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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Una experiencia en vivo Al Mediodía

Gran concentración y dinámica profesional requiere cada emisión del programa Al Mediodía
Gran concentración y dinámica profesional requiere cada emisión del programa Al Mediodía

Gran concentración y dinámica profesional requiere cada emisión del programa Al Mediodía

Como muchos conocen existen varias diferencias entre un programa televisivo en vivo y otro grabado y luego editado. El primero demanda gran organización y oficio en las dinámicas televisivas, con el fin de que el televidente reciba en sus pantallas un producto de calidad que tiene la impronta de ser construido al mismo tiempo que lo consumen.

El otro tipo de programa primero se graba mediante una rutina que comprende varias fases, empieza con una toma que los expertos llaman en seco. Después se filman otros segmentos y muchas veces hay que repetir las tomas o escenas más de una vez para que quede perfectamente.

En muchas ocasiones deben corregirse los tiros de cámaras, las luces, retocar la escenografía, el vestuario y el maquillaje, todo ello puede demorar horas; luego viene el proceso de edición con el objetivo de lograr una puesta en escena de buena calidad.

Ambos tipos de emisiones resultan bastante difíciles de realizar. Hoy propongo profundizar en la realización de Al mediodía. Para iniciar cada jornada, de lunes a sábado, la directora Odalis Torres, los asistentes de dirección y los escritores, buscan toda la información necesaria para conformar el programa.

Entre otras acciones, recorren los distintos canales para conocer la programación general y confeccionar el guion, también localizan a los invitados y el grupo musical o cantante que estará en cada emisión.

Alrededor de las 11:00 a.m., llegan los conductores y los invitados al edificio de 23 y M, pasan directo a maquillaje y luego se dirigen al estudio para ponerse de acuerdo sobre los temas de los cuales conversarán ese día.

Antes de que el reloj marque las 12:15 p.m. los técnicos prueban las cámaras y las luces, el sonido, previendo cualquier contratiempo durante la salida al aire.

Tuve la dicha de asistir a un programa donde fue entrevistado al destacado actor Roberto Perdomo, así como promotores y especialistas involucrados en el evento Mayo Teatral (auspiciado por Casa de las Américas y el Ministerio de Cultura).

Valga destacar que uno de los mayores atractivos del programa consiste en la conducción tan profesional de Marino Luzardo (merecedor del Premio de la popularidad Entre tú al mejor presentador de TV, galardón que ganó también Al Mediodía en la categoría de programa promocional).

Luzardo tiene la facultad de captar en breve tiempo los temas que abordarán los invitados y entablar con ellos en el set un diálogo ameno e interesante; mientras que la locutora Amelia Flores anuncia con gracia y agradable presencia la programación de los canales nacionales.

Durante los 45 minutos del programa, Odalis Torres se mantiene muy atenta dirigiendo desde la cabina y abajo en el set la coordinadora Daisy orienta a los invitados la entrada y salida del set. Impone con sus ademanes un silencio sepulcral en el estudio, que solo se rompe con el aplauso de bienvenida ofrecido a cada entrevistado.

Gracias a la labor diaria y sacrificada del colectivo de Al Mediodía, sus seguidores conocen las propuestas televisivas de los canales nacionales y la señal digital Clave para toda la semana, además de enterarse, mediante el anuncio de sus protagonistas, de opciones culturales diversas y de actualidad.

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