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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Nuestros fundadores: Concepción Papa Díaz

Recuento del periplo de una destacada actriz de la radio y la TV cubanas
Conchita Brando

Conchita Brando

Desde su infancia, Conchita Brando (La Habana, 19 de enero de 1924) actuaba, cantaba y bailaba en las comedias y operetas representadas en la Sociedad italiana a la que pertenecía su familia; desde entonces, se debatió entre la música y la actuación. Allí la captan para el Conservatorio Amadeo Roldán.

Se graduó en 1943 de Secretariado Comercial y como profesora de inglés1, pero antes laboró en la norteamericana Cayuga Construction Co., cuya misión era construir el aeropuerto de San Antonio de los Baños.

Pero, finalmente, el arte se impuso. Por dos años, su hermana y ella aprendieron, de manera gratuita, ballet y música con los profesores italianos Anna Marianni y Niro Verochinia, en la Academia Farelly Bovi2. Luego, cursó tres años en la Escuela Municipal de Arte dramático de La Habana.

En 1945, mientras estudiaba el bachillerato, fue contratada en el coro de CMQ Radio en Monte y Prado, dirigido por Antonio Palacios, con el que canta y dice diálogos en los programas a cargo de este insigne español.

Así logra las 90 interpretaciones en canto o actuación que demanda la Asociación de artistas para ejercer como profesional. Desde entonces, se vuelca al Teatro principal de la Comedia, El Patronato del teatro, el Teatro Nacional y los grupos Nuestro tiempo y Farseros.

Entre 1947 y 1948, integra la Compañía de zarzuelas y operetas de Miguel de Grande. Participa en el estreno de “Mujeres”, de Ernesto Lecuona, en el Teatro Auditórium, compartiendo con cantantes como: María de los Ángeles Santana, Soraida Beato y Zoraida Marrero.

En 1948, se inaugura el cine-teatro Warner3, regenteado por la filial de Estudios Warner Brothers en La Habana, para exhibir películas, representar obras y ofrecer espectáculos. Conchita estuvo entre los integrantes de su show inaugural.

Abandona el bachillerato y en 1950, retorna a la Compañía de Grandy, como tiple cómica en operetas escenificadas durante un mes en Venezuela y Puerto Rico, con obras como “Maravilla” –junto a la española Pepita Embil–. Después, con la agrupación de Mario Redondo recorrió Centroamérica.

Ese mismo año, devino secretaria del gerente de la filial habanera de Warner Brothers y debuta en Show Cristal del Canal 6 (CMQ TV), donde Antonio Palacios la reclama para las zarzuelas y operetas de El gran teatro lírico Esso.4

Le siguieron: La Revista del domingo,5 dirigida por Mario Martínez Casado y el show inaugural del Teatro América, donde se exhibió el filme norteño “Gilda”. En paralelo, asumió roles teatrales de significación en la Compañía de la mexicana Magda Haller y el grupo de la Academia Dramática de Arte. (ADAD).

Cuando ya dominaba la actuación dramática y la canción lírica, la televisión la sorprendió con humor al debutar en La universidad del amor, dirigido por Ramón Irigoyen,6 donde interpretó a una secretaria pizpireta a la que enamoraba el rector -Armando Bianchi-. En esta propuesta ambos animaron, actuaron y cantaron; lo cual ella alternó con el modelaje y la locución en los comerciales televisivos de las sabanas Palacio, patrocinadora de Momentos musicales.

Desde el 31 de julio de 1952, actuó en el Gran teatro azul, en RHC, Cadena Azul y recibió felicitación de la firma Crusellas, por su actuación en Cascabeles Candado, en CMQ Radio. En el Canal 6, al mes siguiente, protagoniza junto a Bianchi, Ellos dos y alguien más.

Desde octubre de ese año, en la misma televisora, se integró por seis meses al elenco de La novela en televisión -escrita y dirigida por Mario Barral López-.7 Actuó en Senderos de amor, la primera de las cinco obras que inauguran el primer espacio del género entre lunes y sábado en Latinoamérica.

Culmina ese año con su participación en Álbum Musical Phillips, cantando junto a Armando Bianchi.
En 1953, sus actuaciones destacadas como actriz secundaria en las obras del Patronato del teatro, le valieron el Premio Talía. En febrero se inaugura el Canal 2 (Telemundo) y actúa en Historias de la calle -junto a Magda Haller- y en la Revista popular, en el rol de vedette, junto a los animadores Lolita Berrio y el mexicano Carlos Amador.

Desde abril siguiente, en CMQ TV recorrió múltiples espacios: Fab por el mundo (Miércoles, 8:30 p.m., donde actúa, canta y anima concursos), Descubra una estrella (Lunes, 9:30 p.m.), El humo del recuerdo (dirigido por Gaspar Arias), La canción cuenta su historia y El correo de la risa (con Adalberto Delgado y Manela Bustamante), en versiones televisivas de piezas estrenadas en el famoso Teatro Alambra, junto a Margarita Balboa y Angelita Castany.

Un contrato de dos años con la jabonera Crusellas, en 1954, la mantuvo en CMQ TV, donde interpreta El chino, con Bianchi y Marta Jiménez Oropesa. Ese año fue electa Secretaria de Cultura de la Sociedad de Artistas y Reina de la radio y de la televisión, en los concursos de los periódicos Mañana y Avances, que la premian con un viaje turístico de un mes por Estados Unidos, España y Francia.

Actuó en “La verbena de la paloma”, en el Teatro Martí, junto a Paco Salas, Otto Sirgo, Zoraida Marrero y Antonio Palacios, en junio de 1955. El 6 de octubre debutó en el show del Cabaret Montmartre, donde permanece seis meses. Retorna a Historias de la calle en el Canal 2.

Entre 1956 y 1957, fue habitual del Gran teatro del sábado y El gran teatro lírico Esso en CMQ TV (Canal 6). Durante esos años canta el jingle del detergente Tide y su rostro aparecía en la campaña mediática del lanzamiento nacional, mientras en el Canal 6 canta en Música y estrellas, En el aire y Recital, espacios dirigidos por Manolo Rifat.

En la televisión pública cubana se consagra a la actuación dramática y humorística. Por ejemplo: intervino en las aventuras: “El hijo del rey sol”, “Rebelión”, “El halcón” y “Corsario negro”; dentro del Teatro ICR participó en la obra “El tábano”. También formó parte del elenco de otros espacios como Buenas tardes, Qué dice aquí (1970-1979), Las familias honorables, dirigidos por Sirio Soto en 1979, y las series En silencio ha tenido que ser y Algo más que soñar.

Llegó a Detrás de la fachada para sustituir a Rosario Carmona en el personaje de Cuca –en pareja con el Manolo realizado por Alfredo Perojo– y se mantuvo hasta 1987, cuando desapareció de la pantalla con el favor de los televidentes. Luego actuó en La corte del faraón.

Su jubilación, en 1987, no le impidió en los años 90 pasados, actuar en las películas cubanas: Gallego, Guantanamera, Los últimos días de la víctima y Sabor latino. También laboró en Radio Progreso y en Radio Arte. Artista de Mérito de la radio y la televisión, Conchita tiene, además, el cariño de nuestro pueblo.

Notas:
1 También domina el portugués y el italiano.
2 Propiedad de Arturo Bovi y Tina Farelly.
3 Ello no impedía a CMQ realizar allí sus espectáculos. Luego se llamó Radiocentro y, finalmente, Yara.
4 Para entonces ya tenía montada 32 operetas y 3 zarzuelas.
5 Patrocinado por la cigarrera Regalías El Cuño.
6 Era un programa de humor contemporáneo, muy distante al bufo, que también insertaba números musicales y se hacía con público.
7 Esta actuación le valdrá que la crítica radial y televisiva la considere la Mejor actriz novel del año, y la revista Chic la incluya entre los valores destacados del video junto a Bianchi y Santiago Ríos.

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