envivo

Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Leonor Cabal y su amor a primera vista

Entrevista a Leonor Cabal, Artista de mérito del ICRT, quien este febrero de 2022 festejó sus 71 años
Leonor Cabal

Leonor Cabal y Rodolfito Valdés Sigler, grupo 7 SINTAE, años 60. Cortesía de la entrevistada.

El inicio artístico de Leonor Cabal se produce a los ocho años de edad, una semana después que su mamá la llevara a la compañía infantil del artista Eduardo Muñoz (El Sevillanito) por ser una niña muy tímida. Su debut fue en la matiné dominical de Arte y Cinema La Rampa cantando Fumando espero, en marzo de 1959.   

¿Qué otras memorias pudiera comentar sobre los inicios de su carrera artística?

Todavía recuerdo el temblor de mis piernas. No se me curó la timidez, pero desde entonces soy artista y a partir de ahí mi vida se convirtió en una vorágine que se dividía entre clases de primaria, clases de baile, ensayos, presentaciones en sociedades, teatros, hospitales y programas estelares de la tele, como Gavy, Fofó y Miliki, El circo en TV, El casino de la alegría, entre otros.

La compañía tenía mucha demanda y hasta tuvimos una larga campaña publicitaria anunciando el refresco Jupiña, aunque también anunciamos otros productos de la época. Fue en el El circo en TV, donde actué por primera vez anunciando las Muñecas Lilí con la prestigiosa locutora Freya García. En esa etapa integré también el coro infantil de Larry Godoy.

Sin pausa —y no recuerdo el cómo, el por qué y el momento exacto en que dejé de estar con El Sevillanito— pasé a formar parte del Ballet Infantil de la televisión cubana, bajo la dirección de Irayda Malberti. Esa fue otra vorágine dividida entre primaria, secundaria, ballet, danza moderna, y todos los programas infantiles de la tv, tales como Amigo y sus amiguitos, La Carreta, Variedades Infantiles, entre otros.

Pero el primerito de ellos fue El mundo de los niños, primer programa infantil producido por nuestra televisión después del 59, con Erdwin Fernández, Carmen Solar y Gina Cabrera, y en el cual volví a actuar, esta vez con el personaje fijo de Malula y otros muchos personajes interpretados en el teleteatro infantil de los sábados.

A la par, y con unos 13 o 14 años, integré el Grupo 7 del Sintae (Sindicato de trabajadores de Artes y Espectáculos), bajo la dirección de Ignacio Valdés Sigler, con el cual todos los domingos hacíamos funciones infantiles en los Círculos Sociales Obreros.

Aún inmersa en toda esta actividad fue que llegué a la radio dramatizada y se produjo el flechazo: amor a primera vista. Esa magia de la radio, eso de tener que imaginarlo todo; eso de hacer varios personajes diarios y valerse para ello solo de la voz, fue algo que me atrapó para siempre. ¿Qué locura, no?”


Leonor Cabal, prestigiosa actriz de radio. Foto: Cortesía de la entrevistada.

¿Cómo y cuándo llega Leonor Cabal a la radio?

Juan Manuel Pons, funcionario de Radio Rebelde, un hombre con tremenda sensibilidad artística, fue quien se empeñó en que yo actuara en los dramatizados infantiles de la emisora.

Tenía mucha facilidad para hacer voces y personajes infantiles, cosa que había demostrado cantando canciones que él componía e interpretábamos en un coro que musicalmente dirigía Gerardo Timor. Ese coro, del cual fui solista, interpretó el disco grabado en la EGREM, Los niños, el cuento y sus canciones, que encabezó Gina Cabrera.

Enseguida me pusieron a protagonizar. Aquello fue traumático para mí porque fue un desastre. Yo no estaba a punto aún, para un protagónico. Lloré mucho cuando me escuché al aire. Para entonces no había cumplido todavía los 15 años, pero Pons no perdió la fe en mí y continuaron dándome trabajo, no solo en los programas infantiles, sino en novelas y otros dramatizados seriados y no seriados.

Debo confesar que encontrar mi voz central para salirme de hacer solo voces infantiles, fue una tarea sumamente ardua y lo logré cuando obtuve mi primer personaje importante, Jemima, en la novela Por siempre Ámbar, que se transmitía por Radio Liberación. Este personaje empezó como niña, pero más adelante y en un mismo capítulo y en apenas dos transiciones musicales pasaba de niña a adolescente y de adolescente a joven. Fue todo un reto en el que logré sacar mi voz central que es casi la misma que tengo ahora, tantos años después”.

Actriz y locutora

Leonor confirma haber incursionado en innumerables espacios radiales: teatros, novelas y programas musicales en diferentes emisoras como Radio Rebelde, Radio Liberación, Radio Ciudad de La Habana, Radio Progreso y Radio Van Van, creada con motivo de la zafra del 70. Con excepción de los años de labor en México y República Dominicana, trabajó en todos los programas dramatizados de la emisora de la familia cubana, Radio Progreso.

La dirección ha sido decisiva en la carrera artística de Leonor, por eso da crédito a quienes hicieron de ella una gran actriz: “Ha sido con Caridad Martínez la directora con quien más he trabajado, sin desdorar todo lo que actué y aprendí con directores de la talla de Julio Lot, Manuel Estanillo, Carmen Solar, Abelardo Rodríguez y Gilberto Enríquez, que fueron mis maestros, junto a grandes actrices y actores fundadores de nuestros medios y a quienes siempre les agradeceré todo lo aprendido”.

Con esa voz, que aún enamora, también ejerció como locutora en los espacios de Radio Progreso Radiorama, Por nuestros campos y ciudades, Dial RP, Selecciones musicales y Aquí Estamos. Su comunicación veraz y efectiva con los oyentes la llevó a ganar el premio Girasol Opina de la Popularidad por locución en radio y su experiencia la hizo conducir TRRP en el canal Telerebelde de la tv cubana.


En su personaje Malula en El mundo de los niños, CMQ. Cortesía de la entrevista

¿Podemos decir entonces que su carrera la ha desempeñado mayoritariamente en la radio?

Incluso, durante mi estancia de nueve años en Poza Rica, Veracruz, México, trabajé como locutora en la emisora Imagen Digital, que pasó a formar parte de la cadena MVS, y en la cual conduje varios programas musicales y luego fui co-conductora del informativo MVS Poza Rica, además de productora y creativa de publicidad. A la vez, fui editora y correctora de estilo en Noreste, diario regional independiente, pero sin abandonar mi labor en la radio.

No obstante, hubo respiros durante mi trayectoria radial. Una pausa la tomé en 1971 cuando nació mi hija y me acogí a licencia de maternidad durante un año. Ya para entonces integraba la nómina de Radio Progreso. Y la otra pausa fue durante mi estancia de cinco años en República Dominicana, que aunque le puse voz a comerciales para radio y TV, el grueso de mi labor fue primero como voz institucional del canal Aster TV, y después como guionista en el programa de investigación periodística Nuria, de la productora Provideo y que se transmitía por el canal Color Visión.

Ya en el 2010 me reincorporé a Radio Arte y Radio Progreso en nuestro caimán hasta finales del 2019 cuando mi salud protestó y me obligó a jubilarme.

Leonor Cabal en la entrega del Caricato por Santos Remedios con el autor de la obra, el radialista Ángel Luis Martínez. Cortesía de la entrevistada.

¿Qué representa Radio Progreso para usted?

Progreso es mi familia, mi hogar. Son los personajes y programas realizados en esta emisora los que me llevaron a ganar disímiles premios de actuación y locución. En Progreso entré adolescente y salí jubilada, así que fue toda una vida en sus estudios, donde aprendí, viví, lloré y reí.

¿Qué siente Leonor Cabal cuándo se escucha actuando?

Durante toda mi vida artística, ya sea en radio, tv, en vivo o grabado, bailando, cantando, actuando, locuteando o doblando, nunca he podido hacerlo sin ponerme nerviosa, al punto de que me tiemble ligeramente un cachete, aunque nadie se dé cuenta. Algo así es cuando me escucho, porque además me enojo. Por tanto, detesto escucharme; siempre me encuentro defectos y soy por desgracia perfeccionista y equivocarme me vuelve loca.

La profesionalidad de esta gran actriz, que este 22 de febrero celebró sus 71 años, está avalada por la lista de premios recibidos a lo largo de su carrera otorgados por las Artes Escénicas de la Uneac, el Icrt y el Mincult.

Antes que existieran los Caricatos recuerda los reconocimientos obtenidos por los dramatizados radiales El talismán, Tieta de Agreste, El extraño caso del niño que se oxidaba, Muchachos del sur, Sierra Brava, Los Artamonov, Nacho Montero y Paredes de Cristal.

De igual manera a los Caricatos fue nominada por los también dramatizados para la radio El último bolero, Beatriz en una caja, Tula, cansada de amor, Los hijos de Pandora, Los días de la tierra y Crónica Social, siendo premiada por Santos Remedios, Después de las sombras, Tarecos para Irina y Un nombre para Gabriela.  

Asimismo, por su exitoso desempeño en la radio recibió reconocimientos como la Distinción Por la Cultura Nacional, Artista de Mérito del Icrt, Micrófono de la Radio, Premio ACTUAR por la Obra de la Vida, la Medalla Raúl Gómez García y de Combatiente Internacionalista, la Distinción Majadahonda, el Sello como Fundadora del ICRT, Sellos XC aniversario de la Radio y XC aniversario de Radio Progreso, entre otros.

Leonor Cabal con el Micrófono de la Radio. Cortesía de la entrevistada.

Cabal nos contó de su aprecio por igual a cada galardón, pero asegura sentirse orgullosa y valorar entrañablemente el Micrófono de la Radio y el Girasol Opina de la Popularidad.

Leonor vive orgullosa de la familia de artistas que le rodea y que, indiscutiblemente, ha incidido en su formación: su hermano Carlos Cabal actor que ostenta el Micrófono de la Radio y su hija Indira Yanes Cabal, graduada en la Famca (Facultad de las Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual) en la especialidad de Dirección, que ya demostró sus dotes como co-directora de la Sombrilla Amarilla. Recuerda también a sus padres de quien heredó la vena artística, los cuales cantaban a dúo maravillosamente bien.

A los 71 años, Cabal deja dos pautas que son parte del ABC para todo actor: “Una, saber escuchar; otra, ser ético”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

7 + 7 =

| Newsphere por AF themes.