, es el binomio perfecto para la creación radial. “Mercedes representa un extraordinario estímulo a la hora de crear. A ella solo había que descubrirla. Y la descubrí yo. O digo mejor: nos descubrimos los dos. Comenzamos a trabajar juntos en Radio Jaruco, en 1988, en el programa Humorísimo. Ella me enseñó a ser metódico y analítico”, afirma Pelly.

Cuenta esta pareja que trabajar juntos tiene sus matices y encantos.  “Una idea madurada entre dos debe resultar atractiva, excelente. Ponernos de acuerdo es lo difícil. Es una especie de desafío o duelo intelectual entre dos artistas que tienen sus puntos de vista, que, además, se aman. Las imágenes van y vienen. Confrontamos soluciones a este o aquel conflicto, sin imposiciones. Y generalmente nos ponemos de acuerdo, porque cuando no llegamos a una aprobación mutua, dejamos esa idea o imagen y buscamos otra afín. No sacrificamos el amor por nada”, cuenta Pelly.

Humorísimo, el programa refrescante del domingo

En 1988 llegaron Pelly y Mercy a Radio Jaruco con un proyecto de programa para ser reír, algo sin antecedentes en esa emisora local que, además, no cuenta con una nómina de artistas. De cómo es entonces que logran ubicar el programa Humorísimo en el gusto de la población y de la crítica nos cuenta Pelly:

Humorísimo fue una idea de Mercedes. En 1988, en Radio Jaruco me pidieron que realizara un programa juvenil. No acepté porque no era mi línea de trabajo. Ella me dijo que hiciera lo que mejor yo sabía hacer, o sea, algo humorístico. Mercedes sugirió la génesis de Humorísimo, y juntos diseñamos el programa. Precisamente, esbozamos el esquema teniendo en cuenta que no había un cuadro dramático, pero sí locutores. Y Mercedes los convirtió en actores. No eran actores actuando, sino locutores actuando. Estos, más algunos muchachos y muchachas que incorporamos al elenco, resultaron claves en todos los logros del programa. Ellos fueron y siguen siendo los genuinos protagonistas de que Humorísimo esté en el lugar que ocupa en la programación de Radio Jaruco.

“Y logramos calar en el gusto de la población porque nosotros le ofrecimos exactamente lo que ellos querían oír. Chistes divertidos, volcados en críticas sin ningún tipo de tapujos ni disimulos. Era un programa muy controvertido para la época, donde se criticaban las cosas mal hechas, se reprochaba a las personas que socialmente no se comportaban bien, se reprendía a centros y administraciones que trabajaban mal. Hasta el funcionario corrupto pasó por nuestro tamiz. Era la primera vez que un programa ofrecía críticas de esa manera. Los oyentes escribían o llamaban por teléfono a la emisora para denunciar ciertos desmanes. Hasta iban a la emisora a lo mismo. Y aún hoy se mantiene con el mismo corte”.

Durante varios meses, Mercy se encargó de escribir y dirigir el programa logrando, al juicio de Pelly, emisiones brillantes. Creó personajes nuevos, que aún se mantienen y le dio una tónica vertiginosa al espacio.

Y ante tanta entrega llegan los reconocimientos. Son varios los premios que acumulan, pero los que atesoran con mayor placer son los del Festival Nacional de la Radio de 1989: “mis dos programas, Humorísimo, de Radio Jaruco, y Gracias por su risita, de Radio 26, obtuvieron el primer y segundo lugar, respectivamente, en programas humorísticos. Era la primera vez que esto ocurría en la radio. Y hasta el presente no ha vuelto a suceder. Otro lauro fue el Gran Premio de Humorísimo en el Festival de la Radio Provincial de La Habana, en 1990. En aquellos años el Gran Premio se escogía entre todos los mejores programas de todas las categorías, por lo que la connotación fue enorme. Humorísimo obtuvo el año pasado el Primer Premio en el Festival Nacional de la Radio”.

La gente del cuarto piso

Llegar a Hersey, un batey de antaño devenido comunidad, perteneciente al municipio Santa Cruz del Norte, provincia Mayabeque, y preguntar por Pelly y Mercy es que te ubiquen en programas de radio, pero también en La gente del cuarto piso, proyecto comunitario con el que han logrado rescatar tradiciones culturales. Explica Pelly que componen el proyecto periodistas, escritores, artesanos, locutores, actores, actrices, bailarinas, maestras y hasta un especialista en computación, quienes vuelcan esas profesiones en la escena logrando un producto artístico de indiscutible calidad y buen gusto.

Como buenos promotores culturales, cuando se mudaron para la zona de los edificios del batey hace 10 años, comenzaron a dar actividades en su apartamento –en el cuarto piso– para celebrar cumpleaños de vecinos, bodas, promociones escolares y laborales, etc. “El esparcimiento trascendió el edificio y los vecinos colindantes, pidieron que bajáramos del cuarto piso hacia un garaje de la zona. Así lo hicimos y el garaje de la gente del cuarto piso se convirtió en el foco principal de la cultura en el batey. Pero resultó pequeño. Entonces nos pidieron tomar por asalto el teatro de la comunidad”, cuenta Pelly.

La experiencia resultó un gran éxito teatral hasta que la edificación permitió su uso, y sin darse por vencidos han vuelto a las actividades en el patio, portal o azotea de algún vecino, con puestas en escenas que su público agradece, porque son los verdaderos protagonistas del éxito.

“A Mercedes y a mí nos gusta el humor de golpe y porrazo”. Así expresó Pelly para confesarme que, además de ser realizadores radiales y promotores culturales innatos, han logrado escribir y publicar libros. “Esos sencillos y sanos gags que utilizó Chaplin en sus películas son sencillamente geniales. De hecho, la mayoría de nuestros libros publicados, tienen cierto corte humorístico. Hicimos un primer libro de cuentos, El laberinto de los sueños. Mercedes se encargó de las narraciones cortas y tuvo un éxito total.

“Nuestro último libro publicado es una novela humorística que se llama La Granjeringada, muy acogida en su momento en la Feria del Libro. Yo tengo una máxima francesa, que incluso la tengo en mi perfil de Facebook, que reza: «Es mejor reír antes de ser felices, no sea cosa que muramos sin haber reído». Así de sencillo”.

Y así de sencillo es este hombre que siente la radio como suya y sigue apostando por el humor porque, según dice: “el humor, en cualquiera de sus variantes, llega mucho más lejos, profundiza más en la gente. La vida es complicada y a las personas les gusta reírse. Y a nosotros nos place muchísimo que la gente se ría. Y si es de algo que hemos creado, mejor. Y si suena a inmodestia, ¡qué viva la inmodestia! La risa es una inyección de optimismo”.

                                                         El escritor radial y autor Pedro González Bernal.
                                                                                                              Pelly y Mercy.

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