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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Nilda Rodríguez y la novela policiaca

Reseña de una conversación con la destacada escritora y guionista de radio, televisión y cine

Resulta muy sorprendente escuchar a Nilda Rodríguez diciendo que siempre le gustó escribir, pero nunca se interesó por la novela policíaca, pues a lo largo de su trayectoria como escritora y guionista de radio, televisión y cine ha destacado por sus aportes a los espacios de ficción sobre temas policiacos.

En un diálogo muy cordial nos comentó en exclusiva para En Vivo que desde niña le agradaba escribir. A los nueve años ganó un concurso de literatura sobre el Valle de Yumurí, donde narraba lo que le contaron sus compañeros de aula que fueron a una excursión a la que ella no pudo asistir. Ella recreó en su texto las vivencias de esos muchachos.

Cuando acabó la escuela primaria, estudió secretariado, que era lo que podían hacer las jóvenes de clase media, para después incorporarse a trabajar como secretaria en alguna empresa. Su padre era trabajador de la Compañía Cubana de Electricidad y había una política que los familiares, en algún momento, podían trabajar también allí.

Pero triunfa la Revolución y cambia la vida. Ella comienza a participar en todas las actividades. Pasa trabajar en las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI) y, posteriormente, en el Partido Unido de la Revolución Socialista (PURSC), en la comisión de propaganda para la televisión.

Intentó estudiar periodismo, pero no pudo seguir. En 1965 aparece en el entonces Instituto Cubano de Radiodifusión (ICR) un curso para formar directores de televisión y fue seleccionada para matricularlo. Lo pasó satisfactoriamente, pero no era eso lo que le gustaba; ella quería ser escritora.

Se desempeñó como asistente de dirección y conoció todas las especialidades de la TV. Comenzó a hacer programas de carácter informativo. En 1969, surge Sector 40 y comienza a cumplir sus sueños de escribir. Pasa al Ministerio del Interior (Minint) y escribe el programa, también redacta los guiones de Móvil 8. Eran programas semanales que se hacían en vivo, con el apoyo del ICR.

Nos confiesa que nunca fue lectora de novelas policiacas; sus libretos eran producto de vivencias personales o hechos reales que conocía mediante oficiales del Minint, solo cambiaban nombres y lugares.

Recuerda con mucho cariño la historia de Tony Santiago, que salió al aire con el título Por si no vuelvo, basado en una carta que este le dejó a la familia. Esta puesta en pantalla fue dirigida por Jesús (Chucho) Cabrera y protagonizada por Salvador Wood.

Nilda sale de la televisión y va a trabajar a la Editora Política como editora. Allí estuvo hasta 1978, cuando la buscan para escribir, junto a Abelardo Vidal, el serial En silencio ha tenido que ser, idea del general Fabián Escalante.

A los guionistas les dicen que hay muy poco tiempo para escribir. Se concentran en el guion, mientras Chucho Cabrera busca a los actores. “Fue un elenco de lujo”, nos dice. Y viajaron hasta Jamaica a filmar la presentación de la serie y escenas de la segunda parte, que aún no estaba escrita. Después vino Julito el pescador, policiaco que también atrapó al televidente.

Por momentos, Nilda se queda callada y después nos dice emocionada que estas series “han sido el resumen de todas mis aspiraciones como escritora”.

También escribió Para empezar a vivir, con Miriam Mier y dirigida por Loly Buján. De su autoría son muchos de los guiones de las series Día y Noche y Su  Propia Guerra, con el personaje inolvidable del Tabo, interpretado genialmente por Albertico Pujol.

Sobre esta última puesta nos cuenta que ella vivía en Víbora Park y era la época de los camellos (tipos de ómnibus utilizados en La Habana) y en ellos escribió muchos capítulos de la serie. Estos camellos le sugirieron algunos personajes. Esta serie la dirigieron Abel Ponce y Germán Navarro.

Recuerda con mucho cariño a Jorge Villazón, que trabajó sobre todo en Día y Noche y “fue un excelente amigo y compañero”, apunta. Guarda gratos recuerdos de todas las series en las que ha puesto sus manos y su intelecto, nos dice que “estos guiones son como mis hijos más queridos”.

En el 2003, por ideas del general Abelardo Colomé Ibarra, surge Tras la Huella, aquí también trabaja Nilda con Oscar Gómez, Chucho Cabrera y Gerardo Fernández, siempre bajo la asesoría del Minint. Destaca que le gusta la propuesta “porque los temas son muy actuales”. Aunque a veces se le hacen difíciles de escribir, sobre todo cuando se trata de delitos económicos, “hay mucho que trabajar para que todo tenga coherencia”.

Explica que lleva años esperando escribir algo semejante a En silencio… Hubo un  programa que se tituló El pueblo pregunta, conducido por Mirta Rodríguez Calderón, pero solo se hicieron 12 programas.

Nilda Rodríguez, por modestia, casi no menciona los premios que ha merecido. Valga destacar que el primer premio Caracol que se otorgó en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba fue para En Silencio ha tenido que ser. Además, esta escritora recibió mención en el Concurso Caracol por el serial Para empezar a vivir, así como el premio en el Festival de la Radio por los programas Por el mismo camino, así como Yo y el otro.

Tiene condecoraciones por 10 y 15 años del Ministerio del Interior, la Orden Servicios Distinguidos del Minint y, a propuesta del propio Ministerio del Interior al Consejo de Estado, le fue concedida la Orden “Olo Pantoja”.

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