envivo

Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Producciones Barral: artistas y productores radiales-televisivos en la cinematografía

Acerca del prolongado intento colectivo de consolidar el cine cubano en el siglo pasado

Mario Barral López1 fue uno de los pilares de la dramaturgia, la publicidad, la radio, la televisión y el cine cubanos hasta los años sesenta del siglo pasado en Cuba.

En los años cincuenta pasados, Barral y Oscar Luis López Fernández, otro grande de la radio y la televisión fundacional cubana2, ambos en el apogeo de su trayectoria radiofónica-televisiva, sorprendieron a todos con Producciones Barral,cuyos objetivos cinematográficos definió claramente Mario Barral:

“(…) crear muchos filmes baratos pero con dignidad, decoro, seriedad, sentido cinematográfico, deseo de triunfo y como fuente de trabajo y divulgación turística y cultural”3. 

Luego apuntaría:

“Llevo escritores como Félix Pita Rodríguez, Francisco Pazos, Castor Vispo, Mercedes Antón. Me atraje a ese inquieto creador de espectáculos radiales que es Oscar Luis López.

“Tengo a mi lado a ese gran teatrista que se llama Rubén Vigón. Cuento con el consejo técnico de ese joven y notable camarógrafo Antonio Ruiz.

“Trabajo con el autor de TV Antonio Losada, que ha hecho veinticinco guiones técnicos en el cine español y tengo  músicos como el maestro Cruz.

“Artistas y directores interesados en nuestro proyecto, en el cual cada uno tendrá una responsabilidad y una labor independiente y colectiva que realizar”4.

La películaDe espaldas5 la culminan los Estudios Nacionales, durante septiembre de 1956, con guion, dirección y producción de Mario Barral López y Oscar Luis López Fernández.

Poco después, los Estudios Conde de New York editaron, reprodujeron y doblaron al inglés su versión original, con la ayuda de muchos de sus intérpretes cubanos6.

Mario aseveró entonces que su novedad sorprendería a algunos:

De espaldas, la rodamos como los italianos, siguiendo su escuela neo realista.

Siguiendo su interés de evitar regionalismos, solo el carnaval habanero podrá indicar que sucede en La Habana. El mensaje quiso ser muy universal y lo fue. Aunque quizás (…) no logró la claridad que el tema exigía. La fotografía fue modesta pero la necesaria. La interpretación discreta y, a momentos,  emocionante.

“Para lograr más dinero en menos tiempo, tuvimos la idea de lanzarla en inglés por artistas cubanos y la realizamos. (…) Más tarde hablaremos en español y la pondremos en La Habana. Se hizo casi sin dinero, trabajando los sábados y domingos, a veces de 8:00 a.m. a 12:00 p.m., y sin decorados.

“Necesitamos una cárcel y nos pasamos un día entero conversando con los presos en El Príncipe. Necesitamos un hospital e hicimos trabajar a enfermos, heridos y hasta a médicos de una sala del hospital universitario y así, toda la película.

“(…) Y porque creo que un individuo no debe centralizar una industria, y por mi condición de ejecutivo de CMQ, he delegado en mis colaboradores toda la labor de Producciones Barral.

“Yo seguiré como guía, como orientador de esta experiencia de rebelión del talento, que ahora coge fuerza”7.

Desde mayo de 1957, Barral reitera nuevamente, junto a Luis Aragón Dulzaides, sus conferencias de dos horas semanales sobre la publicidad en la radio8: dirigidos por Martin Velilla de Solórzano.

Al siguiente mes, el periódico Información lo califica como un valioso autor de obras teatrales de corte moderno que lamentablemente abandonó la pluma dramática que tantos premios podía darle.

En junio de 1958, Producciones Barral filma Con el deseo en los dedos:

“A esta película, tengamos éxito o no, seguirá otra y otra. Porque una sola película no produce película ni capital.

“Serán necesarias por lo menos cuatro o cinco películas para crear la centrífuga y no detenernos ya jamás esta marcha. Tenemos cinco guiones cinematográficos, para filmar sin interrupción.

“El hit no se busca y eso lo sabemos los que trabajamos en radio y televisión, se produce. El derecho de nacer estuvo engavetado seis meses por un productor sin fe; fue puesto en el aire, en contra de mil opiniones, y fue un hit. Otros programas elaborados con tiempo y estudio metodológico y todos los ingredientes del triunfo, han ido al fracaso.

“Sus artistas no son conocidos en el extranjero. Pero son estrellas en Cuba. Y si la película lleva un mensaje estas estrellas de aquí, lo serán mañana del mundo (…)  “Si la Radio y TV han creado ídolos, ¿por qué no ha de crearlos el Cine, que es unmedio mundial. Si la Radio y TV han creado ídolos. ¿Por qué no ha de crearlos el cine, que es un medio mundial”9.

Sobre ella se comentaría más tarde:

“La atrevida película cubana Con el deseo en los dedos se realizó gracias a una cooperativa en la que cada uno de los integrantes principales del ambicioso  proyecto invirtió $ 3 000,  hasta reunir los $30 000 que costó la producción.

“El deseo de todos era que la cinta estableciera en Cuba el lucrativo mercado del cine internacional. Nosotros mismos pintábamos los sets. Nos turnábamos de madrugada, trabajando en la escenografía para que estuviera preparada para la filmación (…)”10.

En mayo de 1958, el Diario de la Marina reportaba que junto a varios productores cinematográficos, Barral reclama la instrumentación de leyes que protejan a la industria cubana del cine.  Al respecto el artista brindaría criterios:

“Nadie concibe que los artistas que gustan en todas partes; que la música que se explota en todos los rincones de la tierra; que el paisaje que asombra en todas las latitudes; que las playas y valles que admiran a pintores y turistas; que la Isla tropical famosa mundialmente por su caña, su tabaco y su ron; no tenga una cinematografía -que sin ser localista- se proyecte universalmente en la seguridad de que será recibida con simpatía y aplausos.

“Porque cada una de esas cualidades ha de ser una credencial lo mismo en La Patagonia que en El Cairo (…) donde se baila mambo, se conoce a Lecuona, se toma ron, se fuman habanos y se endulza el café con nuestra azúcar.

¿Qué ha hecho Cuba para llevar al mundo sus bellezas y la obra de sus compositores y el talento de sus intérpretes?11.

En el esfuerzo continuado de producir cine durante la primera mitad del siglo XX cubano, también fueron relevantes los hombres de la radio y la televisión. Ejemplos:

La serpiente roja (1937), patrocinada por la emisora CMX y Félix O’Shea.

La aventura peligrosa (1937), patrocinada por CMQ Radio y José Antonio Alonso, con los artistas premiados en La corte suprema del arte.

Tam Tam.

En la Productora CUBA MEX, propiedad de Félix B. Caignet, durante los años cincuenta se adaptaron al celuloide sus famosas radionovelas y la de otros autores del patio.

Producciones Barral fue otra huella en el prolongado intento colectivo de consolidar el cine cubano.

La industria cinematográfica nacional con apoyo estatal no surge hasta la siguiente década, cuando se crea el Instituto del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic), primera institución cultural fundada por el gobierno revolucionario, donde desde sus inicios imperó una nueva visión simbólica-creativa y nuevos objetivos sociales.

Notas y referencias:

1  Locutor, actor, publicista, dramaturgo, poeta, escritor, productor y director radial, teatral y televisivo. Autor y director de las primeras telenovelas cubanas – transmitidas en el espacio La novela en televisión, durante 1952– y de Santa Bárbara, primera telenovela latina difundida en Estados Unidos en los años sesenta pasados. Fue importante ejecutivo en numerosas emisoras y televisoras comerciales cubanas.

2  Locutor, actor, escritor, productor y director de radio y televisión.

3  Entrevista en revista Bohemia, 15 de junio de 1958.

4  Ídem.

5  En su estilo productivo la crítica reconoce luego la influencia de los filmes Despedida de soltera y Doce hombres en pugna, realizados en New York con artistas, libretos y técnicos provenientes de la televisión.

6  Elenco: María Brenes, Emilio García Navarro, José de San Antón, Manuel Estanillo, Nelly Méndez, M. Delgado, Daniel Narildo y Armando Martínez.

7 Bohemia, ídem.

8 La publicidad actual: Teoría y práctica.

9  Dirección: Mario Barral. Productor: Oscar Luis López Fernández. Guion técnico, asistente de diálogos, guion y dirección: Antonio Losada. Director de fotografía: Antonio Ruiz. Locaciones principales: Instituto del Vedado y biblioteca, aulas de la Academia de San Alejandro, la casa de viuda de Collado, la sala de esgrima de la Asociación de reporteros, la sede del Ballet Municipal, el Rincón, la finca de Enrique Montaña y las casas de Barral y Oscar Luis. Su guion original fue depositado por esta autora en el archivo de nuestra televisión.

Elenco: Enrique Santisteban Jorge Félix, Minín Bujones, Rolando Barral, Enrique Montaña, Marta Alonso, Francisco Pazos, Baldomero Peláez, Sonia Calero, Lina Brando y otros.

10 Con el deseo en los dedos. La nostalgia del placer. En El Nuevo Herald, 27 de julio del 2000.

11 Bohemia, ídem.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

3 × 3 =

| Newsphere por AF themes.