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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

“Me gusta ser una persona”

Confiesa la destaca actriz brasileña Sonia Braga

Para ella, la memoria es una condición humana indispensable. Vive intensamente cada personaje, penetra en sus sentimientos y en su alma. No puede avanzar en un relato si desconoce la historia profunda de quién es y cómo será cuando avance la trama.

Estas son las primeras confesiones que le escucho a la primera actriz Sonia Braga (Paraná, Brasil, 1950), una mujer hermosa, comunicativa. Disfruta hablar de vivencias y proyectos. La cadencia de su voz remite al ritmo de muchas canciones brasileñas.

“Cumplo un sueño viejísimo, el de viajar a La Habana, y estar en Cuba junto a su maravilloso pueblo”.
Ha sido galardonada en varios festivales internacionales. Según reconoce, disfruta especialmente el cariño de las personas. “Aquí me recuerdan por la película Doña flor y sus dos maridos. Les agradezco mucho”.
Al hablar irradia simpatía, dice sentirse “muy a gusto entre ustedes”. Asiente cuando le pregunto sobre la popularidad alcanzada en la televisión de su país.

“En ese medio que tanto respeto logré una de las audiencias mayores en 1975, un promedio de 25 millones de espectadores. Fue con la telenovela Gabriela, inspirada en una obra del destacado escritor Jorge Amado. Tuve el honor de llevar varias de sus heroínas a las pantallas chica y grande.

“Vengo del pasado de la televisión en Brasil. Entonces nos divertíamos mucho, ahora todo es más sofisticado. También las series seducen a guionistas, directores y al equipo de realización. Suelen presentarse varias temporadas que nos mantienen en pantalla durante algún tiempo; por eso los televidentes se identifican con los personajes buenos, inteligentes, bondadosos. Pero lo nuestro continúan siendo las telenovelas, un género que hace llorar, reír, y en el que triunfan los buenos después de pasar malos rato. Algunas tramas son interesantes, se refieren a preocupaciones de la gente común; expresan conflictos universales, por eso siguen en la preferencia popular”.

Hace una pausa breve, y agrega:
“Acepto el personaje que tiene metas, algo que decir. No me gusta ser una actriz, me gusta ser una persona”.

En 2000 participó en programas y series norteamericanas, entre ellas, La ley y el orden, CSI Miami. Tras una larga ausencia de la TV en su país, formó parte del elenco de las telenovelas La fuerza del deseo y Páginas de la vida.

En 2016 regresó a la pantalla cinematográfica de Brasil,  desde Nueva York donde reside para interpretar a Doña Clara, en el filme Aquarius, del director Kleber Mendonca Filho.

“Es una mujer de 65 años, viuda, madre de tres hijos, crítica musical jubilada, sobreviviente de un cáncer de mama en la juventud.  Lucha contra el intento de desalojo orquestado por una compañía, la cual representa el poder empresarial financiero y político. En la difícil batalla que acomete revisa su pasado; en dicho proceso afloran angustias, tensiones, alegrías, sorpresas”.

“Doña Clara mantiene un fuerte romance con la música,  elemento esencial en el relato. Esto me fascina, pues en el espacio sonoro común, escuchamos a Roberto Carlos, María Bethania, Caetano Veloso, y Queen.

“Con Doña Clara defiendo un símbolo de resistencia, y el espíritu de nuestro país. Es el mejor guion que he interpretado. Para Kleber, el director, la realidad política de Brasil estableció puntos de contacto entre el personaje y Dilma Rousseff. Ambas sobrevivieron a un cáncer, tienen una historia personal de compromiso social, luchan contra poderosos que las desalojan del lugar ganado por sí mismas.

“Pude establecer un diálogo con mi gente de Brasil. Nunca antes tuve esa plataforma. La película destaca valores éticos y estéticos, la identidad nacional, combate el conformismo. El gobierno de Michel Temer impidió presentarla como candidata al Oscar en representación de Brasil”.

Pero la justicia se impuso, el filme ha merecido, entre otros reconocimientos, el Premio Fénix (México), al mejor director y mejor actriz protagonista; Argentina entregó el de la Asociación de Cronistas Cinematográficos en el 31 Festival de Mar del Plata; en Cuba, Sonia Braga recibió el Coral de Actuación Femenina, y Aquarius, el Premio SIGNIS (Asociación Católica Mundial para la Comunicación), de FIPRESCI (Federación Internacional de Críticos de Cine); los colaterales, Premio Roque Dalton de Radio Habana Cuba, y Premio Don Quijote, de la Federación Internacional de Cineclubes.

Sonia Braga añora participar en producciones latinoamericanas, especialmente en Cuba. “Ese es otro sueño y nunca lo abandonaré”.

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