envivo

Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Una línea directa contra las drogas

El espacio En línea directa aborda las adicciones desde múltiples ángulos.

En la programación de la TV durante los meses de julio y agosto sobresale un espacio cuya meta fundamental es combatir las adicciones, a través del diálogo con los espectadores y de la argumentación convencida y convincente de los efectos nocivos de las drogas.

En línea directa es el programa que conduce la psicóloga María Esther Ortiz, quien a partir de los comentarios de su experiencia en consulta intenta comunicarse con toda la familia cubana, con énfasis en los adolescentes y jóvenes.

Este sector, especialmente vulnerable ante este flagelo, tiene una participación intencionada en el espacio, en el cual una de sus secciones (Punto de mira) da voz e imagen a adolescentes que se encuentran en rehabilitación y aportan las vivencias e impresiones de su relación con las drogas.

El objetivo del programa de lograr un ambiente familiar, donde prime la confianza entre los televidentes y la conductora, se logra a partir de los primeros planos de la licenciada María Esther y de su tono comunicativo coloquial y pausado.

Sin embargo, a mi juicio este propio estilo “flemático” de conducción se convierte en un talón de Aquiles para la comunicación con los jóvenes que, teniendo en cuenta los propios rasgos psicológicos de esta edad y el horario nocturno en que se transmite el espacio, demandan una presentación más dinámica, lo cual no quiere decir menos profunda.

Las frases emitidas en la parte inferior de la pantalla destacan ideas esenciales del discurso de María Esther Ortiz, quien maneja con dominio y soltura el tema de las adicciones e insiste en proponer un enfoque integral, no centrado únicamente en sus consecuencias sino también en las causas y motivaciones que llevan a los individuos a acercarse a ellas.

Otra de las secciones es La pregunta. En ella los televidentes, desde la calle, le trasmiten interrogantes a la conductora. Una de las preocupaciones más frecuentes es la baja percepción de riesgo que tienen los jóvenes sobre las drogas y el papel que debe desempeñar la familia, la escuela y los medios en este sentido.

El tono dialógico y participativo del programa constituyen en mi opinión dos de los valores mayores de En línea directa, un espacio sumamente necesario para todos, que bien pudiera potenciar su alcance e impacto en la población con estadísticas actualizadas que ilustren, mediante variables sociodemográficas, el uso de drogas en la población cubana y los factores sociales, económicos y sobre todo culturales asociados a ellas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

doce − 10 =

| Newsphere por AF themes.