17 de abril de 2024

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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Palabras, palabras, palabras

Las palabras son mucho más que aquello que escuchamos y que la significación que actualizamos en un contexto. Por ello, analizaremos algunas palabras que usamos frecuentemente y no lo hacemos siempre de forma correcta.

Cuando yo era joven, y aseguro que de esto hace ya mucho tiempo,  Minna, una excelente cantante italiana afirmaba que las palabras eran solo palabras. Sin embargo, aunque en la letra de su canción esta afirmación era perfecta, en la realidad no es así.

Las palabras son mucho más que aquello que escuchamos y que la significación que actualizamos en un contexto. Por ello, voy a referirme a algunas palabras que usamos frecuentemente y no lo hacemos siempre de forma correcta.

Analicemos el verbo empoderar que se forma con en y poder y que usado como transitivo y pronominal o sea, empoderarse, tuvo el significado de apoderar, dar poder a otra persona para que la represente en juicio.

Por supuesto, no es así como la usamos hoy y sí en su variante dos, que también es transitivo y puede ser pronominal y significa, hacer poderoso o fuerte a un individuo o grupo social desfavorecido. Esta palabra ya existía y era muy usada en inglés y el español la rescató.

Del verbo empoderar surgen otras formas o derivaciones como el sustantivo empoderamiento y el participio empoderadas, pero es muy importante saber que ninguna de ellas tiene relación con altanería, jactancia u otras palabras de significados negativos. Una mujer empoderada no es una mujer jactanciosa  o altanera, como en ocasiones solemos escuchar o leer.

Otra palabra muy de moda es resiliencia, que proviene del latín resiliens, participio de resilio, o sea, saltar para atrás. Es usada por la sicología, sociología, mecánica, ecología y el derecho. Definamos la palabra en cada uno de estos campos.

En sociología es la capacidad de los grupos sociales para sobreponerse a los resultados adversos. En ecología, la capacidad de las comunidades y ecosistemas de absorber perturbaciones sin alterar sus características o estructura.

En mecánica, la capacidad de un sistema de soportar y recuperarse ante desastres y perturbaciones. En derecho, la capacidad de las personas, de recuperar su estado original de libertad, igualdad, inocencia, etc. después de haber sido sometidas a las acciones de fuerza de un estado.

En sicología, la capacidad de las personas de sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas.

En todos los campos hay un denominador común el sustantivo capacidad y en casi todos el verbo, sobreponerse. Por ello es importante que no usemos resiliencia como sinónimo absoluto de resistencia, porque no lo es en ninguna de sus variantes. Resistir no incluye ni capacidad ni la acción de sobreponerse.

La lengua es un sistema vivo y nos corresponde a nosotros la misión de preservar su salud.

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