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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

La vida de los cubanos en imágenes sonoras

El espacio La novela cubana, de Radio Progreso, cumple 56 años legitimando la realidad popular
Radio Progreso

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Ya lo dijo Reynaldo González, desde el título de su libro: Llorar es un placer, cuando de radionovelas cubanas se trata. Pero más allá de la lágrima y el sobresalto ante los intríngulis de un conflicto casi siempre amoroso, se impone la obra radial que desde sus inicios documentó, desde la ficción propia del género, procesos complejos de la historia de Cuba.

Entre las disímiles aportaciones de la radionovela, que sigue encantando a públicos diversos, se aprecia con bastante regularidad la intención de acompañar la narrativa social cubana en diferentes etapas de la Revolución, además de adaptar a la contemporaneidad obras del teatro universal y nacional, a partir de imprimirles para la radio nuevos códigos estéticos.
No obstante agradecer y deleitarse continuamente con propuestas radiofónicas que beben de la literatura, los radioyentes se sienten particularmente identificados con aquellas novelas radiales que ahonda en hechos, mitos, tradiciones, transformaciones, anhelos e insatisfacciones que signan la cotidianidad de los cubanos.

Sobre los antecedentes del género radiofónico, la investigadora Mayra Cué apunta el inicio de las adaptaciones episódicas de novelas literarias en las radioemisoras cubanas desde 1937.

“Ya en los años cuarenta, los espacios regulares de aventuras y radionovelas sentimentales colman las cadenas nacionales líderes de la audiencia nacional -CMQ Radio y RHC, Cadena Azul–; otras de similar cobertura como Radio Progreso, Unión Radio y Cadena Oriental de Radio y hasta plantas provinciales o locales de la capital u de otras provincias”, señala.

Subraya la reconocida estudiosa de los medios cubanos que durante el devenir de Radio Progreso, las radionovelas “han ocupado un espacio relevante en esta emisora. Durante los años cincuenta, ni siquiera el impacto avasallador del sistema televisivo habanero, pudo anular su auge”, remarca.

Al referirse a los inicios del espacio La novela cubana en la Onda de la Alegría, Cué menciona que en junio de 1958, el radialista Díaz de la Nuez estrena “Entre dos sangres”, transmitida entonces a partir de las 11:25 a.m.

Este 2016, este espacio celebra sus 56 años al aire, con propuestas muy atractivas para la familia. En este momento se radia “Con el verde de la esperanza”, escrita por la pinareña Dayana Herrera y se basa en la Serie de Oro del Béisbol cubano, en la cual resultó ganador el equipo de Pinar del Río.

La escritora vincula la trama a la vida de algunos de los peloteros que intervinieron en el certamen, ficciona sus vidas y de manera muy ingeniosa acerca a los amantes del deporte nacional cubano a algunos de sus ídolos actuales.

Para el director Jorge Luis Sopo, colocar una obra en el horario de La novela cubana constituye “un reto tremendo, porque por ahí han pasado todos los grandes actores y actrices radiales cubanos”, comentó al programa Mediodía en TV.

“Este producto tiene la responsabilidad de poner en antena la realidad del momento cuando sale al aire. “Con el verde de la esperanza” enfrenta el gran desafío de mantener el rating que tuvo “Lejanía”, su antecesora, novela que ahondó mucho en la realidad cubana y contó con excelentes índices de aceptación”, destacó.

Actualmente La novela cubana recibe la asesoría de Georgina Granda y su conductor ya por varios años es Marlon Alarcón Santana. El espacio se transmite a las 2 y 20 de la tarde, después de La Novela de las dos, históricamente con mayores índices de radioaudiencia entre los espacios dramatizados de la emisora.

Según una encuesta que indagó, entre el 12 de septiembre al 30 de octubre del 2015, en el gusto de los seguidores del sitio web de Radio Progreso, la audiencia de los dramatizados (radionovelas, teatros, seriados) asciende a un 26, 6 porciento. Estos solo son superados por los musicales, con una preferencia del 36, 7 porciento.

En el artículo ¿La Radionovela, obra de arte?, la guionista, asesora e investigadora radial Orieta Cordeiro, sostiene que “la tira de novelas de Radio Progreso, por poner un ejemplo nacional, año tras año puntea entre los 10 programas más escuchados, y más aceptados por el radioyente a escala nacional”.

Observa la especialista que las estadísticas demuestran el elevado nivel de aceptación de estas propuestas. “El público reclama la radionovela y la prefiere, ahora con más fuerza que nunca”.

A su juicio, tal preferencia guarda estrecha relación con las aportaciones históricas del género a la sociedad cubana. En tal sentido, refiere cómo las obras de Iris Dávila y Dora Alonso, no solo contribuyeron a consolidar la cultura radiofónica cubana, al tratar “muchos males que existían en nuestra sociedad, desde sus “humildes” folletines radiales, con los que denunciaron en no pocas ocasiones las injustas desigualdades de su época.

“Luego del triunfo de la Revolución y la integración de las emisoras en un Sistema Nacional de Radio, que cubre casi todo el país, y pese a los avatares que le han impuesto en medio de la crisis económica, si de algo puede sentirse satisfecha la Radio Cubana es de la calidad de sus radionovelas y los espacios dramatizados, seriados o no”, sostiene Cordeiro.

Para la asesora del espacio La Novela de las dos, “la radionovela en Cuba dejó de ser el medio ideal para vender jabones y, a tono con toda la sociedad y sus discursos, se transformó en función del desarrollo político ideológico y cultural de este pueblo que desde el año 1961 dejó atrás el analfabetismo, ha tenido un desarrollo educacional por todos conocidos y ahora se catapulta a horizontes insospechados con la universalización de la Enseñanza Superior y otros proyectos afines”.

Por otra parte, considera fundamental la creación del Centro de Estudios de la Radio y la Televisión y de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación del Instituto Superior de Arte en la formación del personal artístico y técnico competente para efectuar “los cambios y valoraciones técnicas y estéticas que hoy pueden apreciarse cuando se escucha una radionovela”.

Tal como afirma Cordeiro, “después del triunfo revolucionario, con el profesionalismo, el desarrollo cultural e intelectual y la capacidad creadora de sus realizadores (la radionovela) ha alcanzado la calidad estética y los parámetros requeridos que la han elevado a obra artística, descodificada y agradecida por millones de cubanos y cubanas que, desde luego, se desarrollan espiritual, cultural e ideológicamente con el producto que les ofrecemos”.

Referencias:
Orieta Cordeiro: “¿La Radionovela, obra de arte?”, artículo disponible online en: http://archivo.cubarte.cult.cu/periodico/print/articulo/5947.html
Mayra Cue: “Remembranzas de Radio Progreso. II parte”, artículo disponible online en: http://www.cubarte.cult.cu/es/articulo/remembranzas-de-radio-progreso-ii-parte/38029

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