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Editorial del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Los musicales en la radio y la televisión (1950 – 1959) Parte I

Estudio sobre los programas y artistas musicales. Su importancia en los medios radial y televisivo

A la memoria de Manuel Villar Fernández, historiador de la música en la radio y la televisión cubanas, Premio Nacional de Radio, mi maestro durante 20 años
en Memorias de Radio Rebelde.

No tenía la más mínima idea de la riqueza histórica en la radio y la televisión cubanas cuando, a principios de 1989, creamos una sección nueva para el programa Memorias, de Radio Rebelde, a petición del maestro Manuel Villar Fernández. Fue él quien me enseñó grandezas y detalles en los medios, la sensibilidad, el amor y sentido de pertenencia por todo lo que se hace para poder comunicar.
La idea de investigar la historia de los medios fue surgiendo como una necesidad indispensable para interpretar en su integralidad el desarrollo de la música en Cuba. Por supuesto, no solo la radio y la televisión, sino todo el heterogéneo mundo del espectáculo, los cabarets, los discos y las victrolas.

Conocí a especialistas míticos como Andrés Castillo Mesa quien fuera el director artístico de la PANART o el abogado Carlos Palma, Palmita, el dueño de la revista Show. De todos los artistas o técnicos quisiera nombrar al menos a José Corrales  -quien se inició en la televisión cantando- así como a una de las más hermosas vedettes cubanas fundadora de la televisión: Kuki Domínguez.

Salvo confrontaciones puntuales en las emisoras de radio, la competencia entre Radio Progreso y el Circuito de la CMQ fue fraternal debido a la amistad entre los Fernández y los Mestre.

No fue el caso de la televisión, donde el enfrentamiento fue como una guerra con el cuchillo en la boca a pesar de que algunos albergan la creencia de que la confrontación Pumarejo – Mestre fue fingida, en aras de simular una competencia.

Quiero aclarar desde esta introducción que es un error conceptual calificar al circuito de la CMQ como monopolio cubano en los medios. Toda su tecnología dependía de empresas extranjeras del ramo que sí eran verdaderos monopolios.

Las fuentes comprenden no solo los periódicos y testimonios, sino documentos desde la consulta y audición de placas originales, archivos personales o de instituciones como la Agencia Cubana de Derecho de Autor Musical (ACDAM), los registros patrimoniales de las emisoras, el Ministerio de Cultura o el Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Cubano de Radio y Televisión (Icrt), donde laboré en tiempos del Doctor Fabio Fernández Kesell. Con mucho orgullo afirmo que es el compañero que más ha justipreciado esta investigación y quien siempre me ha dado aliento cuando pasan los años y no veo publicada mi obra.

Gracias también a David Batista, en la Subdirección General de la Televisión, a Cary Rojas y a la Dirección de Comunicación, por la posibilidad de introducir estos resultados y escribir en esta serie de artículos experiencias ya tan lejanas en el tiempo.

Boom de la radio y nacimiento de la televisión en Cuba
Un gran momento había tenido Amado Trinidad Velasco con sus emisoras RHC Cadena Azul y RHC Cadena Roja. Luego la Mil Diez, nombrada así por estar en esa frecuencia de amplitud modulada, alcanza peldaños no menos estelares dirigida por el Partido Socialista Popular.

La Segunda Guerra Mundial y la postguerra devienen en una etapa de prosperidad para los espectáculos artísticos y empresas radiales. De todas ellas la programación del Circuito de la CMQ va resultando triunfadora, hacia ella van los principales anunciantes y los Mestre pueden construir en 1948 el flamante edificio hoy sede del Instituto Cubano de Radio y Televisión.

La Mil Diez fue sacada de competencia por el gobierno debido a la política macartista (anticomunista). Mientras “el guajiro de Ranchuelo”, debido a una administración ineficiente, fue declinando hasta permitir un ascenso hegemónico a la CMQ.

A principios de la década del 50 Cuba cuenta con 103 estaciones de radio y ocupa el segundo lugar en Latinoamérica en este rubro, supera a México y solo se encuentra por debajo del gigante Brasil. En la capital cubana existen 44 emisoras, incluyendo Radio Cadena Suaritos, que poseía una banda en frecuencia modulada. Las ciudades de Camagüey y Santiago de Cuba tenían estaciones de onda corta. En 1951 las radioemisoras de amplitud modulada eran: 7 en Pinar del Río, 29 en la Habana, 6 en Matanzas, 14 en Las Villas, 15 en Camagüey y 24 en Oriente.

De las radioemisoras de provincia llama la atención la empresa Radihora SA de los hermanos Vázquez González, junto al publicista Orlando Álvarez. Su líder era Modesto Vázquez, quien había sido un destacado radialista en la CMQ y era el decano del Colegio de Locutores. Abrían la década del 50 con una matriz en Cienfuegos, filiales en Santa Clara y Sancti Spíritus y la proyección de seguir expandiéndose hasta La Habana.

Por su parte, la Cadena Oriental de Radio, con estudios centrales en Santiago de Cuba, además de tener plantas repetidoras por muchas ciudades del país, establecía también un estudio en la calle Campanario en la capital1.

Unión Radio Televisión y el Gran Musical con Pérez Prado
Unión Radio fue la emisora creada por Gaspar Pumarejo para enfrentar a Goar Mestre. Como no tenía el dinero necesario para el proyecto radial, ideó construir una inédita empresa de cooperativa donde participaran artistas, técnicos y hasta oyentes. Tuvo un éxito extraordinario y logró extender la emisora por todo el país como cadena nacional. El fuerte de su programación musical era la música campesina con Celina y Reutilio, las guitarras de Miguel Ojeda, Radeunda Lima, su hermano y el repentista Clavelito.

La creación del primer canal de televisión en Cuba fue obra de Pumarejo. Se propuso adelantarse a los preparativos de su enemigo y lo logró. Para el financiamiento utilizó su carisma personal, relaciones con funcionarios de la RCA Víctor, créditos y su capacidad de aunar fuerzas con audaz pasión escorpiana. El 24 de octubre, entonces Día del Periodista, inauguró el Canal 4 Unión Radio – Televisión con el indicativo CMUR – TV junto al Presidente de la República Doctor Carlos Prío Socarrás.

Me salto detalles para mencionar que en la dirección musical del canal estuvo a cargo del maestro Alfredo Brito, junto a artistas de la talla de Ernesto Lecuona, Esther Borja, Zoraida Marrero y jóvenes como la cancionera Luisa María Hernández “la india de Oriente”, la dúctil Emilita Dago y la hermosa Enma Kramer, a quienes preparó también como animadoras. Logró una teleaudiencia arrolladora con un musical los jueves a las siete de la noche, donde el protagonista era Dámaso Pérez Prado. Pero para el primer programa de 1951 no llegó a la hora acordada, todos le esperaban ansiosos: los 16 profesores de la orquesta y el cantante Yeyo Estrada. Ninguno podía explicar el motivo de su tardanza. Cuando debía comenzar el programa a las siete en punto.

Pumarejo se presentó solemnemente ante las cámaras para decir: “Señoras y señores: el maestro Pérez Prado no ha concurrido a esta transmisión. Creemos le habrá ocurrido algún accidente, pues sabemos que los artistas cuando más grandes y famosos son, más se preocupan por cumplir con sus obligaciones. Si a Pérez Prado le ha ocurrido algo, que es lo único que puede haberle impedido llegar a tiempo a nuestros estudios, deseamos sinceramente que no sea grave”.2

La CMQ – TV impone Cabaret Regalías El Cuño y De fiesta con Bacardí
Goar Mestre no sería menos exigente en la disciplina de los ensayos y rigor para lograr la calidad artística de los programas. Además de notables figuras cubanas, como Marta Pérez, Bola de Nieves, Las Hermanas Lago, Ramón Veloz y otros, le caracterizó su especial atención por contratar artistas extranjeros de fama internacional.

Desde la programación experimental en 1950 atrajo la participación en el Canal 6 del actor y cantante mejicano Germán Valdés “Tin Tan”, quien cantó populares temas acompañado a la guitarra o la gran diva mundial Josephine Baker “La Diosa de Ébano”.

El 11 de marzo de 1951 se oficializa la constitución del Canal 6 de CMQ – Televisión. La programación se sustentaba supuestamente en cuatro principios: educar, informar, orientar y entretener.

Los mejores espacios clasificaban como variedades: Cabaret Regalías El Cuño (miércoles 8:30 p.m.), De fiesta con Bacardí (lunes a sábado, 9:30 p.m.), el de música campesina Controversias Trinidad y hermano, con Ramón Veloz y las guitarras de Eduardo Saborit, Ritmos del trópico, animado por el Conjunto Casino, y la versión televisiva de Cascabeles candado, donde el conjunto insigne era la Sonora Matancera.

La Comisión de Ética para la Radio y la Televisión
El 17 de febrero de 1947 se fundó la Comisión de Ética para la Radio (CER). Virtualmente era una especie de tribunal con tres integrantes, donde la figura decisiva era el Comisionado General. Ellos determinaban  lo que debía o no difundirse en los medios. No tenía carácter estatal, era auspiciado por otras entidades no gubernamentales del ramo como la Federación de Radioemisoras de Cuba, la Asociación Cubana de Autores de Cine, Radio (y luego Televisión) y la Asociación de Anunciantes de Cuba. Al constituirse la televisión se denominó Comisión de Ética para la Radio y la Televisión (CERTV).

El Comisionado General era de origen canario, el Dr. Juan José Tarajano. Fue un hombre de mucha autoridad y prestigio en los medios; llegó a ser Gran Maestro masón. Pero la ética, como sabemos, es un concepto histórico y varía según los cambios en la sociedad. Por tanto, medidas adoptadas que hoy nos puedan parecer extremas, se ajustaban a los códigos de la época.

Señalo en mi libro el caso de la suspensión del sucu sucu de Eliseo Grenet por una estrofa supuestamente “pornográfica” e impedir a Yolanda Montes “Tongolele” bailar por televisión porque no moderaba sus movimientos ni cubría su ombligo. Posteriormente la Comisión de Ética sancionó severamente a las vedettes Blanquita Amaro, Kuky Domínguez, así como a la cantante Celeste Mendoza.

A pesar de los tabúes impuestos por la Comisión de Ética, sistemáticamente se le escapaban o no le era posible actuar ante asuntos éticos verdaderamente de contenido. Con frecuencia toleraban mensajes y anuncios a favor del juego, la distorsión de la verdad y las discriminaciones de todo tipo con marcada intencionalidad en prejuicios contra el negro, la mujer y las capas más humildes de la sociedad.

Notas:
1 En Pinar del Río aunque había fracasado el proyecto de Circuito Occidental de Radio ahora Columbo Rodríguez se proponía constituir una nueva cadena partiendo de la CMAR. Para la promoción de su proyecto comenzó a editar un cancionero con la programación radial dirigido por Melchor Acosta.
2 Véase Bartolomé Barguez, Carlos: Los Musicales en la Radio y La Televisión (Libro inédito en la editorial En Vivo del Icrt).

Fuentes:
Bartolomé Barguez, Carlos: La música en la radio y la televisión. (Obra inédita)
Los musicales en la Radio y la Televisión 1951 – 1960. (Libro inédito).y Oscar Cárdenas Montes: Benny Moré, genio de la música cubana. (Libro en preparación).

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